miércoles, 15 de junio de 2011

Alexis Zorba, el griego. Niko Kazantzakis



     "Luchamos porque nos gusta; cantamos aunque no exista oído que nos escuche; trabajamos aunque no haya un patrón que al atardecer nos pague un salario... La esencia de nuestro dios es el combate."
      Bonita frase dicha por el autor a modo de resumen del libro. En él conoceremos a un inglés que, habiendo heredado una finca en Grecia, se va allí y conoce a Zorba, un hombre que poco poco irá calando en su vida y mostrándole lo que es la libertad y la ilusión. El autor nos presenta a Zorba al mismo tiempo que lo conoce el protagonista y nos va llevando de una forma fluida por el cambio que vive un hombre ilustrado y versado en letras al adentrarse en una cultura popular de manos de un hombre acostumbrado a una vida nómada y unas costumbres rurales. Nos va contando paso a paso como Zorba cautiva al joven inglés a la vez que nos va cautivando a nosotros mismos llevándonos a plantearnos las mismas cosas que le pasan por la cabeza a nuestro protagonista tan sólo un segundo antes de leerlas. Para entender el amor hay que vivirlo, para entender la guerra ver sus miserias, para entender la vida.. hay que ir pasando por ella. Esto es ni más ni menos lo que aprendemos de Zorba quien, por supuesto, no tiene una vida fácil. Si a esto unimos que todas estas enseñanzas no culminan en el final rosa que todos esperamos de este tipo de libros sino en uno muchísimo más realista que nos deja a dos hombres marcados por una vivencia en su carácter para el resto de su vida.. sólo me queda decir que es uno de esos libros que, sin darnos cuenta, nos hacen girar un poco la vista y, tal vez, movernos un poco de nuestros estáticas opiniones.
      El autor lo único que pretende es criticar a tantos ilustrados de su época que pensaban que tras la mesa de un despacho podían dar lecciones sobre la vida, sea cual fuere el tema que se tratase. Un simple vistazo nos descubre un mensaje claro, hay quien pierde su tiempo escribiendo cuando podría aprovecharlo viviendo.
      Gracias
      PD. Por cierto, hoy os he hablado de minas.