jueves, 23 de octubre de 2014

Galveston. Nic Pizzolatto



     "El médico me fotografió los pulmones. Estaban repletos de copos de nieve.
     Al salir de la consulta me pareció que todos los presentes en la sala de espera se alegraban de no ser yo. Ciertas cosas se notan en la cara de la gente.
     Yo ya sospechaba que algo iba mal porque unos días antes, al subir dos tramos de escalera persiguiendo a un tipo, había notado que me costaba respirar, como si cargase con unas pesas en el pecho."

     La mayor parte de nosotros conocemos True Detective. No sólo eso, sino que además nos ha encantado la serie en mayor o menor medida, con su pareja de policías protagonista, sus ritos, asesinatos, paisajes... Sin embargo no es de eso de lo que voy a hablar, sino de una novela negra que voy a intentar despegar del estigma que supone llegar a la sombra de una producción que puede convertirse en estigma. Hoy traigo a mi estantería virtual, Galveston.

     Conocemos a Roy Cady, de hecho el nos cuenta su historia desde el día en que le diagnostican un cáncer de pulmón. Cady es el matón de un mafioso de Nueva Orleans llamado Stan, pero no tarda en descubrir que sobra. Stan lo envía a una emboscada de la que logra salir con vida, así que tiene que huir si quiere que eso siga así. Sin embargo no es el único que sobrevive en esa emboscada. De allí saca una compañera de viaje, Rocky, una prostituta que parece especialista en equivocarse y poco después también a la hermana de esta, Tiffany. Juntos emprenden una huida hacia Texas.

     Con un estilo seco que no busca que el lector empatice especialmente con ninguno de los personajes, Galveston es una novela sobre personas marcadas. Quizás uno de sus rasgos más marcados sea ese, Pizzolatto no quiere que nos apenemos por sus personajes, ni siquiera por la niña pequeña (Tiffany). Él nos muestra un elenco de perdedores, marcados y sin muchas esperanzas de mejorar en su vida y lo hace demostrando que ni siquiera el lector es capaz de apenarse por ellos. No hablo ya de los protagonistas, también los secundarios (no puedo olvidar esa suerte de motel de almas rotas) y es que pareciera que todos se han unido en esta novela para mostrar un ambiente decadente y árido.
     La novela, narrada en primera persona años después del comienzo de la historia(no os diré cómo ni dónde, sería una pena), queda marcada principalmente por la forma de escribir del autor. Rápidamente nos sitúa y comienza a dibujar a sus personajes con trazo firme, y hace bien ya que cuando se aleja un poco de esa estela es cuando la historia decae. No nos importa si usa clichés o los enlaza entre puestas de sol y violencia ya conocida, porque se maneja bien en ese terreno. Pero cuando intenta remontar o sorprender es precisamente cuando más me ha costado seguirlo, me ha sonado a novela ya desgastada y quizás precisamente por eso le ha faltado ese punto que hace que una novela sea sobresaliente, que me tenga pegada a una acción a la que asistí como simple espectadora.

     En Galveston me he encontrado una historia entretenida, con altibajos, pero que remonta en su parte final. Pero también me he encontrado con una voz que se hace escuchar en su primera novela, y a la que seguramente debamos de prestar atención en un futuro.

     El otro día hablaba de campañas publicitarias agresivas en algunos libros. En este caso la novela tiene una sombra tremenda que superar y que creo, ha sido un error: hacer que los lectores esperen un tipo de historia en concreto y lean pensando en Matthew McConaughey. Puede que haya impulsado su publicación, pero el precio va en el lastre que supone a la hora de leerlo.
     Y vosotros, ¿pensáis que hay libros que quedan marcados por quien los ha escrito?

     Gracias

     PD. Estaré fuera unos días. Nos vemos el lunes

miércoles, 22 de octubre de 2014

Tesla y la conspiración de la luz. Miguel A. Delgado




     "Para algunos ya era una rutina, pero para Edgar no. Él nunca se cansaba de contemplar la llegada de los oceánicos.
     La Terminal Internacional de Nueva York, situada al sur de Manhattan, era una sorprendente llanura en el extremo de una isla plagada de rascacielos que recortaban su silueta sobre la Aurora, una cortina resplandeciente que aquí y allá dejaba asomar alguna solitaria estrella y que hacía una hora había sustituido a la luz del sol."

     Algo que aún no he comentado es mi pasión por las ciencias. La física siempre me ha gustado, y Testa es uno de esos nombres que siempre me han parecido fascinantes. Así que este libro me llamó la atención desde la primera vez que vi su título, no podía ser de otro modo. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, Tesla y la conspiración de la luz.

    Conocemos a Edgar Kerrigan, un joven mensajero de 19 años que quiere ser piloto. Vive, como todo el mundo, pendiente de las noticias que dan sobre el estado de salud de su admirado Thomas Alva Edison, sin saber que la casualidad le llevará a descubrir que es un fraude. El mundo tal y como lo conoce, avanzó gracias a un tal Tesla del que nadie habla, y no por Edison. Al morir este último se precipitan los acontecimientos y se verá involucrado en la mayor de las aventuras que hubiera podido soñar, parece que hay quien sabe de la existencia de Tesla y sus obras y está dispuesto a hacer que lo escuchen.

     La novela se encuadra dentro del género steam-punk que tan de moda se está poniendo. Nos sitúa en los años 30 del siglo pasado, en un mundo retrofuturista en el que la evolución a partir de los inventos ya conocidos ha seguido una vía diferente a la real. Hay voladores, control climático, la Red... y curiosamente no encontramos menciones a gasóleos. Nos presenta de este modo una "versión b" de nuestra historia en la que avanzaron únicamente en pos de la electricidad. Eso hace que sigamos las pequeñas descripciones en las que vamos observando retazos de ese mundo que el autor se encarga de contarnos con normalidad, sin pararse en extensas explicaciones, como si lo natural fuera el mundo que nos relata y consiguiendo así despertar nuestro interés.
     Estamos ante una novela de ficción en la que el autor nos ha relatado la historia de un personaje últimamente reivindicado, Tesla, y cuya vida fue tan interesante como desconocida. Sin embargo, lejos del concepto "biografía" nos propone una novela de ficción salpicada de nombres reales, que es una aventura para todas las edades. Encontramos en ella ecos a Verne o Asimov: submarinos y avances científicos que nos son desconocidos, nos hace pensar en Wells también, como si rindiera un pequeño homenaje en sus letras a todos esos autores que hicieron soñar durante muchas otras a otros tantos lectores.

     La trama también recuerda a estas novelas ya clásicas en las que un joven vive una gran aventura mientras descubre como es realmente el mundo que le rodea. Y es que la novela tiene mucho de aventuras y persecuciones, con héroes improvisados y también malvados. De este modo nos conduce por una historia que va cogiendo ritmo a medida que avanzamos páginas, mientras corremos en pos de nuestros ya compañeros de aventuras. No falta tampoco el Villano, ese con mayúsculas que pone en peligro la vida tal y como se conoce y, por supuesto, tampoco falta Tesla, mi personaje favorito de toda la novela.

      Tesla y la conspiración de la luz es una novela de aventuras que se disfruta con aquellas que leíamos hace años y que nos deja del mismo modo ese regusto a aventura ya clásica entre nuestros estantes.

     Y vosotros, que ayer por problemas de red (muy apropiado teniendo en cuenta el libro que hoy os enseño) no pude publicar: ¿qué estáis leyendo esta semana?

     Gracias

lunes, 20 de octubre de 2014

Endgame. La llamada. James Frey, Nils Johnson-Shelton




     "Endgame, el Juego Final, ha empezado. Nuestro futuro no está escrito. Tu futuro es nuestro futuro. Lo que tenga que ser, será.
     Todos creemos en una versión distinta de cómo hemos llegado hasta aquí. Dios nos creó. Los extraterrestres nos alumbraron. Surgimos del impacto de un rayo o llegamos a través de portales. Al final el cómo carece de importancia. Tenemos este planeta, este mundo, esta Tierra. Llegamos aquí, hemos estado aquí y aquí estamos ahora. Tú, yo, nosotros, toda la humanidad. Lo que creas que sucedió en un principio no es importante. El final, sin embargo... El final, sí."

     Es curioso, pero cuando me enteré de la publicación de este libro, recibí muchos datos; excepto su sinopsis. Era una trilogía, se publica ya en 30 países, hay perfiles de sus personajes en las redes, se está desarrollando un juego, se han vendido los derechos cinematográficos... ¿Se puede ganar medio millón de dólares leyéndolo? Despertó mi curiosidad una campaña tan agresiva, y por eso, hoy traigo a mi estantería virtual Endgame. La llamada.

     Quedan en el mundo los linajes de 12 tribus antiguas. Parecen llevar vidas normales pero, en cada linaje, hay un jugador que se prepara desde su nacimiento para el juego final. Un juego que no saben cuando comenzará pero que será catastrófico, que sólo dejará sobre la faz de la tierra a un jugador y un linaje. Ahora, con la caída de unos meteoritos, el aviso está dado: los jugadores han sido llamados y Endgame comienza.

     Están de moda las distopías en las que un puñado de jóvenes se juegan la vida. No hay más que pensar en Los juegos del hambre y todo el fenómeno que ha rodeado a libros y películas. O fijarnos en cuantas han ido siguiendo su estela. Y es inevitable pensar en ello cuando vemos la sinopsis, con jugadores adolescentes, destino común, muerte... porque evidentemente es el primer público al que va dirigida la historia. Una historia que se reparte un una trilogía y que comienza en este volumen.  Conocemos pues a los jugadores, doce adolescentes de doce lugares distintos que poseen habilidades diferentes y personalidades también diferentes. Y que tienen que intentar descifrar enigmas. Quizá esa sea la diferencia más notable: la violencia no es algo que se les exija, sólo saben que ganará uno de ellos y que el juego pasa por resolver un misterio siguiendo cada uno sus propias pistas. Pero no hay reglas. Con todo lo que eso puede implicar.

     Los conocemos en capítulos cortos, narrados en tercera persona, con vocabulario muy sencillo (a veces demasiado para mi gusto) que busca facilitar al lector familiarizarse con ellos. Alternándose les vamos siguiendo la pista y descubriendo sus alianzas y odios mientras procuramos identificarlos rápidamente para no perder pie en la novela. Desplazamientos geográficos, enigmas antiguos, pirámides, guerreros...  casi parece que los autores han querido poner toda la carne en el asador para conseguir unos lectores entregados a la causa. Y "la causa" parece el hijo que hubieran tenido los ya mentados Juegos del Hambre en una improvisada pareja con El Código Da Vinci. Es decir, no me cabe duda de su éxito entre los aficionados a la trilogía ya mentada varias veces.

     El resultado es un libro entretenido, cuyo único aspecto destacable es la tremenda campaña que tiene adosada. Realmente poco aporta como novedad en su argumento, pero no me cabe duda del tirón de este tipo de historias en las que siempre están a la carrera intentando salvarse o descifrar el modo de ganar. Y así parece haber sido concebido, y así me sonó durante su lectura en algunos momentos, como algo prefabricado para hacer dinero en todas las formas posibles. Y eso no me termina de gustar, la verdad. Además creo que el lector habitual, como yo, no va a coger la novela buscando los enigmas; yo la cogí para leer la historia ya que para mi, la experiencia lectora no pasa por descifrar datos conectándome a un juego que sigue la estela del libro. Para mí la experiencia lectora consiste justamente en leer. Aunque también puede ser que me haya quedado anticuada. Pero eso de que un autor aparezca diciendo de antemano que el premio se da porque esperan recaudar más del triple, y que hable de posibilidades pero no de trama... no termino de verlo.

     Qué os parece la campaña que hay alrededor de esta trilogía, ¿también os parece que eclipsa a la propia novela?

     Gracias

     PD. Os dejo el booktrailer:



sábado, 18 de octubre de 2014

Entrevista a Jeff VanderMeer


Imagen:
http://www.jeffvandermeer.com/
     Jeff VanderMeer  nació en 1968 y creció en las Islas Fiji. Pasó seis meses viajando por Asia, África y Europa antes de regresar a Estados Unidos, siendo esta una experiencia muy importante para su obra literaria.  Es considerado uno de los autores más relevantes de ficción a nivel internacional, y actualmente sus libros son traducidos a más de 20 idiomas. Ha colaborado en cine, en cortometrajes y también en vídeos promocionales de videojuegos, escribe en un blog y en The Washington Post. Ha ganado en dos ocasiones el World Fantasy Award, ha sido finalista del Premio Hugo, el Premio Philip K. Dick, el International Horror Guild Award, el British Fantasy Award, el Premio Bram Stoker y el Theodore Sturgeon Memorial. Ha sido profesor en el MIT y la biblioteca del congreso entre otros muchos trabajos. Y, sobre todo, es una persona accesible y amable y con un gran sentido del humor.  
      Os dejo con la entrevista:

     - ¿Nos puedes hablar de el origen de la trilogía, cómo surgió la idea o si ya pensabas en una trilogía desde el principio?, ¿es cierto además que te inspiraste en sueños?
     - Esta saga nació en un sueño que tuve mientras estaba muy enfermo con una bronquitis. Yo iba caminando, bajando por un túnel y vi palabras escritas en la pared con un tejido vivo, y estaban frescas. Cuando desperté, escribí el comienzo de Aniquilación. Además, una parte de Aniquilación son, adaptadas, las caminatas de catorce millas que llevo haciendo casi dos décadas fuera de los bosques de la península de Florida (no todo en Florida se parece a Miami).
     Para cuando llevaba la mitad de Aniquilación, ya tenía el esqueleto de la historia de los tres libros. Hubo un tiempo en que pensé que podrían ser dos libros, luego cuatro, pero al final funcionó mejor con tres. No era mi intención crear una trilogía, pero era lo mejor para la historia.
     - La Trilogía Southern Reach tiene un calendario de lanzamientos muy peculiar, ¿Por qué tres libros en un año?
     - La editorial estadounidense tuvo la idea de hacerlo, y me gustó mucho. Por lo general, el segundo libro aparece un año después de la publicación de la primera novela de una trilogía, y para entonces los lectores pueden haberse olvidado ya de la serie o estar menos animados a continuar con la siguiente. En EE.UU. ha funcionado muy bien, y la segunda y tercera novelas han formado parte de la lista de bestsellers del New York Times. En este momento, cuando las formas de publicación y los hábitos de los lectores están cambiando, tenía sentido hacerlo. Además, estos tres libros no siguen el patrón normal de las trilogías, las tres novelas son algo así como secciones de la misma historia. Son libros muy diferentes entre ellos y creo que por eso funcionan.
     - ¿Volverías a hacer algo así?
     - No creo, las ideas que tengo y que sigo actualmente, van en la línea de libros autoconclusivos, no series.
     - ¿Puedes resumir lo que nos encontraremos los lectores en la Trilogía Southern Reach?
     - Las novelas tratan sobre la búsqueda y encuentro de lo inexplicable, sobre los límites de nuestros conocimientos y también sobre nuestra capacidad para ver realmente el universo, además de abordar temas como la ecología y el medio ambiente. También tratan sobre la capacidad del ser humano para dejarse vencer o seguir luchando incluso sin estar seguros de sus posibilidades (y lo bueno y lo malo de que esto suceda). Pero también son tipos de historias diferentes, comenzando por Aniquilación que toma o imita la forma (todas ellas son doppelgängers) de las historias clásicas en las que se explora lo desconocido.
     - ¿Hacia dónde avanza la historia tras el primer libro?
     - La segunda novela, Autoridad, nos lleva detrás de la historia, a la Agencia Secreta Southern Reach, que es la encargada de enviar las expediciones al Área X, para averiguar qué va mal en ella. Mientras que Aniquilación, salvo algunas conversaciones surrealistas, es una novela muy seria, Autoridad es una tragicomedia sobre  la burocracia que va y viene en las agencias secretas, a la vez que continúa la historia sobre la búsqueda de lo que sucede en el Área X. He trabajado montón sobre de lugares tipo El Señor de las moscas y el conflicto con los mandos intermedios y esa experiencia se refleja en la novela. Sí, hay una especie de humor negro, pero ha habido varias personas que trabajan en agencias gubernamentales de Estados Unidos que han venido a presentaciones y me han dicho que se rieron durante toda la novela, ya que daba en el clavo sobre los absurdos  burocráticos gubernamentales diarios de hoy en día. Además, a diferencia de Aniquilación, donde la bióloga tiene un cierto control sobre sus acciones en la narración, el protagonista de Autoridad se ve permanentemente limitado por unos motivos u otros. Nos gusta pensar que tenemos mucha más capacidad de elegir cuando actuamos en la vida real, así que sé que este punto va a ser un poco desconcertante para algunos lectores.
    Además, mientras que Autoridad sigue la línea de las novelas de espías, Aceptación es, en cierto modo, una búsqueda. Pero esta búsqueda irá tomando todo tipo de desvíos que son en realidad esenciales para la narración. Y también es una novela que trata sobre la palabra que le da título. Cualquier persona que espere volver a un status quo anterior y escribir algo realista, debería mirar por una ventana y sopesar si eso tiene sentido.
     - El Área X, ¿puedes explicar qué es el Área X?
     - Es una zona salvaje aparentemente pura, en la que llevan sucediendo cosas extrañas desde que ocurriera algo hace 30 años. Desde entonces, Southern Reach ha estado enviando expediciones a través de una puerta existente en la frontera invisible, pero no han tenido mucho éxito en sus averiguaciones.
     - El hipnotismo juega un papel importante en la historia, ¿como te decidiste a incluirlo?
     - Se me ocurrió que podía ser una manifestación de la paranoia en la agencia secreta de Southern Reach y, como se ajustaba bien a la historia, lo dejé. Creo que estamos infectados o colonizados por virus mentales todo el tiempo, así que en cierto modo el hipnotismo es literal, pero también una metáfora... especialmente en Autoridad.
     - ¿Por qué empezar una historia con todos sus personajes principales femeninos?
     - Porque sí. Se me ocurrió de esa manera y no tenía sentido para mi cambiarlo. No entiendo que pregunten eso cuando nadie lo hace si escribo solo sobre hombres. Hay también una razón práctica, porque Southern Reach ha enviado esta vez solo mujeres para cambiar las métricas y ver si así cambian los resultados.
     - ¿Qué autores o libros te influyeron para escribir la Trilogía de Southern Reach?
     - Bajo el viento del mar, de Rachel Caron, El mar interior de Philip Hoare, El invierno de los trolls de Tove Jansson, La agonía del poder de Jean Baudrillard... la lista completa explicada está aquí 
     - ¿Qué planes tienes ahora que has terminado con Southern Reach?
     - Bueno, primero dormir un poco y disfrutar de tiempo libre. He estado de gira en los EE.UU. desde febrero con la trilogía. Pero también estoy trabajando en una nueva novela titulada Borne, que trata sobre un enorme oso psicótico flotante en una ciudad post-colapso.
     - Tienes fuertes opiniones acerca de las etiquetas literarias, ¿cuáles crees que son sus pros y sus contras?
     - Como lector, en cierta medida si que me gustan las etiquetas. Pero como escritor, creo que es importante hacer presión en su contra. Una etiqueta rígida puede hacer invisible una gran parte de lo que se trate en una novela. Por ejemplo, me alegro de que la mayoría de las críticas de Aceptación, mirando atrás en la trilogía, se hayan centrado en los elementos ambientales  y ecológicos y menos en los relacionados con la ciencia ficción. Si el libro se hubiera publicado como ciencia ficción en los EE.UU. y valorado sobre todo por los lectores de ese género, no creo que hubiésemos tenido este mismo resultado. Y eso afecta al número de lectores al que se puede llegar.
     - ¿Qué estas leyendo en este momento?
     - Estoy leyendo a la vez, Perro callejero de Marin Amis, The wilds de Julia Elliott, Off the map de Alastair Bonnet y El incal de Jodorowsky.

     Tengo que darle las gracias a Jeff y, por supuesto, a todos vosotros por pasaros por aquí.

     Bibliografía del autor en castellano:
     - Veniss soterrada
     - La biblia steampunk
     - Aniquilación
     -Autoridad

viernes, 17 de octubre de 2014

Arte antiestrés. Láminas para colorear

     - 100 Láminas vintage para colorear.
     - 100 Láminas para colorear

     Ahora que empieza el mal tiempo, voy a proponer una opción diferente a las habituales. Todos recordamos las horas interminables que pasábamos de niños entre papeles y cajas de lápices. Y aquellos que tienen niños cerca, alguna vez se acercan una vez más a este tipo de libros.

     Instrucciones para pasar una tarde relajada disfrutando como niños.

     1. Buscar algo que hacer. La televisión siempre acaba por darnos alguna noticia que nos amargue, y no siempre tenemos un libro para leer. Así que busquemos una opción que nos sirva para muchas tardes. Los sudokus están pasados de moda, así que cojamos un libro de colorear. Sí, he dicho colorear.
     Importante: no olvidar los lápices de colores.


2. Elegimos una lámina. En esto se tarda. Y en saber de qué color la queremos poner. Creo que me quedo con las flores y, mirando por la ventana, echaba de menos el color azul del cielo (estaba de un tono gris marengo muy poco favorecedor para una rosa). Empezamos casi con miedo escénico, hemos perdido la costumbre y ya se sabe, que la costumbre es muy importante. Azul. Miro las siguientes rosas y me sonrío pensando que hoy no voy a terminar la lámina y que nadie me va a decir nada por empezar una lámina nueva sin haber terminado de colorear esta. Pero de momento no se me ocurrían más colores para pintar tanta rosa (a día de hoy ya está terminado, mamá).

3. Escogemos una más sencilla. Si con media docena de flores se nos complica. Buscamos una sola flor, grande además, para no salirnos por los bordes. Y en este caso, como no quería complicarme... pues las rosas son rojas que decía aquel poema. A nuestro gusto, si la mía es conservadora, la vuestra puede ser amarilla, naranja, violeta o negra. incluso la podéis hacer tricolor.      La creatividad es libre y el libro es vuestro.


4. Sin complejos. Si hoy no nos sentimos creativos tampoco pasa nada. Hay días así. En los que ves rombos y lazos y piensas en el papel de la pared de la sala de estar de tu tía abuela. ¿Adivináis? El de la mía era verde. Sin nada más. De hecho hasta los sofás que había en esa habitación eran de color verde botella. Y tenía un cuadro que me daba bastante miedo cuando era pequeña. Vaya, si que da de sí esto de colorear, incluso trae recuerdos.
     Y ahora que me fijo, tampoco ha quedado tan mal mi papel pintado. Para casa no lo veo, pero así en el libro queda bastante bien.  De hecho creo que ya puedo ponerme a intentar algo un poco más complicado a ver qué pasa.

5. Confianza.
Superadas las primeras láminas ya empiezo a ver el libro con los colores que debería tener. Me pongo a ello, los colores parecen surgir de la página y no de mis lápices y, por supuesto, hace mucho rato que me he olvidado del reloj.
Tengo que reconocer una cosa: lo estoy disfrutando y mucho. Tanto es así que me sale un lado infantil que no recordaba y siento la necesidad de exponer mi dibujo en la nevera de casa. Pero ya no tengo edad... así que... bueno, así que decido subirlo a las redes sociales. Y cual es mi sorpresa cuando alguna persona me responde enseñándome justo cómo le quedó tal o cual lámina.

     Mi propuesta de hoy pasa por divertirse, relajarse y ser original. Tengo que resaltar la calidad de los dibujos y también del papel, bastante grueso. En cuanto a los dibujos los hay de todo tipo: animales, flores, estampados imposibles, otros más abstractos para que interpretemos a nuestro gusto. Una delicia, para usar y regalar.

      Y vosotros, ¿os veis coloreando o nunca habéis dejado de hacerlo aunque sea en los bordes de las servilletas?

     Gracias

jueves, 16 de octubre de 2014

El misterio de Gramercy Park. Anna Katherine Green




     "No soy una mujer curiosa, pero cuando en mitad de una calurosa noche de septiembre oí maniobrar un coche de punto en la casa de al lado, y detenerse, no pude resistir la tentación de saltar de la cama y echar un vistazo a través de las cortinas de mi ventana.
     En primer lugar porque la casa estaba vacía, o eso se suponía, pues la familia que la habitaba aún permanecía -tenía todas las razones para creerlo- en Europa. Y en segundo lugar, porque, al no ser curiosa, a menudo me pierdo aquello que sería realmente interesante y provechoso para mí conocer de la vida.
     Por suerte, no cometí tal error aquella noche."

     Ya he comentado alguna vez que me gusta Agatha Christie. Por eso, cuando me enteré que su querida Miss Marple tuvo como precursora, presumiblemente, a la mujer que protagoniza esta historia, se me antojó del todo irresistible. Y por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, El misterio de Gramercy Park.

     Conocemos a Amelia Butterworth, una solterona un tanto entrometida que una noche se asoma a su ventana y ve dos figuras entrando en la casa de al lado. Al salir una solamente, Amelia piensa en lo peor, y se pone en marcha. Dentro de la casa aparece una mujer muerta, con un aparador encima. Comienza una investigación que parece enfocarse hacia los propietarios de la casa, y más concretamente hacia uno de los hijos, puesto que la víctima se parece a su esposa. El joven hijo niega que sea ella y el detective Gryce tendrá que ponerse a investigar el caso, con la sombra y ayuda de la señorita Amelia.

     La novela, narrada en primera persona, recurre al estereotipo de mujer solterona a finales del siglo XIX. Es la propia Amelia quien nos cuenta lo sucedido y, por sus palabras podemos ver el trato y las miradas que caían en esa sociedad a este tipo de mujeres. Pronto nos hace notar su agilidad mental y capacidades deductivas y, efectivamente, es fácil pensar en Miss Marple, aunque prefiero quedarme con las diferencias y así disfrutar de cada historia por separado.
     Articulada en capítulos cortos, la narración es ágil y el lector pronto se ve atrapado por la historia que se empeña en girar consiguiendo que nos involucremos para buscar al "malo". De hecho, recuerdo un detalle de las primeras páginas que me hizo sentir sagaz y observadora y que me desmontaron un poquito más adelante... Cuando eso pasa ya en el comienzo, el libro promete ser cuanto menos, entretenido. Además la acción comienza en la primera página y Green no tiene inconveniente en darle cuantos giros sean necesarios para que las páginas vuelen en nuestras manos.

     Pero volviendo a la señorita Butterworth, me ha parecido un personaje tan irritante como divertido. Es cierto que no podía evitar verla como una señora entrometida, pero también que me sacaba la sonrisa con sus respuestas y su sagacidad. Una mujer con mucho carácter, y si no que se lo pregunten al detective que le toca investigar este caso, y al que ayuda a resolverlo, en parte por su empecinamiento en ser parte involucrada. Me ha gustado conocerla y ver todas y cada una de sus reacciones.

     Soy aficionada a la novela victoriana, me gusta la sociedad que presenta, la importancia para la población femenina de los detalles y las normas sociales que les regían. Y en el caso de las novelas de misterio es aún más interesante. En el título que hoy os traigo, Green juega al gato y al ratón con un lector que se ve arrastrado por la historia de una protagonista que, a fin de cuentas, tiene la última palabra, y tengo que decir que el misterio es resulto de una forma más que satisfactoria.

     Mención especial, como suele pasar con esta editorial, al magnífico trabajo de edición con unas preciosas ilustraciones que nos complementan perfectamente la historia. Viene además acompañada de un prólogo igualmente cuidado que da muestra del mimo y el especial trato que se sigue otorgando a los libros por algunas editoriales.

     Una novela ágil, entretenida y divertida que no puedo dejar de recomendaros. Ha sido, no cabe duda, todo un descubrimiento y un placer volver a las novelas clásicas de misterio.
 
     Y vosotros, ¿os gustan las novelas de misterio?

     Gracias

miércoles, 15 de octubre de 2014

Disjecta Membra. Alberto Hontoria Maceín


     "Me gustaría decir que pasó todo tan deprisa que no me enteré de nada. Que perdí el conocimiento. Que las hormonas secretadas por las glándulas de mi cuerpo me suministraron una anestesia infalible e inmediata. Pero no fue así. Fui bien consciente de la colisión. Percibí el impacto con los cinco sentidos."

     Uno de los mayores placeres cuando se descubre un libro es encontrar una temática nueva, un nuevo enfoque, un cambio. Sé que cada historia es diferente, pero hay temporadas en las que tengo la sensación de leer más de lo mismo una y otra vez, por eso me fijé en este libro, tenía claro que iba a ser una apuesta diferente. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, Disjecta membra.

     Conocemos a Amelia, una joven que pierde las piernas en un accidente, a Seth, que nace sin un brazo y a Jack, un hombre que se queda ciego por una enfermedad en la retina. Todos ellos son personas con una discapacidad que les marca su relación con la sociedad, y todos ellos se ven unidos por la aparición del millonario Russell Cotard. Cotard tiene un plan y los medios para ponerlo en marcha: convertir a estas personas en miembros valoradas por la sociedad: en héroes.

     Disjecta membra significa miembros dispersos, y un poco sobre ese punto se articula la historia. Sobre miembros físicos perdidos, las marcas que dejan en las personas y como a su vez esas personas se convierten en una suerte de miembros perdidos, o casi, de la sociedad. Un tema complicado para una novela que tantea el límite entre lo humano y lo creado al que la sociedad se va acercando: la ingeniería como extensión de la vida o la vida extendida por la ciencia. En este caso el autor habla de prótesis, algo que ya está presente en nuestra sociedad y cada vez de una forma más depurada. Y de héroes urbanos que van "armados" con ellas.
     No busca escribir una novela de superhéroes que, como Daredevil, tengan una discapacidad y luego salven el mundo. Nuestros protagonistas no tienen una doble identidad y una máscara que les oculte la cara, ni un traje ajustado de colores llamativos. Ellos son personas que demuestran su valía cuando la vida les da la oportunidad de hacerlo. Y ahí el autor nos invita a una reflexión sobre la heroicidad real, la de cada uno, la resistencia, el valor, la lucha, las circunstancias... el carácter. Hay personas que lo tienen desde siempre y otras que, por mucha ayuda que se les preste jamás llegarán a brillar.

     Invierte Alberto más tiempo en la presentación que en las hazañas de los protagonistas ya adaptados a las prótesis que les proporciona el millonario. De hecho, la novela tiene una interesante primera parte en la que los capítulos se dividen en dos voces: comienzan en primera persona, dando voz a los tres protagonistas, y continúan en tercera persona con la introducción de Cotard. Es aquí donde les conocemos, vemos su interior y también sus estigmas, mucho más marcados los interiores que los exteriores; y también la parte en que descubrimos poco a poco el proyecto de Cotard. De hecho me ha parecido un personaje interesante, el millonario que presta su tiempo y dinero a conseguir un fin que ya nos será relatado en tercera persona. Un fin al que nos vamos acercando ya inmersos en la acción, y que nos conduce al broche final del libro que, tengo que reconocer, me ha encantado. No se ha perdido buscando la sorpresa y ha sabido dirigir la historia a un final más que adecuado y que, pese a que este será el primer libro de una trilogía, nos permite interrumpir la lectura sin necesitar saber más.

     Hoy vengo con una apuesta diferente que me ha gustado descubrir y dejo una invitación para que vosotros también lo hagáis. Personalmente, la he disfrutado.

     Y vosotros, ¿sois lectores conservadores o de vez en cuando os gusta lanzaros a la aventura literaria con títulos que se alejan de vuestras líneas habituales?

     Gracias