jueves, 30 de octubre de 2014

Secretos del Arenal. Félix G. Modroño


     "Una muerte violenta cambió mi vida. Y si bien el paso del tiempo ha conseguido atemperar los recuerdos del dolor, raro es el día en que su cadáver no se me viene a la cabeza, creando un sustrato de niebla que subyace en todos mis pensamientos y agudiza mi melancolía."

     Tras haber leído las anteriores novelas de este escritor, muchos estábamos pendientes de si saldría pronto un nuevo título a la luz. Por eso fue toda una sorpresa conocer hace ya unos meses que, no sólo habría un título nuevo, sino que además había ganado el Premio de Novela Ateneo de Sevilla. Tocaba esperar. Y hoy ya puedo decir que traigo a mi estantería virtual, Secretos del Arenal.

     Conocemos a Silvia, una mujer que vive marcada por el terrible asesinato de su hermana. Sus lazos personales con el mundo del vino la llevarán a conocer a Mateo, un hombre por el que se siente irremediablemente atraída con el que comenzará una apasionada relación, y al que propondrá desde el anonimato que otorga un correo electrónico, la lectura de una novela; Secretos del Arenal. Nos sumergiremos entonces en la lectura esta segunda novela, una historia ambientada en Sevilla en los años cuarenta llena de sentimientos e intrigas y protagonizada por una joven llamada Olalla mientras nos preguntamos qué se oculta tras esa petición.

     Esta vez el autor nos propone una novela con dos historias  y dos momentos distintos. Una actual, narrada en primera persona por la mujer que la protagoniza, y otra con un narrador omnisciente que nos traslada casi medio siglo atrás. Ambas se van alternando a lo largo del libro, y lo hacen consiguiendo ese difícil equilibrio que provoca que el lector mantenga el interés en ambos hilos. Sus personajes se van abriendo y nos van dejando la clara sensación de estar ante una novela de tintes más negros que las anteriores, y también la certeza de que la pasión es uno de los grandes motores de la novela. Félix opta por descubrir el alma de su protagonista femenina, metiéndose para ello en la piel de una mujer, y desvelándonos esos rincones que no siempre estamos dispuestos a compartir, generando una intimidad con el lector que no tarda en verse arrastrado por la historia. Una historia en la que el amor, el odio, el sexo, la venganza, el rencor o la lealtad irán tomando protagonismo.
   
     Hace gala, como ya nos tiene acostumbrados, de un cuidado uso de la palabra consiguiendo una armonía salpicada de pequeñas descripciones y pensamientos, en la que el lector se siente cómodo, invitándole a seguir leyendo. Descubrimos así  en la historia presente el mundo del vino, con sus aromas y matices, para trasladarnos después a una Sevilla de posguerra en la que será el mundo literario y la Generación del 27 quien encuentre hueco entre sus páginas mientras paseamos por escenas tremendas en lugares tan conocidos como el Parque de Maria Luisa. Y todo ello dando muestras de una gran labor documental que en ningún momento queda expuesta de forma directa, sino en los pequeños detalles.
      Los protagonistas de ambos hilos vienen acompañados de algunos secundarios inolvidables, como es el caso de La Madrid, una mujer que aparece en la parte histórica del libro y que atrajo mi atención desde las primeras líneas.

     Estamos, en definitiva, ante una novela con dos historias en la que los crímenes y los sentimientos nos llevarán a intentar descubrir esos secretos que nos anticipaba el título, con una resolución que no deja ningún cabo suelto.
Me gusta cuando los escritores optan por moverse de su zona de confort, y en este caso el autor ha optado por una doble historia y por protagonistas femeninos, consiguiendo además la mejor de sus novelas.

     Y vosotros, ¿también sois de los lectores que siguen las publicaciones de los escritores cuyas letras os gustan?

     Gracias

     PD. Hoy sí, os dejo el Book Tráiler


miércoles, 29 de octubre de 2014

Al límite. Thomas Pynchon






      "Es el primer día de la primavera de 2001 y Maxine Tarnow, a la que algunos todavía guardan en la memoria con su apellido de soltera, Loeffler, lleva a sus hijos a la escuela. Sí, es más que posible que ya no estén en edad de necesitar acompañante, y también es posible que Maxine se resista, todavía, a dejarles ir a su aire, son sólo un par de manzanas, le pilla de camino al trabajo y le gusta hacerlo, así que ¿qué tiene de malo?"

     Es curioso como hay escritores que son superados por su propia fama como escritores. Ya sé que la frase no tiene sentido, pero como se trata de Pynchon tampoco importa demasiado si tiene sentido lo que estoy diciendo. Todo el mundo lo conoce, de nombre porque nadie lo ha visto la cara salvo tal vez Martin Amis que parece ser queda con frecuencia con él. Y sin embargo, mucha gente aún no lo ha leído. El caso es que la salida al mercado de un nuevo título ha provocado que todos los ojos se vuelvan para leer, cuanto menos, el título. Hoy traigo a mi estantería virtual, Al límite.

     Conocemos a Maxine Tarnow, una investigadora de fraudes que no siempre se ha movido en el lado adecuado de la ley al investigar. Es una mujer divorciada y con dos hijos que sigue mirando a su egocéntrico ex. Un antiguo conocido acude a ella para que investigue Hashslingrz, una empresa de seguridad informática liderada por Gabriel Ice por posibles delitos de fraude. No lo he dicho, pero estamos en Nueva York, corre el año 2001 faltan pocos meses para el 11-S.

      Siempre es complicado hablar de las novelas de Pynchon; por la trama, por los personajes, las críticas, por sus gustos recurrentes... siempre se dice menos de lo que se quiere, más de lo que se debería y no siempre de la forma más ordenada para quien está escuchando o leyendo la opinión. Así que lo mejor suele ser ordenarse un poco e ir por partes sin comparar demasiado con novelas anteriores (por mucho que nos tiente a sus lectores habituales) para que nadie se pierda.
   
     Es inevitable al leer la sinopsis de Al límite, pensar en el peso que puede tener el 11-S en el argumento, y precisamente por eso hay que destacar que no es una novela que trate del 11-S aunque, efectivamente, aparece y tiene su peso como lo tuvo en la vida de millones de personas. La novela, que se articula en torno a una investigación con muerte incluida, pronto nos deja claro que esta vez Pynchon se inclina por el género negro como ya hiciera en otras ocasiones. Acompañamos así a Maxine en una investigación en la que descubriremos el auge tecnológico que tuvieron las puntocom en un determinado momento (tema, la informática, en el que reconozco estoy pez, y así me he sentido durante un par de páginas mientras iban explicando conceptos y bases). Esa burbuja en la que no se sabía muy bien de lo que se estaba hablando y para la que Pynchon creará (importante esta puntualización) o adelantará en el tiempo una zona web profunda (Deep Web), en la que parece que todo vale o todo puede estar ahí, todos incluso; un juego en el que se vaporiza a los malos en lo que a mi me ha parecido una crítica sarcástica al concepto de violencia al alcance de todos en las redes, y también de DeepArcher, un programa que no tiene desperdicio. En el camino de la investigación de los fondos y a qué se dedican, el autor entra en el tema conspirativo, inevitable supongo en estos casos y más con la sombra del 11-S planeando de fondo para un lector que recibe esta historia conociendo lo que va a suceder, y que no puede evitar sentir un escalofrío cuando los hijos de nuestra protagonista visitan a su padre en una oficina situada en el WTC. Así es Pynchon, se divierte escribiendo (no me cabe duda) y también se divierte pensando en las reacciones del lector.
     Maxine me ha parecido un personaje magnífico, el más femenino con diferencia de cuantas mujeres nos había dibujado el autor, pero lleno de esas pequeñas complejidades tan reconocibles en su estilo. Está acompañada además de todo un universo de niños, judíos, programadores, coleccionistas de muñecas, mujeres que siguen siendo princesas... por el que es un placer pasearse. Un mundo además en el que apreciamos una crítica a la sociedad y el capitalismo imperante, pero también un sentido del humor actual en el que incluso de permite sorprender al lector al citar a Britney Spears, o recordarnos series televisivas de hace unos años. Y un mundo que cambia, junto con las personas que lo pueblan al sufrir un impacto como el 11-S (y no pongo un ejemplo que me ha parecido espléndido por no desvelar nada del contenido de la historia).

     La última novela de Pynchon es más lineal, menos disparatada (aunque tiene momentos como el recuerdo de un crucero que son francamente divertidos) y posiblemente una gran opción para comenzar con uno de los nombres que, no cabe duda, ya figuran en el vocabulario de cualquier lector.
Me ha gustado volver a Pynchon; no es su mejor novela, pero la he disfrutado.

     Y vosotros, ¿alguien tiene una foto de Thomas Pynchon? Ah, no...  no era esa la pregunta; ¿Sois de los que consideráis a Pynchon difícil incluso sin haberlo leído o ya os habéis animado con él?

     Gracias

     PD.
     Título original: Bleeding Edge
     Bleeding Edge: tecnología tan novedosa que incurre en un elevado riesgo de ser poco fiable y provocar que los gastos soportados al utilizarla sean muy elevados.

martes, 28 de octubre de 2014

Las luminosas. Lauren Beukes




     "Harper aprieta en el puño el poni naranja que guarda en el bolsillo de la americana. Es de plástico y está cubierto de sudor. Aquí es pleno verano, hace demasiado calor para lo que lleva puesto, pero ha aprendido a utilizar un uniforme para lo que va a hacer, vaqueros, en concreto. Da largas zancadas, a pesar del pie renqueante, como un hombre que camina porque va a algún sitio. Harper Curtis no es un parásito, y el tiempo no espera. Salvo cuando lo hace."

       Si os digo la verdad, entre la imagen de la cubierta y el título, que me hacía pensar en las niñas gemelas de El resplandor, cuando me llevé este título a casa creía que estaba ante una novela de terror. Sin embargo, lo que me encontré fue un thriller con un punto de diferencia muy importante frente a las novelas habituales. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, Las luminosas.

     Conocemos a Harper cuando le da un poni de plástico a una niña, Kirby. Él se nos antoja peligroso desde las primeras líneas, y la niña casi una víctima inocente. Sin embargo, no sucede nada hasta años después cuando, cumpliendo la promesa que le hace a la niña, regresa a buscarla. Y lo hace para asesinarla. Lo que no sabe es que será su única víctima capaz de sobrevivir a su atroz ataque y que además se convertirá en su perseguidora más feroz. Kirby, becaria en un periódico y acompañada del veterano reportero Dan, sabe cual es su objetivo: encontrar a ese hombre.

   El libro empieza justo como comienza la sinopsis; cuando Harper y Kirby se encuentran. En ese momento no sabemos que Harper es un asesino, ni que Kirby será la otra gran protagonista de la historia. Pero intuimos que su relación va a ser importante. Y poco tarda la autora en situarnos y mostrarnos lo que se nos viene encima en este libro.
     La trama, que nos sitúa en Chicago abarcando cincuenta años (desde los años 30 a 1993), se estructura alternando la historia de uno y de otro: Kirby y su búsqueda incansable, y Harper y sus asesinatos. De este modo, vamos avanzando intentando comprender el puzzle que nos plantea Beukes en una historia que, hasta aquí, no parece que plantee nada original. Pero en este novela hay un tercer protagonista muy importante: la Casa. Y es una casa escrita así, con mayúsculas, porque en ella se establece una especie de santuario de sus víctimas y, más allá de eso, un medio para encontrarlas. Porque lo que aún no os he dicho es que la estructura de la novela incluye viajes en el tiempo. La autora nos dibuja una suerte de bucle temporal por el que Harper es capaz de moverse, mientras que Kirby acompañada por el reportero Dan, investiga en un presente situado en 1993. Y esta es, sin duda alguna, la parte más atractiva del libro. Lauren Beukes no tiene miedo a las paradojas temporales, sino que casi se vale de ellas para simplificar una historia que parece un galimatías pero en la que no nos perdemos en ningún momento. Una novela con una sólida trama negra salpicada con sangre que busca involucrar al lector en la caza de un culpable al que miramos con lupa para buscar su defecto que lo haga susceptible de ser descubierto. Y una novela en la que, por difícil que os pueda resultar creerlo, su autora consigue que nos creamos lo que nos está narrando: en ningún punto tuve la sensación de estar ante una novela de ciencia ficción pese a lo que os acabo de explicar.
 
     Las descripciones son someras, el lenguaje directo y la prosa queda desprovista de cualquier elemento de artificio que nos distraiga de la trama principal, y si embargo nos da los datos suficientes como para que reconozcamos a las víctimas que nos ha presentado en el momento justo en que su destino queda sellado, años antes de encarar la muerte. Porque ese es el tercer eje y también el tercer punto que articula una novela que busca mantener un ritmo constante, una cadencia: conocemos a la víctima, conocemos lo que le sucede y conocemos cómo avanza el presente. Avanzamos. Repetimos. Y así cada vez hasta construir una historia en la que destaca la originalidad del planteamiento por encima del desarrollo del mismo. Porque, tengo que reconocer, que vista así, parece que tiene todos los ingredientes para ser una gran novela, y sin embargo le falta un punto para brillar. No he encontrado una profundidad suficiente en sus protagonistas, ni siquiera en el binomio Dan-Kirby, y eso ha deslucido de manera considerable mi valoración final.

       Las luminosas es una novela entretenida en la que descubrimos que aún nos quedan muchos caminos que recorrer en la novela negra para poder afirmar eso que tanto se dice últimamente sobre que "ya está todo inventado".

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias

jueves, 23 de octubre de 2014

Galveston. Nic Pizzolatto



     "El médico me fotografió los pulmones. Estaban repletos de copos de nieve.
     Al salir de la consulta me pareció que todos los presentes en la sala de espera se alegraban de no ser yo. Ciertas cosas se notan en la cara de la gente.
     Yo ya sospechaba que algo iba mal porque unos días antes, al subir dos tramos de escalera persiguiendo a un tipo, había notado que me costaba respirar, como si cargase con unas pesas en el pecho."

     La mayor parte de nosotros conocemos True Detective. No sólo eso, sino que además nos ha encantado la serie en mayor o menor medida, con su pareja de policías protagonista, sus ritos, asesinatos, paisajes... Sin embargo no es de eso de lo que voy a hablar, sino de una novela negra que voy a intentar despegar del estigma que supone llegar a la sombra de una producción que puede convertirse en estigma. Hoy traigo a mi estantería virtual, Galveston.

     Conocemos a Roy Cady, de hecho el nos cuenta su historia desde el día en que le diagnostican un cáncer de pulmón. Cady es el matón de un mafioso de Nueva Orleans llamado Stan, pero no tarda en descubrir que sobra. Stan lo envía a una emboscada de la que logra salir con vida, así que tiene que huir si quiere que eso siga así. Sin embargo no es el único que sobrevive en esa emboscada. De allí saca una compañera de viaje, Rocky, una prostituta que parece especialista en equivocarse y poco después también a la hermana de esta, Tiffany. Juntos emprenden una huida hacia Texas.

     Con un estilo seco que no busca que el lector empatice especialmente con ninguno de los personajes, Galveston es una novela sobre personas marcadas. Quizás uno de sus rasgos más marcados sea ese, Pizzolatto no quiere que nos apenemos por sus personajes, ni siquiera por la niña pequeña (Tiffany). Él nos muestra un elenco de perdedores, marcados y sin muchas esperanzas de mejorar en su vida y lo hace demostrando que ni siquiera el lector es capaz de apenarse por ellos. No hablo ya de los protagonistas, también los secundarios (no puedo olvidar esa suerte de motel de almas rotas) y es que pareciera que todos se han unido en esta novela para mostrar un ambiente decadente y árido.
     La novela, narrada en primera persona años después del comienzo de la historia(no os diré cómo ni dónde, sería una pena), queda marcada principalmente por la forma de escribir del autor. Rápidamente nos sitúa y comienza a dibujar a sus personajes con trazo firme, y hace bien ya que cuando se aleja un poco de esa estela es cuando la historia decae. No nos importa si usa clichés o los enlaza entre puestas de sol y violencia ya conocida, porque se maneja bien en ese terreno. Pero cuando intenta remontar o sorprender es precisamente cuando más me ha costado seguirlo, me ha sonado a novela ya desgastada y quizás precisamente por eso le ha faltado ese punto que hace que una novela sea sobresaliente, que me tenga pegada a una acción a la que asistí como simple espectadora.

     En Galveston me he encontrado una historia entretenida, con altibajos, pero que remonta en su parte final. Pero también me he encontrado con una voz que se hace escuchar en su primera novela, y a la que seguramente debamos de prestar atención en un futuro.

     El otro día hablaba de campañas publicitarias agresivas en algunos libros. En este caso la novela tiene una sombra tremenda que superar y que creo, ha sido un error: hacer que los lectores esperen un tipo de historia en concreto y lean pensando en Matthew McConaughey. Puede que haya impulsado su publicación, pero el precio va en el lastre que supone a la hora de leerlo.
     Y vosotros, ¿pensáis que hay libros que quedan marcados por quien los ha escrito?

     Gracias

     PD. Estaré fuera unos días. Nos vemos el lunes

miércoles, 22 de octubre de 2014

Tesla y la conspiración de la luz. Miguel A. Delgado




     "Para algunos ya era una rutina, pero para Edgar no. Él nunca se cansaba de contemplar la llegada de los oceánicos.
     La Terminal Internacional de Nueva York, situada al sur de Manhattan, era una sorprendente llanura en el extremo de una isla plagada de rascacielos que recortaban su silueta sobre la Aurora, una cortina resplandeciente que aquí y allá dejaba asomar alguna solitaria estrella y que hacía una hora había sustituido a la luz del sol."

     Algo que aún no he comentado es mi pasión por las ciencias. La física siempre me ha gustado, y Testa es uno de esos nombres que siempre me han parecido fascinantes. Así que este libro me llamó la atención desde la primera vez que vi su título, no podía ser de otro modo. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, Tesla y la conspiración de la luz.

    Conocemos a Edgar Kerrigan, un joven mensajero de 19 años que quiere ser piloto. Vive, como todo el mundo, pendiente de las noticias que dan sobre el estado de salud de su admirado Thomas Alva Edison, sin saber que la casualidad le llevará a descubrir que es un fraude. El mundo tal y como lo conoce, avanzó gracias a un tal Tesla del que nadie habla, y no por Edison. Al morir este último se precipitan los acontecimientos y se verá involucrado en la mayor de las aventuras que hubiera podido soñar, parece que hay quien sabe de la existencia de Tesla y sus obras y está dispuesto a hacer que lo escuchen.

     La novela se encuadra dentro del género steam-punk que tan de moda se está poniendo. Nos sitúa en los años 30 del siglo pasado, en un mundo retrofuturista en el que la evolución a partir de los inventos ya conocidos ha seguido una vía diferente a la real. Hay voladores, control climático, la Red... y curiosamente no encontramos menciones a gasóleos. Nos presenta de este modo una "versión b" de nuestra historia en la que avanzaron únicamente en pos de la electricidad. Eso hace que sigamos las pequeñas descripciones en las que vamos observando retazos de ese mundo que el autor se encarga de contarnos con normalidad, sin pararse en extensas explicaciones, como si lo natural fuera el mundo que nos relata y consiguiendo así despertar nuestro interés.
     Estamos ante una novela de ficción en la que el autor nos ha relatado la historia de un personaje últimamente reivindicado, Tesla, y cuya vida fue tan interesante como desconocida. Sin embargo, lejos del concepto "biografía" nos propone una novela de ficción salpicada de nombres reales, que es una aventura para todas las edades. Encontramos en ella ecos a Verne o Asimov: submarinos y avances científicos que nos son desconocidos, nos hace pensar en Wells también, como si rindiera un pequeño homenaje en sus letras a todos esos autores que hicieron soñar durante muchas otras a otros tantos lectores.

     La trama también recuerda a estas novelas ya clásicas en las que un joven vive una gran aventura mientras descubre como es realmente el mundo que le rodea. Y es que la novela tiene mucho de aventuras y persecuciones, con héroes improvisados y también malvados. De este modo nos conduce por una historia que va cogiendo ritmo a medida que avanzamos páginas, mientras corremos en pos de nuestros ya compañeros de aventuras. No falta tampoco el Villano, ese con mayúsculas que pone en peligro la vida tal y como se conoce y, por supuesto, tampoco falta Tesla, mi personaje favorito de toda la novela.

      Tesla y la conspiración de la luz es una novela de aventuras que se disfruta con aquellas que leíamos hace años y que nos deja del mismo modo ese regusto a aventura ya clásica entre nuestros estantes.

     Y vosotros, que ayer por problemas de red (muy apropiado teniendo en cuenta el libro que hoy os enseño) no pude publicar: ¿qué estáis leyendo esta semana?

     Gracias

lunes, 20 de octubre de 2014

Endgame. La llamada. James Frey, Nils Johnson-Shelton




     "Endgame, el Juego Final, ha empezado. Nuestro futuro no está escrito. Tu futuro es nuestro futuro. Lo que tenga que ser, será.
     Todos creemos en una versión distinta de cómo hemos llegado hasta aquí. Dios nos creó. Los extraterrestres nos alumbraron. Surgimos del impacto de un rayo o llegamos a través de portales. Al final el cómo carece de importancia. Tenemos este planeta, este mundo, esta Tierra. Llegamos aquí, hemos estado aquí y aquí estamos ahora. Tú, yo, nosotros, toda la humanidad. Lo que creas que sucedió en un principio no es importante. El final, sin embargo... El final, sí."

     Es curioso, pero cuando me enteré de la publicación de este libro, recibí muchos datos; excepto su sinopsis. Era una trilogía, se publica ya en 30 países, hay perfiles de sus personajes en las redes, se está desarrollando un juego, se han vendido los derechos cinematográficos... ¿Se puede ganar medio millón de dólares leyéndolo? Despertó mi curiosidad una campaña tan agresiva, y por eso, hoy traigo a mi estantería virtual Endgame. La llamada.

     Quedan en el mundo los linajes de 12 tribus antiguas. Parecen llevar vidas normales pero, en cada linaje, hay un jugador que se prepara desde su nacimiento para el juego final. Un juego que no saben cuando comenzará pero que será catastrófico, que sólo dejará sobre la faz de la tierra a un jugador y un linaje. Ahora, con la caída de unos meteoritos, el aviso está dado: los jugadores han sido llamados y Endgame comienza.

     Están de moda las distopías en las que un puñado de jóvenes se juegan la vida. No hay más que pensar en Los juegos del hambre y todo el fenómeno que ha rodeado a libros y películas. O fijarnos en cuantas han ido siguiendo su estela. Y es inevitable pensar en ello cuando vemos la sinopsis, con jugadores adolescentes, destino común, muerte... porque evidentemente es el primer público al que va dirigida la historia. Una historia que se reparte un una trilogía y que comienza en este volumen.  Conocemos pues a los jugadores, doce adolescentes de doce lugares distintos que poseen habilidades diferentes y personalidades también diferentes. Y que tienen que intentar descifrar enigmas. Quizá esa sea la diferencia más notable: la violencia no es algo que se les exija, sólo saben que ganará uno de ellos y que el juego pasa por resolver un misterio siguiendo cada uno sus propias pistas. Pero no hay reglas. Con todo lo que eso puede implicar.

     Los conocemos en capítulos cortos, narrados en tercera persona, con vocabulario muy sencillo (a veces demasiado para mi gusto) que busca facilitar al lector familiarizarse con ellos. Alternándose les vamos siguiendo la pista y descubriendo sus alianzas y odios mientras procuramos identificarlos rápidamente para no perder pie en la novela. Desplazamientos geográficos, enigmas antiguos, pirámides, guerreros...  casi parece que los autores han querido poner toda la carne en el asador para conseguir unos lectores entregados a la causa. Y "la causa" parece el hijo que hubieran tenido los ya mentados Juegos del Hambre en una improvisada pareja con El Código Da Vinci. Es decir, no me cabe duda de su éxito entre los aficionados a la trilogía ya mentada varias veces.

     El resultado es un libro entretenido, cuyo único aspecto destacable es la tremenda campaña que tiene adosada. Realmente poco aporta como novedad en su argumento, pero no me cabe duda del tirón de este tipo de historias en las que siempre están a la carrera intentando salvarse o descifrar el modo de ganar. Y así parece haber sido concebido, y así me sonó durante su lectura en algunos momentos, como algo prefabricado para hacer dinero en todas las formas posibles. Y eso no me termina de gustar, la verdad. Además creo que el lector habitual, como yo, no va a coger la novela buscando los enigmas; yo la cogí para leer la historia ya que para mi, la experiencia lectora no pasa por descifrar datos conectándome a un juego que sigue la estela del libro. Para mí la experiencia lectora consiste justamente en leer. Aunque también puede ser que me haya quedado anticuada. Pero eso de que un autor aparezca diciendo de antemano que el premio se da porque esperan recaudar más del triple, y que hable de posibilidades pero no de trama... no termino de verlo.

     Qué os parece la campaña que hay alrededor de esta trilogía, ¿también os parece que eclipsa a la propia novela?

     Gracias

     PD. Os dejo el booktrailer:



sábado, 18 de octubre de 2014

Entrevista a Jeff VanderMeer


Imagen:
http://www.jeffvandermeer.com/
     Jeff VanderMeer  nació en 1968 y creció en las Islas Fiji. Pasó seis meses viajando por Asia, África y Europa antes de regresar a Estados Unidos, siendo esta una experiencia muy importante para su obra literaria.  Es considerado uno de los autores más relevantes de ficción a nivel internacional, y actualmente sus libros son traducidos a más de 20 idiomas. Ha colaborado en cine, en cortometrajes y también en vídeos promocionales de videojuegos, escribe en un blog y en The Washington Post. Ha ganado en dos ocasiones el World Fantasy Award, ha sido finalista del Premio Hugo, el Premio Philip K. Dick, el International Horror Guild Award, el British Fantasy Award, el Premio Bram Stoker y el Theodore Sturgeon Memorial. Ha sido profesor en el MIT y la biblioteca del congreso entre otros muchos trabajos. Y, sobre todo, es una persona accesible y amable y con un gran sentido del humor.  
      Os dejo con la entrevista:

     - ¿Nos puedes hablar de el origen de la trilogía, cómo surgió la idea o si ya pensabas en una trilogía desde el principio?, ¿es cierto además que te inspiraste en sueños?
     - Esta saga nació en un sueño que tuve mientras estaba muy enfermo con una bronquitis. Yo iba caminando, bajando por un túnel y vi palabras escritas en la pared con un tejido vivo, y estaban frescas. Cuando desperté, escribí el comienzo de Aniquilación. Además, una parte de Aniquilación son, adaptadas, las caminatas de catorce millas que llevo haciendo casi dos décadas fuera de los bosques de la península de Florida (no todo en Florida se parece a Miami).
     Para cuando llevaba la mitad de Aniquilación, ya tenía el esqueleto de la historia de los tres libros. Hubo un tiempo en que pensé que podrían ser dos libros, luego cuatro, pero al final funcionó mejor con tres. No era mi intención crear una trilogía, pero era lo mejor para la historia.
     - La Trilogía Southern Reach tiene un calendario de lanzamientos muy peculiar, ¿Por qué tres libros en un año?
     - La editorial estadounidense tuvo la idea de hacerlo, y me gustó mucho. Por lo general, el segundo libro aparece un año después de la publicación de la primera novela de una trilogía, y para entonces los lectores pueden haberse olvidado ya de la serie o estar menos animados a continuar con la siguiente. En EE.UU. ha funcionado muy bien, y la segunda y tercera novelas han formado parte de la lista de bestsellers del New York Times. En este momento, cuando las formas de publicación y los hábitos de los lectores están cambiando, tenía sentido hacerlo. Además, estos tres libros no siguen el patrón normal de las trilogías, las tres novelas son algo así como secciones de la misma historia. Son libros muy diferentes entre ellos y creo que por eso funcionan.
     - ¿Volverías a hacer algo así?
     - No creo, las ideas que tengo y que sigo actualmente, van en la línea de libros autoconclusivos, no series.
     - ¿Puedes resumir lo que nos encontraremos los lectores en la Trilogía Southern Reach?
     - Las novelas tratan sobre la búsqueda y encuentro de lo inexplicable, sobre los límites de nuestros conocimientos y también sobre nuestra capacidad para ver realmente el universo, además de abordar temas como la ecología y el medio ambiente. También tratan sobre la capacidad del ser humano para dejarse vencer o seguir luchando incluso sin estar seguros de sus posibilidades (y lo bueno y lo malo de que esto suceda). Pero también son tipos de historias diferentes, comenzando por Aniquilación que toma o imita la forma (todas ellas son doppelgängers) de las historias clásicas en las que se explora lo desconocido.
     - ¿Hacia dónde avanza la historia tras el primer libro?
     - La segunda novela, Autoridad, nos lleva detrás de la historia, a la Agencia Secreta Southern Reach, que es la encargada de enviar las expediciones al Área X, para averiguar qué va mal en ella. Mientras que Aniquilación, salvo algunas conversaciones surrealistas, es una novela muy seria, Autoridad es una tragicomedia sobre  la burocracia que va y viene en las agencias secretas, a la vez que continúa la historia sobre la búsqueda de lo que sucede en el Área X. He trabajado montón sobre de lugares tipo El Señor de las moscas y el conflicto con los mandos intermedios y esa experiencia se refleja en la novela. Sí, hay una especie de humor negro, pero ha habido varias personas que trabajan en agencias gubernamentales de Estados Unidos que han venido a presentaciones y me han dicho que se rieron durante toda la novela, ya que daba en el clavo sobre los absurdos  burocráticos gubernamentales diarios de hoy en día. Además, a diferencia de Aniquilación, donde la bióloga tiene un cierto control sobre sus acciones en la narración, el protagonista de Autoridad se ve permanentemente limitado por unos motivos u otros. Nos gusta pensar que tenemos mucha más capacidad de elegir cuando actuamos en la vida real, así que sé que este punto va a ser un poco desconcertante para algunos lectores.
    Además, mientras que Autoridad sigue la línea de las novelas de espías, Aceptación es, en cierto modo, una búsqueda. Pero esta búsqueda irá tomando todo tipo de desvíos que son en realidad esenciales para la narración. Y también es una novela que trata sobre la palabra que le da título. Cualquier persona que espere volver a un status quo anterior y escribir algo realista, debería mirar por una ventana y sopesar si eso tiene sentido.
     - El Área X, ¿puedes explicar qué es el Área X?
     - Es una zona salvaje aparentemente pura, en la que llevan sucediendo cosas extrañas desde que ocurriera algo hace 30 años. Desde entonces, Southern Reach ha estado enviando expediciones a través de una puerta existente en la frontera invisible, pero no han tenido mucho éxito en sus averiguaciones.
     - El hipnotismo juega un papel importante en la historia, ¿como te decidiste a incluirlo?
     - Se me ocurrió que podía ser una manifestación de la paranoia en la agencia secreta de Southern Reach y, como se ajustaba bien a la historia, lo dejé. Creo que estamos infectados o colonizados por virus mentales todo el tiempo, así que en cierto modo el hipnotismo es literal, pero también una metáfora... especialmente en Autoridad.
     - ¿Por qué empezar una historia con todos sus personajes principales femeninos?
     - Porque sí. Se me ocurrió de esa manera y no tenía sentido para mi cambiarlo. No entiendo que pregunten eso cuando nadie lo hace si escribo solo sobre hombres. Hay también una razón práctica, porque Southern Reach ha enviado esta vez solo mujeres para cambiar las métricas y ver si así cambian los resultados.
     - ¿Qué autores o libros te influyeron para escribir la Trilogía de Southern Reach?
     - Bajo el viento del mar, de Rachel Caron, El mar interior de Philip Hoare, El invierno de los trolls de Tove Jansson, La agonía del poder de Jean Baudrillard... la lista completa explicada está aquí 
     - ¿Qué planes tienes ahora que has terminado con Southern Reach?
     - Bueno, primero dormir un poco y disfrutar de tiempo libre. He estado de gira en los EE.UU. desde febrero con la trilogía. Pero también estoy trabajando en una nueva novela titulada Borne, que trata sobre un enorme oso psicótico flotante en una ciudad post-colapso.
     - Tienes fuertes opiniones acerca de las etiquetas literarias, ¿cuáles crees que son sus pros y sus contras?
     - Como lector, en cierta medida si que me gustan las etiquetas. Pero como escritor, creo que es importante hacer presión en su contra. Una etiqueta rígida puede hacer invisible una gran parte de lo que se trate en una novela. Por ejemplo, me alegro de que la mayoría de las críticas de Aceptación, mirando atrás en la trilogía, se hayan centrado en los elementos ambientales  y ecológicos y menos en los relacionados con la ciencia ficción. Si el libro se hubiera publicado como ciencia ficción en los EE.UU. y valorado sobre todo por los lectores de ese género, no creo que hubiésemos tenido este mismo resultado. Y eso afecta al número de lectores al que se puede llegar.
     - ¿Qué estas leyendo en este momento?
     - Estoy leyendo a la vez, Perro callejero de Marin Amis, The wilds de Julia Elliott, Off the map de Alastair Bonnet y El incal de Jodorowsky.

     Tengo que darle las gracias a Jeff y, por supuesto, a todos vosotros por pasaros por aquí.

     Bibliografía del autor en castellano:
     - Veniss soterrada
     - La biblia steampunk
     - Aniquilación
     -Autoridad