martes, 30 de septiembre de 2014

Pastoralia. George Saunders



     "En Roblemar no hay mar ni hay robles, sólo un centenar de apartamentos subvencionados con una vista trasera de FedEx."

     Tras leer Diez de diciembre me quedó la curiosidad por este nombre, George Saunders. No hace mucho me encontré con Pastoralia así que aprovechando que los relatos me gustan para las épocas vacacionales, me lancé a su lectura con curiosidad por el tono del autor. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, Pastoralia.

     Saunders nos ofrece una novela corta y cinco relatos en los que da voz a los estratos bajos de la sociedad. Solo que en esta colección de títulos que reconocemos como distopía, aunque no tenemos claro si es en un futuro lejano o tal vez demasiado cercano, sus estratos bajos no son los habituales. Ël da voz a quienes están acostumbrados a no levantarla y a mantener la cabeza baja en su trabajo, casa o vida social. Y nos muestra su percepción y la ajena convirtiendo este libro en un conjunto brillante en contenido y forma.

     Pastoralia es... Pastoralia es una suerte de parque temático que aparece en el primer relato. En él una pareja imita a trogloditas para los visitantes. Se nos antoja extraño, pero poco más. Hasta que descubrimos que no tienen más vida, que no importa nada más para sus jefes. Hay que obedecer y mantenerse en el papel mientras dure el horario y luego retirarse en silencio, y da igual tu casa o tu persona mientras cumplas las normas. Y aún así nunca es suficiente, tal vez tengas que delatar a tu compañera porque no las cumple. Pero lo temes, y te atrapa el temor a dejarla sin empleo mientras luchas con el temor a perderlo tú si se enteran que no la delataste: eso también es incumplir. Y entonces Pastoralia se convierte también en un parque de pesadilla para el empleado y el lector que asiste a esta alienación sin saber como de lejos queda el futuro presentado por Saunders. Y esto es solo el principio.
     Disecciones de pequeños momentos o grades hitos como puede ser el regreso de una tía muerta a Roblemar, un lugar habitado por una familia desastrosa que necesita ser reconducida. Winky presenta de forma brillante las relaciones familiares entre un hermano y una hermana que se muda con él. Y otra familia asoma en La felicidad del peluquero, y una vez más nos resulta familiar. Madres que hablan a hijos de exigencias a la hora de encontrar mujer, hijos que asienten. Y todo ello regado con un toque de sarcasmo: cada vez.

     El fragmento de hoy es mínimo y ni siquiera pertenece al primero de los relatos. Pero creo que representa a la perfección el desencanto y también la aceptación del mismo por parte de quienes residen en este lugar.
     Y es que pronto apreciamos el punto común de sus relatos; el conformismo, las relaciones familiares o laborales, y como se diluyen las personalidades poco a poco en vidas grises que avanzan por inercia mientras deciden si hacer algo o permanecer igual. Ese es precisamente el punto de enganche del autor, ese "esto me suena", "esto podría ser" y ese toque de realismo imposible ante la actitud de sus protagonistas. No es un libro de antihéroes que luchan por la justicia y la igualdad o se granjean la admiración y son nombrados presidentes. Tal vez busque convertir en ese antihéroe al lector que se indigna ante alguna, sino todas, de las situaciones que nos presenta como habituales. O tal vez sean simples cuentos que a mi me han hecho reflexionar y esto es la mirada de un lector sobre seis historias. Pero eso es lo bueno de la literatura, o de la buena literatura: las distintas percepciones.
   
     Pastoralia es un gran libro de relatos de una de esas voces a tener muy en cuenta dentro del panorama literario. Repetiré.

     Antes comentaba que hay libros que cambian dependiendo del lector ¿no os ha pasado que a veces tenéis la sensación de haber leído un libro distinto al del resto del mundo?

     Gracias

lunes, 29 de septiembre de 2014

Pandora. Henry James


     "Desde hace tiempo es habitual que los barcos a vapor de la North German Lloyd, que transportan pasajeros de Bremen a Nueva York, fondeen durante unas horas en el tranquilo puerto de Southampton, donde el cargamento humano recibe considerables adiciones. Hace algunos años, un joven y despierto alemán, el conde Otto Vogelstein, dudaba sobre si censurar o aprobar dicha costumbre. Apoyado sobre la barandilla de cubierta del Donau observaba con curiosidad, tedio y desdén, a través del humo de su cigarro, cómo los pasajeros americanos (la mayoría de los viajeros que embarcan en Southampton son de dicha nacionalidad) cruzaban el pantalán y eran engullidos por la enorme estructura del barco, dentro de la cual tenía el conde la reconfortante certeza de tener un nido propio."

     Decir a estas alturas que me gusta Henry James, es repetirme. Pero es así de simple, me gustan sus pequeños universos y como nos cuenta la mitad de lo que entendemos en sus letras. Por eso pocas veces me resisto mucho tiempo a sus obras cuando veo que se editan. Y por eso también, adquirí el libro que os enseño hoy, porque hoy traigo a mi estantería virtual, Pandora.

     Conocemos al conde Otto Vogelstein cuando viaja a Estados Unidos para tener allí una carrera diplomática. Durante el viaje de ida, en el barco, conoce a una joven llamada Pandora que llama su atención, de familia de bajo nivel, la joven sin ser espectacularmente hermosa tiene un desparpajo que lo deja sorprendido. Tiempo después, ya en Washington, vuelve a encontrarse con esta mujer. Para su sorpresa no sólo ha ido escalando puestos en la sociedad, sino que conoce incluso al presidente. Y sus armas parecen seguir siendo las mismas que hicieron que él se fijara en ella durante aquel trayecto en barco.

     Estamos ante una novelita corta que se diferencia de las últimas obras de James principalmente en el tono. Es una obra irónica a grandes ratos y divertida en la que representa el cambio del rol femenino en la sociedad en el siglo XIX. La mirada del conde ya en el barco, escudriñando los distintos estratos sociales desde su posición claramente superior, la forma en que se fija en la familia Day y como se ve sorprendido por esta joven, son un placer para los ojos del lector que se encuentra sonriendo ante alguna de las apreciaciones casi maliciosas que realiza.

     Pero no será hasta su reencuentro que nos demos cuenta del verdadero motor del libro: los cambios. Cambio entre la sociedad europea, clásica y aposentada, magníficamente dibujada en el personaje de Otto, y la norteamericana, fresca, joven y en constante movimiento, como Pandora. Y es que Pandora es muchas cosas como nos queda claro por las distintas observaciones que recibimos, pero sobre todo es sorpresa, enigmas y magnetismo.
     Y además mujer, lo cual la convierte en un enigma aún mayor porque se sale de los roles establecidos hasta el momento en la sociedad para el sexo femenino. Imaginaos al pobre conde...
     Incluso nosotros, los lectores, no podremos evitar caer rendidos a sus pies tal y como nos la dibuja James.

     Jovencita americana se mete en el bolsillo a conde europeo, podría rezar un resumen mínimo de esta historia. Sin embargo eso sería tremendamente injusto para esta pequeña joya de la literatura. Si tenéis opción, no dejéis de acercaros a la obra de James. Sus personajes tienen algo que hace que nos parezcan especiales.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias


sábado, 27 de septiembre de 2014

Entrevista a Mikel Santiago


Mikel Santiago
http://www.mikelsantiago.com/
     Mikel Santiago nace en Vizcaya en 1975. Sus intereses personales siempre estuvieron vinculados a las letras y la música, quizás porque creció escuchando el piano de su hermana o leyendo Los cinco. Comenzó a escribir en un blog llamado El Relatódromo y a colgar relatos en él. No pasaría mucho tiempo hasta producirse el fenómeno. Subió los relatos a una  plataforma digital y, pasado un tiempo, se colocaron el en top ten en USA. A partir de ahí se puso a trabajar en su primera novela, La última noche en Tremore Beach, una fantástica historia que desde que salió al mercado la hemos visto semana a semana en las listas de libros más vendidos.


     - Tengo entendido que lo primero que sintió fue un interés por la música, incluso antes que por la literatura, ¿es así, ¿qué sucedió?
      - La música y las letras son dos viejas amigas que se han repartido el protagonismo a lo largo de los años. Con seis años escribía cuadernos enteros con cuentos y dibujos y se los vendía a mis padres a cambio de dinero. ¡Incluso le dibujaba la etiqueta con el precio! Pero después llegó la adolescencia y el rock arrasó con todo. Un día vi una guitarra eléctrica en un escaparate y dije que la quería, sin apenas haber tocado nunca un acorde. Y durante muchos años consagré mi vida a la música.
     - Antes de La última noche de Tremore Beach ya había tentado y conquistado al público con relatos. ¿Cómo surge la idea de la novela?
     - En el año 2007 me fui a vivir a Irlanda y allí surgió la idea de crear un blog (el relatódromo) donde ir publicando mis nuevos cuentos y ver qué opinaban mis amigos. Lo hacía por partes, una parte por semana, y empecé a notar que la gente se impacientaba por ver publicado "lo siguiente". Eso ya era todo un aplauso. Después algunos amigos me animaron a probar suerte en IBooks y Amazon y ahí es donde las cosas se pusieron más serias. Historia de un Crimen Perfecto llegó al top 1 de Amazon y iBooks, y entró en la lista de los libros más leídos en U.S.A. en lenguaje español. Fue en ese momento cuando me dije ¡Eh! ¡Parece que a la gente le gustas en serio!.
     - ¿Y cómo es esa toma de contacto con el mundo editorial? ¿Por dónde se empieza?
     - El éxito de Historia de Un Crimen Perfecto despertó la curiosidad de algunos profesionales del mundillo que me contactaron para saber cuáles eran mis plantes. Así es como terminé hablando con mi actual agente Bernat Fiol. Se leyó mis relatos y me aconsejó que me lanzase a un formato de mayor extensión. Así es como me planteé el reto de escribir Tremore Beach.
     - ¿Es difícil no perder pie cuando se mezclan elementos sobrenaturales en una novela?
      - En Tremore Beach el elemento sobrenatural tiene una función básica: es la ventana a través de la que el lector se asoma y se va dando cuenta de la amenaza que se cierne sobre los personajes. Dicho esto, habiendo decidido que utilizaría este ingrediente, quise darle la misma cualidad esquiva y oscura que la inspiración musical (cosa que describo en el primer párrafo del libro), como algo que nos susurra al oído, pero que no está ahí cuando nos giramos para encontrarlo. Creo que ha resultado ser un acierto. La mezcla con una trama de tintes más negros o de intriga clásica ha funcionado perfectamente.
     - ¿Cuánto hay de ti en la novela, empezando por tu residencia en Irlanda y siguiendo por los personajes?  
     - Muchísimo. Lo primero que esta novela representa para mi es un homenaje a mis años en Irlanda, a sus paisajes y a su gente. Fui muy feliz en ese país y creo que se nota. Después, la vida de un expatriado (el elenco principal son personas que no son irlandeses) tiene una semejanza con el tipo de amistades e historias que me rodearon en mis años por la isla Esmeralda. Finalmente, hay una serie de arcos o viajes emocionales de los personajes que contienen pedazos de mi propia historia. Como músico bloqueado, como amante despechado...
     - Y ahora, ¿qué se siente al ver la novela en las listas de los más vendidos semana tras semana?
     - Esta mañana he leído que compartía la lista de los más vendidos con Coelho, Kundera y Javier Sierra. ¿Qué se siente? Pues miras a un lado, miras al otro y te empiezas a reír, pero no muy alto. No vaya a venir alguien a despertarte de un cachete.
     Después de años escribiendo a solas en habitaciones, cafés (y otros sitios tan raros como vestíbulos de hotel) te acostumbras a pasar desapercibido. No pertenezco a ningún círculo de escritores, mis amigos hablan de amplificadores, pedales y cuerdas de guitarra. Así que me he sentido como una especie de agente secreto en misión confidencial. Cuando veía a otros escritores publicando, pensaba que eso debía ser muy difícil, casi imposible. Entrones un día metes el pie en esta máquina y te arrastra hasta dentro.
     - ¿Hay algún plan para la novela, cine, venta en otros países...?
     - Sí. El libro es bastante cinematográfico y ha despertado el interés de algunas productoras. Finalmente la opción ha sido para Mod Producciones, la gente que produce las pelis de Amenabar y series como Crematorio. Les gustó mucho la historia y le veían posibilidades como película o serie. Ya veremos dónde acaba la cosa.
     En cuanto a países y lenguajes, la novela se publicará en Latino América a finales de 2014 y durante 2015 verá la luz en lenguajes como el japonés, el francés, el holandés, el inglés... y espero que la lista siga creciendo, claro.
     - Ahora que parece que la novela negra viene del norte, incluso en nuestro país están surgiendo voces potentes, ¿qué tiene el norte?
     - Me lo han preguntado muchas veces y nunca sé muy bien cómo responder a esto. Quizás es que llueve y hace más frío, y tenemos largos inviernos que dedicar a la escritura. O es que el viento del norte nos entra por los oídos y nos llena la cabeza de historias. Y por supuesto, tener menos luz hace que tengas más tiempo para imaginarte qué habrá entre las sombras, pero a parte de esa respuesta no se me ocurre ninguna otra, ¿te vale?
     - Los escritores nunca estáis con la mente en resposo, dime ¿tienes algo entre manos o rondándote la cabeza?
     - Tengo una lista de ideas que voy mirando y aumentando con el tiempo. A veces escojo una y me pongo a trabajar en ella. Ahora mismo estoy escribiendo dos historias a la vez. Dos thrillers que me atraen por igual. Espero que uno de los dos pase la criba editorial y se convierta en mi segunda novela.
     - Y por último, me gustaría saber qué estás leyendo en este momento.
     - Suelo tener varios libros activos al mismo tiempo. Ahora mismo: Crónicas Marcianas de Bradbury, Las dos caras de enero de Highsmith, La chica zombie de Laura Fernández y  The beat goes on, un almanaque de músicos de rock muertos que me regaló mi agente la semana pasada en Barcelona.

     Muchísimas gracias Mikel por tu amabilidad y, como siempre, gracias a todos los que os pasáis por aquí.

     Bibliografía:
     - La última noche en Tremore Beach

     Relatos y recopilaciones anteriores:
     - Memori or a perfect criminal
     - Darby's Trouble
     - Noche de almas (y otros relatos de terror)
     - La isla de los 100 ojos (y otros relatos de terror y fantasía)
     - Historia de un crimen perfecto



viernes, 26 de septiembre de 2014

La cena de los infieles. Beryl Bainbrigde




     "Durante la cena de socios, el viejo Gifford charló sobre la cuenta de Rawlinson: algo sobre que el nuevo que había entrado en la junta no tenía demasiadas luces, que no estaba a la altura. A cada tanto el hombro de Gifford se hundía por debajo del nivel del mantel, como si se le hubiera caído algo. Gatters, del departamento de internacional, contó una anécdota sobre un médico y una paciente que oía música pop cada vez que su marido le hacía el amor. Edward Freeman, que estaba sentado frente a él, se perdió la frase clave."

     Buscando, supongo, airearme un poco de mis temáticas recurrentes, me puse a dar vueltas por google hasta tropezarme con Beryl Bainbrigde. Humor negro, sutilidad, agilidad, inteligencia... sonaba irresistible. Así que no tardé en buscar su obra, y por eso, hoy traigo a mis estantería virtual La cena de los infieles.

     Conocemos a Edward, un hombre de mediana edad casado con su novia de toda la vida, una mujer culta y amble, que se ve aburrido. Así cuando conoce a Binny, se enamora tontamente y comienzan una relación extramatrimonial. Él cauto, siempre con el reloj pegado y la excusa en la boca, ella en cambio comienza a reclamarle un lugar en su vida, un hueco que no dependa de los ratos libres de Helen (la esposa). Y así es como Edward se ve en una cena, con su amante de anfitriona, y un matrimonio al que apenas conoce. Será esta incómoda situación la que vivamos con ellos, situación que se verá agravada cuando unos atracadores irrumpan en la casa de Binny tomando a los comensales como rehenes.

     Y si el otro día hablaba de los libros que por ser comedias ocultan simpleza, hay otros que por su mordacidad, por el uso del lenguaje, por la originalidad, son auténticos descubrimientos. Y ese es justo el caso del libro del que hablo hoy. La autora despliega su sentido del humor desde las primeras páginas, utilizando el cliché del hombre de mediana edad tranquilo y casero para colocarlo frente a la viuda y vulgar Binny. A partir de este extraño emparejamiento, busca los clichés para llevarlos al extremo. Ella no es hermosa ni lo fue tampoco de joven; ni amable siquiera o limpia. El se empeña en mantener su estado del bienestar, le preocupa ser descubierto y se ve en una relación en la que su amante no tiene ningún miedo a ello, a fin de cuentas es viuda, ¿qué puede temer? Y se deja empujar.
De este modo y en una cena nos los va presentando poco a poco junto a la otra pareja de improvisados acompañantes. Al colocarlos en una situación límite, con la llegada de los atracadores, cada uno va mostrando realmente como es. Pero sin dramatismos, porque esta mujer es todo sentido del humor y una no puede evitar reírse cuando, con los atracadores delante y todo el lío montado, descubrimos al podre Edward preocupadísimo por la excusa que tendrá que darle a su mujer para explicar su tardanza.

    Afilar la lengua y sacar punta a todo y todos parece la especialidad de Bainbrigde en este libro cuyo humor oscila entre lo negro y lo absurdo pero sin resultar tan directo como para parecer un gag, cosa que le agradezco profundamente. Se muestra implacable en su crítica a las apariencias y nos deja ver los pensamientos que definen a las personas, lo que son realmente debajo de los trajes o las medias bien colocadas. La novela, que se lee en un par de tardes, promete risas que no carcajadas, y yo puedo aseguraros que la sonrisa la mantuve durante prácticamente toda su lectura.

     Si os fijáis, he procurado no hablar de los atracadores, ni del momento rehén dando detalles porque creo que eso es mejor que lo descubráis no sea que empiece el libro por el final y os robe el encanto de esta lectura. Lo que si puedo deciros es que, tras una lectura entre sonrisas, y aprovechando el buen tiempo, fueron sus últimos momentos los que me hicieron soltar un par de carcajadas que mis vecinos de parque pueden confirmar.

     Me gusta leer fuera de casa, sobre todo en el parque, a la sombra. Aunque eso suponga que me ría sentada debajo de un árbol y me miren con cara de extrañeza. Pero es uno de mis pequeños placeres, y esos hay que cuidarlos. Y vosotros, ¿leéis también fuera de casa?

     Gracias

jueves, 25 de septiembre de 2014

La viuda descalza. Salvatore Niffoi




     "Me lo trajeron a casa una mañana de junio, degollado, descuartizado a hachazos como un cerdo. Ni una gota de sangre le había quedado. Dos mitades que para unirlas no habría bastado un ovillo de bramante negro, de ese alquitranado que usan los zapateros en las empellas de los xosinzos de cuero. El perro daba vueltas alrededor del níspero y gruñía enloquecido de miedo."

     Y este es el brutal comienzo del libro que os acerco hoy. Está claro, ante un párrafo así no hay medias tintas; o bien necesitas llevarte el libro a casa, o sales corriendo. Yo me lo traje. Y por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, La viuda descalza.

     Conocemos a la viuda Mintonia que, tras encontrarse con el cadáver descuartizado de su marido y jurando encontrar al asesino y vengarse, nos relatará su vida en Cerdeña. Una isla dura, con unos habitantes más duros aún.

   Pocos libros me he tropezado hasta este momento de mi vida lectora, y os aseguro que he leído unos cuantos, con un comienzo tan directo como este. Uno no sabe realmente lo que va a encontrarse tras algo así. Pero no puede evitar seguir leyendo, máxime cuando es una mujer quien lo narra, posiblemente porque no estamos acostumbrados a este tipo de protagonistas femeninas que son todo temperamento. Y nos adentramos en una lectura que habla de sentimientos de principio a fin. Unos sentimientos descarnados que nos van relatando una vida, la de Mintonia, desde su infancia hasta el momento actual. Nos encontramos  así con una tierra árida, en la que la vida es complicada, incluso en la escuela.

     En este recorrido por su historia nos encontramos con un costumbrismo descarnado, áspero, sin concesión alguna, ni para la protagonista, ni para su entorno. Ni siquiera su gran amor se salvará de la lengua afilada de la ahora viuda ni de la honestidad de su mirada a la hora de retratarlo. Nos presenta a Micchedu, su amor de toda la vida, como un delincuente al que no excusa, simplemente lo quiere. Y del mismo modo nos presenta su tierra como un lugar en el que se sobrevive más que se vive, donde la violencia es tan natural como respirar y la venganza es un sentimiento arraigado en el corazón de quienes allí habitan. Salpicada de palabras en sardo, nos sumerge en un lugar y una época que me eran totalmente desconocidos para conseguir que respiremos el mismo aire que su protagonista, y de este modo que el lector clame esa misma venganza que ella pide al comienzo de la historia. O, más que pedirla, advierte de lo que puede suceder. Y si algo aprendemos pronto, es que allí no se miente, así que asistimos a su testimonio esperando esa venganza que sabemos no nos fallará.

     La vida descalza es, en definitiva, una novelita corta que he disfrutado prácticamente de una sentada. Una intensa historia de la que uno sale cubierto de polvo y con marcas de esas que deja la vida, más novela costumbrista que negra. Repetiré con el autor.

     Y vosotros, esta semana no os he preguntado  ¿qué estáis leyendo?

     Gracias

martes, 23 de septiembre de 2014

Sorteo Secretos del Arenal


     Y este es el título del sorteo, Secretos del Arenal.
     Una novela "de sentimientos, pasiones y de los jardines secretos que albergamos dentro", dijo su autor Félix G. Modroño tras alzarse con el Premio Ateneo por este título. Y los que ya hemos leído sus anteriores títulos nos pusimos a hacer cábalas sobre fechas, argumentos e historias que podría esconder esa frase.
     Y esconde una novela que se mueve a caballo entre dos épocas. Una historia en la que la novela negra, la histórica y los sentimientos se mezclan con el particular lenguaje al que ya nos tiene acostumbrados su autor y de la que no os digo más hasta que se publique la reseña, me lo reservo.

     Os dejo, eso sí, la sinopsis:
 
     El voluptuoso mundo del vino ha unido a Silvia y Mateo en una relación intermitente como apasionada, donde nunca hay preguntas ni tampoco respuestas. Pero ella sigue atormentada por el dolor de hace muchos años: en 1989 el cadáver de su hermana mayor apareció en el monte Artxanda, salvajemente mutilado, y desde entonces el asesino sigue libre, sin que las investigaciones -primero de la Policía Nacional, y luego de la Ertzeintza- hayan logrado sustanciales avances.
     Un día Mateo recibe el correo electrónico de una desconocida que le propone leer la novela Secretos del Arenal: una historia de intrigas, venganza y supervivencia situada en la Sevilla de posguerra, una ciudad acosada por el hambre, la miseria y la represión política. Mateo no sabe que es la propia Silvia quien le manda ese correo, y por supuesto desconoce qué claves se esconden tras la lectura de esa novela.

     El sorteo es internacional y os dejo  las bases que, como siempre, procuraré que sean lo más sencillas posibles:

     1. Para apuntarse al sorteo hay que dejar un comentario diciéndolo y ya tendréis un punto.
     2. Por seguir el blog habrá un punto extra
     3. Por cada lugar en que se anuncie el sorteo, dejando constancia de ello, se dará otro punto. Lo mismo me da si lo anuncias en Facebook, twitter, tu blog, te llevas el banner o si te levantas y lo dices en voz alta en una reunión de la AMPA (bueno, quizás esto último otorgue dos puntos por vuestra originalidad. Ahora que lo pienso, me reservo el derecho a dar un punto extra a quienes sean originales en sus anuncios, divirtámonos)

     Total que sumando, sumando... podéis tener muchos puntos. Pero en realidad solo toca en uno, así que animáos.

     El sorteo permanecerá activo hasta el día 10 de octubre, el día 11 sacaré la lista y, una vez hechas las rectificaciones (con un poco de suerte, ninguna), el día 13 se anunciará al ganador.

     La novela sale a la venta el día 30 de octubre así que, atención coleccionistas: se sortea una galerada sin corregir firmada por el autor. Es decir, que si yo ahora fuese original os podría hacer un juego de palabras sobre descubrir el secreto antes de que deje de ser secreto... o bien podría ponerme a preguntar si no os apetece tenerlo, además de como lectura, como objeto de colección. Pero no, mejor me quedo con lo importante:

     Suerte a todos.

     Gracias.


lunes, 22 de septiembre de 2014

El vigilante. Peter Terrin




     "- Tiene que salir bien.
     Harry, nervioso por el aprovisionamiento, despliega el plano del sótano sobre la mesilla, aunque nos lo sabemos de memoria: ciento veinte plazas de aparcamiento, divididas en cuarenta garajes vigilados, uno para cada apartamento de lujo de mil metros cuadrados. Lástima que no lo construyeran simplemente rectangular; tal vez lo impedían la estructura y los cimientos del edificio. No soy ingeniero. Pero una planta rectangular con las plazas de aparcamiento dispuestas a lo largo habría facilitado en gran medida las labores de vigilancia. Harry sospecha que este diseño tan caprichoso se hizo a instancias de los clientes, que se dio prioridad a su comodidad."

     La verdad que me enteré de la existencia de este libro en la red. Cuando me quise dar cuenta lo veía por twitter línea sí, línea también. Y me acabó por picar la curiosidad tanto que me lo tuve que comprar. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, El vigilante.

     Conocemos a Harry y Michel. Son vigilantes en el sótano de un bloque de apartamentos de lujo que apenas tiene movimiento pese a que los residentes deberían de salir por ahí en sus coches. Trabajan contratados para la Organización y jamás salen del sótano. Por lo que a ellos respecta, fuera podría estar pasando cualquier cosa. Cumplen su labor de vigilancia con una meticulosidad extrema esperando ascender a la élite cuando algo sucede: los residentes salen del edificio. Todos. Excepto uno, por lo que parece. Así que algo ha debido de suceder.

     Una de las primeras dudas con esta novela es saber si es o no una distopía. Lo es, claro... aunque no sabemos absolutamente nada del exterior. Es imposible que lo sepamos ya que el narrador es uno de los vigilantes, Michel, y ellos viven incomunicados. Sin embargo llega un momento en que nos preocupa lo que sucede, o tenemos curiosidad por lo que ha sucedido. La historia se centra en la vida de estas dos personas que viven aisladas del exterior, en un lugar en el que no se ve la luz y por el que apenas pasa nadie salvo para entregarles provisiones. Sus rutinas son el ancla al que agarrar sus pensamientos para seguir adelante. Los paseos, las horas, los recuentos... el orden estricto en el que viven. Un orden que el narrador consigue hacer respirar al lector. Y también la intranquilidad cuando comienzan a suceder cosas que no están previstas; residentes que se van, teorías sobre los motivos, comida que se retrasa en llegar... todas esas cosas van minando la fuerza de los vigilantes dando lugar a dos reacciones bien distintas. Porque si ahora simplificase la historia a decir que son dos hombres encerrados estaría cometiendo un error.
Esta historia es la historia de una paranoia, de una mente que ha sido sometida a uno de los peores castigos conocidos ya entre los reclusos de guerra: el aislamiento. A partir de ese aislamiento construyen un mundo en el que la Organización parece una deidad y el sótano un mundo. Y cuando se sienten solos en ese mundo del que ellos son protectores se tambalea su razón para existir, tienen que encontrar esa razón como sea, aunque se trate de un único residente. Es su trabajo, su vida. No hay más.

     Terrin nos cuenta en un puñado de páginas una historia densa con una gran carga psicológica que asfixia al lector que asiste sin la posibilidad de intervenir a lo que pronto empezamos a anticipar con un "esto no acaba bien". Y vamos viendo como tras la primera chispa se desencadena el grueso de la historia, y no podemos hacer otra cosa que mirar, la tensa espera a que algo se rompa, porque sabemos que se va a romper. Desde las primeras páginas. Tengo que decir que esa parte de la novela está logradísima ( y me guardo un par de ases en la manga que quiero descubráis vosotros al leerlo). Como punto flaco, me hubiera gustado un Michel más fuerte, más decidido... pero porque siento una particular predilección por ese tipo de personajes.

      Una novela con un fuerte componente psicológico que hará que nos lo pensemos dos veces antes de bajar a buscar el coche. Y un aviso... no es una novela de terror.

     Edito: lo he pensado, me ha durado un día entero y comentarlo por encima con un par de personas. Quizás lo bueno es lo que escondemos, lo que no se ve, la aparente ausencia. Me gusta Michel. Y me gustan los libros que me hacen pensar una vez los he terminado.

     Gracias

     PD.
     Hace unos días preguntaba si os apetecía un sorteo. Bien, siguiendo con el tema os dejo un adelanto:

   

     Como aún no está a la venta, esta fue la primera foto que nos enseñó el autor del título que ganó el XLVI Premio de Novela Ateneo de Sevilla (y que está justo bajo la estatuilla):
     es decir, que sortearé un ejemplar de Secretos del Arenal, de Félix G. Modroño.

     Que me decís, ¿os apetece Secretos del Arenal? Porque no tardaré en daros los datos y fechas del sorteo.