viernes, 19 de febrero de 2016

Gallo de pelea. Charles Willeford


     "Primero cerré las ventanas y corrí el pestillo de la endeble puerta de aluminio. Luego encendí la luz del techo y ajusté la persiana veneciana. Sin corriente, dentro de la caravana hacía un calor sofocante. Fuera, bajo el sol de Florida, la temperatura era de unos treinta grados, pero ahí dentro, con la puerta y las ventanas cerradas, debía de rondar los cuarenta. Cogí un trapo de cocina y me enjugué el sudor que me empapaba la cara y el cuello, me sequé las manos y tiré el trapo al suelo. Antes de poner la jaula portátil de Sandspur en el sofá, comprobé que tenía todos los utensilios sobre la mesa."

     Publicado originalmente como libro de bolsillo en 1962, reeditado en tapa dura en 1972 y llevado al cine dos años más tarde; hoy traigo a mi estantería virtual uno de esos títulos que se han ido convirtiendo en libros de culto. Hoy traigo, Gallo de pelea.

     Conocemos a Frank Mansfield, narrador y protagonista de la historia. Tiene 32 años y se dedica a las peleas de gallos. Hace más de dos años estuvo a punto de conseguir ser nombrado el mejor gallero, pero le perdió su vanidad... y su bocaza y no lo logró. Desde entonces, Frank no ha vuelto a hablar, y no piensa hacerlo hasta no alzarse con el título.

     Las peleas de gallos están prohibidas en los Estados Unidos en este momento, pero no siempre fue así. Hubo una época en la que eran un espectáculo capaz de mover mucho dinero e incluso hoy, se sabe que siguen existiendo en la clandestinidad. De hecho, en 2014 la oficina del fiscal de Estados Unidos orquestó una operación para desmantelar este tipo de peleas y se rescataron más de 1.600 gallos. Si así siguen las cosas podemos imaginar lo que era esto hace no tanto tiempo. Y este es el mundo en el que nos mete Willeford en su novela. Y ya podemos empezar a acostumbrarnos, pensamos desde un impactante primer capítulo.

    Si me preguntaran lo que pienso de las peleas de gallos creo que no encontraría el adjetivo adecuado para un espectáculo así. Y por eso tardé en decidirme con esta novela. Sabía que iba a leer sobre gallos, galleros, espolones, dietas, ejercicios... y entrar en un mundo que ya de antemano me repelía.Sin embargo no podía evitar mirar el libro de reojo cada vez que pasaba por el estante, hasta que al final, me decidí a  dejarme embarrar. Como resultado me he encontrado con una narración directa, efectista, pulp a grandes ratos, que pese a la crueldad de las imágenes que nos puede estar representando, evita juzgar lo que allí nos explica. Willeford nos sumerge en este tipo de vida a través de su protagonista y, ya desde las primeras páginas, lo hace a la fuerza, como si nos metiera la cabeza bajo el agua sujetando con la mano para no dejarnos salir... pero sin llegar a ahogar. Porque también somos conscientes de que estamos ante un narrador que conoce lo que escribe  que hubiera podido ser mucho más cruel con el lector. Pero entonces hubiera perdido la fuerza de la narración, que no son los gallos ni las peleas; el verdadero gallo de pelea del que nos habla el título es su protagonista, Frank. Un hombre que no tiene nada, o que lo que tiene y a lo que se agarra es su honor. Un curioso sentido del humor que le puede permitir traicionar a una mujer, o cederla, pero que se muestra inflexible en cuanto a gallos se refiere. Un honor de gallero y un hombre que parece empeñado en limpiarse y conseguir su objetivo a toda costa. Ese es el Frank narrador que ha decidido no hablar y se comunica con gestos o notas haciendo pensar a la gente que es mudo y convirtiéndose, para su desdicha, en pilar de confidencias. Algo horrible, verse como una suerte de confesor improvisado de secretos que no pidió saber y de lo que el propio Frank se queja reflexionando sobre la incapacidad de hablar. Frank sobrevive con un objetivo y nos muestra un mundo eminentemente masculino en el que las mujeres no tienen más cabida que la de uso y disfrute, Frank no nos cae simpático y su autor tampoco lo pretende. Tiene un objetivo, sí, pero no busca una evolución y tampoco una redención, es, simplemente, un hombre. O algo tan complicado con un hombre con una vida extraña y un voto de silencio aún más extraño. Y eso es lo que le hace tan interesante y consigue llevarnos a lo largo de toda la narración.

     Gallo de pelea es un libro para leer sin prejuicios. No hay que pensar que estamos leyendo un manifiesto a favor o en contra de las peleas de gallos. Y tampoco que habla de una exaltación de este "espectáculo". Lo que el autor consigue es entrar dentro de este círculo cerrado y desconocido y mostrar sus códigos de honor y deshonor, las costumbres y la pasión que mueve a quienes se dedican a ello, los cocker, los galleros.
     Esta vez es un libro difícil de recomendar por la temática pero no por la calidad literaria. Muchas veces nos acercamos a libros movidos por la curiosidad por un tema o una ambientación que nos son desconocidos. Y ese es un motivo tan bueno como cualquier otro para acercarnos a un buen libro. Y Gallo de pelea, es un buen libro.

     Y vosotros, ¿sois de los que también os acercáis a los libros movidos por la curiosidad por su ambientación o periodo en el que se desarrolla, contexto...?

     Gracias

   

24 comentarios:

albanta dijo... [Responder]

Creo que no sería tan Valiente como tú. No me introduciría en la lectura de algo que aborrezco.

sabores compartidos dijo... [Responder]

Bueno siempre está bien meterse en mundos que uno desconoce y enterarse de los entresijos que allí se cuecen.
La verdad es que a veces si compro libros por la curiosidad jejej
Besotessssssssssss

Tamara López dijo... [Responder]

No creo que este sea un libro para mí.
Un beso :)

Martina Albeaga... dijo... [Responder]

No es un tema que me atraiga, pero no me guío por los temas, sino por lo que comentas: calidad literaria. Me gusta los contextos bien logrados, la ambientación... Sí, pongo curiosidad.
Besos.

Mi Álter Ego dijo... [Responder]

De más está decir que cualquier crueldad contra los animales me parece deleznable pero creo que sí sería capaz de leerlo. Un besote!!!!

Atalanta dijo... [Responder]

Uff, este libro va a ser muy difícil para mí, no creo que pueda con él. No voy a ser capaz de dejar atrás mis prejuicios.
Besos!

Raúl Omar García dijo... [Responder]

Considero que es un tema muy interesante de leer. A ver, leemos novelas con violaciones, infidelidades, crímenes, maltratos, zombis, caníbales y todo tipo de aberraciones y somos capaces de recomendar esas lecturas, ¿y resulta difícil recomendar esta porque hay crueldad animal..., o porque puede resultar aburrida la temática? Me perdí.
Por mi parte me acerco a un libro por interés hacia él, solo eso.
Saludos.

Aglaia Callia dijo... [Responder]

Te confieso que odio las peleas de gallos y en gran medida debido a un libro que leí de pequeña, cuando ni tenía muy claro de qué iban. El caballero Carmelo es una historia muy conocida en mi país y creo que no hay niño que no lo leyera y terminara con esa postura. Me parece que esta novela no es para mí, uno de los pocos casos en que mis prejuicios me ganan la partida.

Besos.

CHARO dijo... [Responder]

Ahora ya estoy terminando de leer "La vida en un abismo" que trata sobre el mundo de los jugadores y tahures algo que de verdad me repele pues no me gusta ni jugar al parchís. Pero tuve curiosidad y seguro que lo termino este fin de semana y me está gustando. Con las peleas de gallos me pasa lo mismo ya que las aborrezco.Besicos

Anita Nsf dijo... [Responder]

Este lo dejaré pasar. Un beso

Anónimo dijo... [Responder]

Las raices de cada individuo lo hacen ver cosas tan comunes de su hacer cultural (identidad propia de su etnia,que para muchos son consideradas abominables, son simplemente Tabù.

Lesincele dijo... [Responder]

Y no es por prejuicios...más bien es que no me llama nada jejeje
Un beso!

AMALIA dijo... [Responder]

No me gustan las peleas de gallos ni que maltraten a los animales.

No sé si me decidiré por esta lectura aunque agradezco mucho la información.

Un beso. Muy feliz fin de semana.

Paseando entre páginas dijo... [Responder]

El tema me llama la atención, la verdad.

Marisa G. dijo... [Responder]

Pues no sé qué decirte. No me importa arriesgar pero según el caso y el momento. Besos.

Neftis dijo... [Responder]

Este no me llama la atencion asi que lo dejo pasar.

Saludos

Margari dijo... [Responder]

No me atrae esta vez así que lo dejo pasar.
Besotes!!!

Libros Eris dijo... [Responder]

Me ha sorprendido mucho este título y me lo llevo bien apuntado. Bueno... Ya sabes que yo apunto y apunto y luego me desespero pero espero no morir en el intento. Jajaja! Un besazo!

mar dijo... [Responder]

En un momento en que tengo tanta lectura pendiente no creo que me ponga con este libro, que no me llama nada. Beinos.

J.P. Alexander dijo... [Responder]

Uy no me atrae mucho el tema. Respondiendo a tu pregunta siempre caigo en un libro por su tema o ambientación . Te deseo un buen fin de semana

Tatty dijo... [Responder]

No es un libro con el que me apetezca ponerme por el tema
Besos

Carax dijo... [Responder]

Esta vez no me tientas, lo dejo pasar, no es lo que me apetece leer actualmente

Shorby dijo... [Responder]

Qué te voy a decir!
A mí hay temáticas o ambientaciones que me tienen ganada, del tirón =)

Besotes

Cristina Roes dijo... [Responder]

Aunque creo que cuando lo lea se me va a remover el hígado, tu opinión me ha tienta mucho. Éste sí que va de cabeza a mi lista "me lo pido".
Gracias por tu reseña. Besos