miércoles, 13 de julio de 2011

No abras los ojos. John Verdón


      "Todo había salido según lo previsto, sin adversidades, de manera irrebatible; sí, "irrebatible" era una palabra excelente para definirlo. Todo ocurrió según lo previsto, sin contratiempos, sin sorpresas..., a excepción de ese sonido. ¿Cartílago? Eso tuvo que ser. Si no ¿qué?
No tenía sentido que un detalle nimio provocara una impresión sensorial tan duradera. Aunque tal vez la fuerza, la perseverancia de la impresión era simplemente el producto lógico de su sensibilidad sobrenatural. Un precio que pagar por la agudeza.
A buen seguro que ese pequeño crujido algún día sería tan débil en su memoria como la imagen de toda esa sangre, que ya comenzaba a desvanecerse. Era importante mantener las cosas en perspectiva, recordar que todo acaba pasando. Cualquier onda en el estanque termina por desaparecer."
      Pues ya salió su segundo libro y ya me lo leí. Después del exitoso "No se lo digas a nadie" tenía bastante curiosidad por lo que haría en su segundo libro. Cuando llegué a mi librería habitual no pude hacer otra cosa que fijarme en la similitud de la portada con su primer libro, ya me escamó que estuviera "tirando de estela". Luego me fijé en que estaba entre los más vendidos y, sin siquiera mirar la contraportada, me lo traje para casa (al igual que la mitad de los lectores de mi ciudad, según las cifras de ventas).
      Llevaba días leyendo en prensa sobre el autor y su segunda obra, muy recomendada según casi toda la prensa escrita, así que llegué a casa, abrí el libro... y ahí estaba Dave, otra vez. Sigue retirado, en un lugar que le hace sentirse desubicado, con una esposa recelosa y un montón de gente que recuerda sus logros. Nos recuerda el autor a nosotros en este caso, que no fueron hace tanto tiempo al indicarnos su edad en repetidas ocasiones, y una vez más se ve en el caso más importante o enrevesado o difícil de su carrera. Esta vez una novia decapitada el día de su boda, y digo yo...¿estamos ante una nueva saga de libros protagonizados por un detective retirado? Esperemos que no, o al menos, que nos vaya animando un poco a un personaje que ya, desde sus comienzos, me suena desgastado, cargado de tópicos. Si al menos esta vez no se fijara el malo en su mujer...
      Entretenido, pausado, nos va llevando despacio por las pistas para que no sudemos, después de todo es una lectura de verano.
      Gracias