sábado, 9 de abril de 2016

Entrevista a Fernando J. López

Imagen tomada del twitter del autor
  Fernando J. López nace en Barcelona en 1977. Dramaturgo y profesor de literatura publica con 19 años, In(h)armónicos con la que obtuvo el Premio Joven & Brillante y fundó la compañía teatral Armando no me llama. Desde entonces ha estrenado y publicado obras como Tour de force, Saltar sin red o Cuando fuimos dos.
Literariamente ha continuado también su trayectoria, quedando finalista del Premio Ciudad de Badajoz y del Premio Río Manzanares con La imortalidad del cangrejo. En el año 2010 escribió La edad de la ira, novela con la que se clasificó como finalista del Premio Nadal. Su última novela es Los nombres del fuego, una experiencia sobre la adolescencia y la vida más allá de las páginas en las que está impresa.

- Mirando tu trayectoria, lo primero que aparece fue el teatro. Del teatro a la literatura, ¿cómo fue ese paso?
- En realidad he compaginado siempre ambas facetas, pero a veces los textos teatrales se han estrenado antes de que se publicaran ciertas novelas o viceversa. Para mí ambas facetas son tan necesarias como, en cierto modo, complementarias y me permiten abordar la realidad desde dos perspectivas artísticas muy diferentes entre sí.
- La edad de la ira fue tu gran entrada en el panorama literario, una novela que ha sido indicada como para adolescentes, algo que tiene en común con Los nombres del fuego. La etiqueta de novela juvenil no es siempre bien recibida, ¿qué opinas de que se te vincule a este sector lector?
- Me enorgullece ser considerado como autor juvenil, pues creo que es uno de los públicos más difíciles y, a la vez, más importantes. Los libros que más nos marcan, los que de verdad nos convierten en lectores, son los que leemos en la infancia y en la adolescencia, de modo que la labor de la literatura juvenil es esencial en la creación de una sociedad lectora. Por otro lado, La edad de la ira nunca fue concebida como novela para adolescentes y, sin embargo, desde su publicación ellos la han convertido en un long seller que, a fecha de hoy, sigue siendo lectura recomendada en muchos institutos. Ahí me di cuenta de que la etiqueta de juvenil no era más que eso, otra etiqueta de las que inundan el panorama cultural y que, en realidad, la verdadera literatura transgrede y flexibiliza continuamente. No hay libros para jóvenes o para adultos, hay libros que merecen la pena y libros que no merecen la pena, es así de sencillo.
- Personalmente, a veces tengo la sensación de que la mayor parte de los libros dirigidos al público infantil son casi clones. Dime, ¿los jóvenes leen menos o para los jóvenes hay menos opciones en las mesas de las librerías?
- Falta riesgo y capacidad de innovación. Se subestima a los lectores jóvenes y se les ofrece un rango de títulos muy similar entre sí, con un afán comercial que, finalmente, les cansa. También está la literatura con moralina, donde la narrativa naufraga en medio de un discurso obvio y escasamente literario. Por eso, precisamente, estoy tan involucrado con Loqueleo, el sello de Los nombres del fuego, porque su apuesta es clara por una literatura juvenil atrevida, valiente y de calidad, títulos que como esta novela no subestiman al lector, sino que le plantean situaciones complejas, duras y que creemos que deben formar parte de lo que entendemos por literatura juvenil.
- Tu novela tiene un fuerte vínculo con un soporte multimedia, cómo leer Los nombres del fuego?
- Eso cómo siempre ha de responderse de la misma manera: con total libertad. Creo que el lector ha de encontrar su camino hacia cualquier libro y lo interesante de la narrativa transmedia es que ese cómo se multiplica. Se puede leer el libro a la vez que se oye la música de la novela en la web (www.losnombresdelfuego.loqueleo.com) y se curiosea en los blogs de los personajes o en sus cuentas de Instagram. También se puede comenzar desde la web, viendo el vídeo de la novela y conociendo sus historias. O se puede leer la novela de un tirón y comenzar después a bucear en el universo transmedia. La idea es que ese espacio virtual no solo sea un lugar donde seguir leyendo sino, sobre todo, donde seguir creando, de ahí que se permita escribir y enviar materiales en todas las secciones de la web.
- Me gustaría que nos contaras cómo surge la idea del libro y además, exportarlo a una página web, vídeos, música, incluso hay una fotografía del cartel de una película que se emite ahora mismo en el cine y que aparece en la cuenta de una red social de uno de los protagonistas. ¿Cómo se hace algo tan complejo y cuánto tiempo lleva?
- La creación de esta novela ha exigido mucho tiempo y trabajo, tanto en su planificación como en su desarrollo. El hecho de convertirla en transmedia tiene que ver con la valentía de mis editores, que fueron quienes vieron esa opción en esta historia mucho antes que yo. Como se trata de una novela donde se ponen en duda los límites del tiempo y del espacio a través de las dos historias  que la constituyen, mis compañeros lo Loqueleo pensaron que sería posible estirar aún más esos límites a través del universo virtual. Lo hermoso de ese proceso ha sido el trabajo en equipo con un grupo de profesionales magníficos sin los que esto no habría sido posible. Y todos estábamos de acuerdo en que el mundo virtual de la novela debía aunar lo literario y lo social, el ayer y el ahora, de ahí que la actualidad esté presente en espacios como El cine del fuego o el blog de Nico.
- La historia se apoya en ese momento del paso a la edad adulta, de encontrarse y decidir el camino. ¿Crees que olvidamos esos momentos una vez nos asentamos en la vida adulta?
- No lo olvidamos, pero intentamos hacerlo. Es una etapa en la que se sufre mucho porque todo está por hacer y construirse siempre resulta doloroso. Creo que debemos mirar a la adolescencia de frente, buscando reconocernos en quienes fuimos a través de quienes ellos son ahora, no juzgando su realidad con condescendencia o desde nuestra mirada de adultos que ya han superado ( o creen haber superado) sus miedos y complejos. En realidad, seguimos estando muy cerca de la persona que fuimos, pero eso nos haría sentir tan vulnerables que preferimos creer que no es así.
- ¿Qué tiene, además, ese periodo de la vida para que te atraiga tanto?
- Es la etapa en la que todo está por hacer: podemos elegir con qué deseamos soñar y cómo queremos proyectarnos en el futuro. Una vez que esos años pasan y el futuro se vuelve presente no siempre resulta fácil casar las expectativas con la realidad. Eso, sumado a la vivencia vehemente de las emociones propia de la edad, hace que se aun tiempo tan atractivo.
- Supongo,  por lo que he visto en las redes, que has compartido la lectura de Los nombres del fuego con adolescentes, ¿cómo ha sido esta experiencia?
- Estupenda, son unos lectores críticos, llenos de curiosidad y que reaccionan muy bien cuando se les trata desde la honestidad y se les habla -y escribe- de tú a tú. La respuesta a la novela está siendo muy buena y confiamos en que siga siéndolo.
- Tocas temas como la homosexualidad, que tal vez estén más normalizados en la vida adulta que en los pasillos de un instituto, de hecho las noticias indican muchas veces que es así. ¿Cuánto hay en tu libro de reflejo social, de crítica, de ayuda...? ¿Y de muestra para los padres, de recordatorio?
- No es una muestra ni un recordatorio consciente, pero en mis novelas y obras de teatro siempre aparecen temas sociales que me inquietan y que creo que deben ocupar un lugar importante también en la ficción. La literatura ofrece visiones del mundo y, desde la palabra, puede ayudar a modelarlo o, cuando menos, a plantearnos interrogantes. Mi labor como autor no consiste en ofrecer consejos, pero sí en visibilizar situaciones y darles forma narrativa. La novela no tiene que ofrecer respuesta, sino preguntas.
- Además una doble historia que se toca en un punto clave de la vida, ¿fue difícil elegir los tiempos en los que apoyarías tus historias?
- Fue complicado al principio, porque sabía que necesitaba jugar con dos momentos muy diferentes entre sí, pero pronto se atravesó en mi camino la idea de que debía ser el Imperio azteca. Supongo que mi pasión por México y por la cultura mexicana tuvo algo que ver con ello.
- Antes te he preguntado cómo leer Los nombres del fuego, ahora me gustaría que me dijeras por qué leer esta novela. Que dieras un pequeño, mínimo, resumen de lo que es Los nombres del fuego.
- Los nombres del fuego es una novela sobre la búsqueda de nuestra identidad, tan cambiante como el fuego del título y para la que necesitamos encontrar no uno, sino muchos nombres: tantos como los de las vidas que queramos vivir.
- Finalmente, me gustaría saber qué estas leyendo en este momento.
- Ahora mismo estoy con la última novela de Chirbes, uno de mis autores favoritos, París-Austerlitz.

     Muchísimas gracias a Fernando por haberse prestado a aparecer en este espacio y por su predisposición y disponibilidad a la hora de hacerlo.

     Y, como siempre, gracias a todos los que os pasáis por aquí.

     Bibliografía del autor:
     - In(h)armónicos
     - La edad de la ira
     - Tour de force
     - Las vidas que inventamos
     - Lo que no se dice (colaboración con un relato)
     - La inmortalidad del cangrejo
     - El cielo en movimiento
     - El reino de las tres lunas
     - Los nombres de fuego

14 comentarios:

Tamara López dijo... [Responder]

No lo conocía, así que muchísimas gracias por la entrevista ^^

Noelia dijo... [Responder]

Ya me llamó la atención cuando leí tu reseña sobre ella.
Leer las respuestas del autor y ver su claridad de ideas y me invita a leerla sin duda. No sé que predispone a una editorial a poner el sello de juvenil a un libro, pero poco a poco me doy cuenta de que el adulto no debemos apartarlo por ello porque hay verdaderas joyas.
Tengo alguien en mente para esta lectura por aquello de que está en ese momento e que le toca tomar decisiones sobre su futuro, y está ocupandola más de lo que se debe a esa edad me quedo con algunas frases del autor y le enseñaré la entrevista.
Besos y gracias .

Laura dijo... [Responder]

No conocía al autor, pero siempre es interesante leer sus entrevistas :)
Besos!

Conxita Casamitjana dijo... [Responder]

Muy interesante y de hecho me la apunto.
Creo que el público juvenil es de los más difíciles por lo poco que leen, aunque hay excepciones, y también porque no se acaba de acertar con sus gustos, por tanto encontrar autores que toquen temas para ellos, interesantes, es muy complicado.
Muchas gracias por compartirlo.
Saludos

Mª Ángeles Bk dijo... [Responder]

No he leído nada del autor pero esta no me la llevo. Gracias por la entrevista. Eso de que la novela tenga una banda sonora me parece genial. Me gustaría encontrar algo de eso entre mis lecturas.
Un besote y buen finde.

Anita Nsf dijo... [Responder]

Genial entrevista. Un beso

CHARO dijo... [Responder]

De nuevo nos regalas una buena entrevista y me has dado a conocer a un autor que desconocía.Besicos

Margari dijo... [Responder]

Pues sí, se arriesga poco con el público juvenil. Parece que todo es lo mismo siempre. Así que se agradece cuando hay algo diferente. También es cierto que es un público más difícil, hay que combatir contra tanto atractivo tecnológico... Muy interesante la entrevista.
Besotes!!

Zamarat dijo... [Responder]

Magnífica entrevista!
Me gustó mucho "La edad de la ira" y este nuevo título me llama mucho la atención así que lo leeré en cuanto pueda.
Abrazo!

J.P. Alexander dijo... [Responder]

Genial entrevista, es bueno conocer a autores nuevos a través de sus propias palabras

albanta dijo... [Responder]

No conocía al autor....

Manuela dijo... [Responder]

Aunque tengo en casa La edad de la ira desde hace tiempo, aún no he leído nada del autor. Gracias por la entrevista.

Marisa G. dijo... [Responder]

Magnífica la entrevista y el descubrimiento. No conocía al autor. Besos.

Buscando mi equilibrio dijo... [Responder]

Entrevistaza! De teatro a novela, qué guay! Por cierto, me parece un puntazo eso de leer y escuchar la "banda sonora" del libro al mismo tiempo. ESo es modernizarse!
Gracias guapérrima.