martes, 6 de mayo de 2014

Ritos funerarios. Hannah Kent




     "Dicen que debo morir. Dicen que le robé el aliento a unos hombres y que ahora ellos deben robarme el mío. Supongo, entonces, que todos somos llamas de vela, brillantes de grasa, parpadeando en la oscuridad y en el aullido del viento, y en la quietud de la habitación escucho pisadas, pisadas espantosas que se acercan, que vienen a apagarme y sacarme la vida del cuerpo en forma de corona de humo gris. Me fundiré con el aire y con la noche. Nos apagarán a todos, uno a uno, hasta que quede únicamente su luz, bajo la que se ven ellos. ¿Dónde estaré yo entonces?"

     Pocas veces puedo decir que he acertado con las lecturas de un viaje. Esta ha sido una de ellas, y los libros que me acompañaron durante kilómetros constituyeron por si mismos, otro viaje que igualaba a las propias vacaciones. Hoy traigo a mi estantería virtual, Ritos funerarios.

     Conocemos a Agnes, condenada a muerte por el asesinato de dos hombres espera la ejecución de su sentencia en casa de un alguacil y su familia mientras desgrana su historia al joven ayudante de un pastor, que intenta comprenderla.

     Dicho así, el resumen de esta obra es más bien pobre, por eso me voy a explicar un poquito más.
     Este libro nos cuenta la historia de la última condenada a muerte en Islandia. Se trataba de una zona tan pobre, que la mujer tuvo que ser custodiada en una casa en la que las ventanas en lugar de cristales tenían vejigas y apenas se sabía lo que era el café. En un pueblo que no sólo era frío, sino que tuvo que esperar a poder conseguir un hacha y un verdugo para ejecutar una sentencia. Un pueblo temeroso de Dios, pero que también conocían de la superstición y en el que las historias corrían a la misma velocidad que los fríos vientos del invierno. Esta historia nos habla de una casa y de su propietario, que fallecería asesinado junto a un amigo en un crimen que se intentó ocultar con fuego y del que fueron acusados tres criados, mirados como monstruos por las gentes temerosas de ver en ellos alguna marca del diablo. Y es aquí, en este frío país, en este pueblo y en esta casa en la que viven el alguacil, su mujer y sus dos hijas, el lugar en el que se desarrolla la historia.

     Contada a tres voces, escucharemos a Agnes, al joven ayudante que no sabe si está preparado para ayudarla y también al narrador que todo lo ve para saber las reacciones de esa familia ante la situación que les es impuesta. Desprovista de todo sentimentalismo fácil, conocemos a esta mujer y su historia sabiendo ya el desenlace y preguntándonos lo que realmente sucedió aquella noche. Pero eso sólo al principio. Pronto nos vemos atraídos por la situación y nos arrimamos al fuego de una vieja chimenea para escuchar resguardándonos del frío y la miseria humana. Empezamos a vivir y a escuchar igual que hace la familia del alguacil en una pequeña estancia y nuestras impresiones cambian, para terminar estando atentos a cada palabra, a cada pensamiento, a cada reacción. Incluso deja de importarnos si es culpable, la que nos importa es ella y como vive cada uno de los momentos que le restan de una cuenta atrás anunciada. Letra a letra, semana a semana avanzamos a su lado por una novela que me ha parecido tan abrumadora como fascinante. No penséis que es un libro triste, no busca que tengamos el corazón encogido sino relatarnos una historia de un modo sencillo. Y posiblemente eso sea lo que la convierte en una gran novela.

     Y vosotros, ¿sois de los que leéis cuando vais de viaje?

     Gracias

50 comentarios:

Tamara López dijo... [Responder]

Este me llama muchísimo, me lo apunto.
Un beso :D

Lady Aliena dijo... [Responder]

No puedo viajar (ni vivir) sin un libro que me acompañe. Precisamente este fin de semana me voy de viaje y ya tengo a mi compañero dispuesto a recorrer kilómetros conmigo.
El libro que nos traes hoy, no me termina de convencer. Así que lo dejo por aquí.
Un beso.

Laura dijo... [Responder]

Me ha gustado tu reseña. No lo conocía pero se ve interesante. Yo si que leo cuándo voy de viaje, de hecho es de lo primero que va en la maleta: libros :)
Besos!

lecturina si dijo... [Responder]

Hola Mientras Leo, no conocía el libro ni el autor y parece interesante por lo que nos has contado. Sobre tu pregunta si suelo llevar algún libro para leer aunque a veces me disperso con el paisaje y el libro se queda un poco olvidado. Gracias por la reseña.

Manderly dijo... [Responder]

Creo que podría gustarme. Apuntado.
Y sí, soy de las que lee en los viajes o en los lugares de espera.
Saludos.

albanta dijo... [Responder]

Este título ya estaba en mi lista de pendientes. Me llama mucho la atención.

Miguel Galván dijo... [Responder]

Yo también me lo apunto. Gracias por la reseña (la esperaba gustosamente). :)

Pues yo recuerdo especialmente un libro mientras viajaba: El hombre que amaba a los niños, de Christina Stead: es tan tremebundo lo que cuenta, que me parecía que iba en mundo inaccesible para los demás. Cuando en el aeropuerto una mujer guardia me preguntó si llevaba algún objeto peligroso, tras ver el libro con sobrecubierta roja, yo mismo le dije: “si, ese libro es material peligroso”. :P

dsdmona dijo... [Responder]

Tiene una pinta buenísima... Otro apuntado en la lista

D.

Tatty dijo... [Responder]

No lo conocía pero tiene muy buena pinta, no me importaría leerlo. A mí me encanta leer mientras viajo
Besos

Marisa C. dijo... [Responder]

Pues sí, no concibo un viaje sin un libro, aunque sea de 3 cuartos de hora. Sin embargo, creo que este libro necesita de un momento algo más tranquilo que un viaje, y un poco más de concentración que el traqueteo de un tren, por ejemplo. ¿O me equivoco?

Mónica-serendipia dijo... [Responder]

Un pueblo tan pobre que tuvieron que esperar hasta tener hacha y verdugo. Caramba. Lo cierto es que es uno de esos libros que por su sinopsis no esperas tanto, ¿verdad? Me quedo con la contención, la sobriedad, y la capacidad de huir del dramatismo a la vez que se cuenta una historia terriblemente dramática. Bss

Mi Álter Ego dijo... [Responder]

Pues no sé si me llama o no me llama, la verdad. Jajaja. Por supuesto que leo en los viajes. Si no, es un rollo. Besotes!!!

Framboise dijo... [Responder]

El planteamiento me recuerda un poco al Extranjero de Camus...
Ya veré ;)
Si el viaje es de excursiones y patear de turista, llevo libro pero confieso que leo poco o nada, demasiado ocupada o cansada :D
Pero si es de relax, por supuesto hay en la maleta un sitio reservado.
Besos... otra vez desde mi invisibilidad bloguera :((((

susana palacios dijo... [Responder]

No lo conocía pero pinta bien, si que me gusta leer en los viajes, aunque ahora con la peque es más difícil, besotes

Pilar González dijo... [Responder]

Apunto el título para buscarlo y echarle un ojo. Me gusta mucho leer cuando voy de viaje, son horas relajadas que se aprovechan mucho. Un beso

Darío dijo... [Responder]

En avión parece difícil leer, en tren por acá no se viaja a ningún lado, en ómnibus te apagan la luz, cuando viajo en auto manejo. Leo cuando puedo, y este libro promete... Un abrazo.

Mela dijo... [Responder]

Hola Silvia... Me parece que la gente tan temerosa de Dios suele ser rara... como me parece que lo son los habitantes de este pueblo y bastante salvajes
Esta novela trata un tema muy difícil y complejo
No sé si Agnes es culpable o inocente... pero la sociedad en la que vive es culpable, seguro
Yo comprendo que individualmente, en determinadas ocasiones, se pueda estar a favor de la pena de muerte... pero la mayoría o el completo de una sociedad no debería estarlo
Nunca leo mientras viajo
Besos

samarkanda dijo... [Responder]

Me tienta este libro por el argumento y la ambientación, así que me lo anoto. No sé si para un futuro viaje (siempre me acompaña algún libro) o para el trayecto diario en el bus.
Un besín.

bea lavernia dijo... [Responder]

Me lo apunto, no lo conocía pero creo que me gustará.

Besos!

Annie dijo... [Responder]

Hola ^-^
No sabía de la existencia de este libro pero me ha llamado muchísimo la atención, así que me lo apuntó y ojalá pueda conseguirlo pronto.
No suelo leer cuándo voy de viaje prefiero escuchar música y disfrutar del paisaje :)
Un beso enorme :D

Rober dijo... [Responder]

Pues te traes otra que ni conocía, y pinta francamente bien. Me encanta toparme con esa sensación tras leer un libro: la de haber estado ante una historia esencialmente sencilla pero que por la forma de narrarla, la estructura o por lo que sea, se convierte en algo especial entre páginas.

Yo viajo más bien poco pero sí. Siempre con un libro, o ahora con un Kindle, bajo el brazo :)

Besines!

Raúl Omar García dijo... [Responder]

Muy interesante lectura la que hoy nos presentás, me gusta.
¿Leer en el viaje? De casa al trabajo y del trabajo a casa es cuando más leo: arriba del tren, colectivo o subte.
Saludos.

Aglaia Callia dijo... [Responder]

No lo conocía, pero me interesa mucho, la trama se ve fantástica, muy interesante, ahora mismo tomo nota, muchas gracias por la recomendación.

Siempre que hago viajes relativamente largos, llevo un libro conmigo, y vaya que me aligeran el trayecto.

Besos.

Caminante dijo... [Responder]

Otro pequeño descubrimiento que no conocía pero que tiene buena pinta. Yo siempre me llevo libros a todas partes, y cuando voy de viaje más, pero hay veces que no tengo mucho tiempo de leer y nunca suelo leerme uno entero durante el viaje.
Besos!

Marina Ortega dijo... [Responder]

¡¡Me llama mucho!! Y sí, yo leo de viaje y donde haga falta :D

Manuela dijo... [Responder]

Me has dejado con los ojos de par en par con esta reseña.
Yo siempre viajo con libros, si te digo que incluso para el Camino de Santiago me llevé uno. Eso sí, de poquitas páginas que el peso de la mochila había que controlarlo.
Besos

Bea Mendes dijo... [Responder]

Me encanta el argumento. Creo que puede dar mucho de sí. Lo que no me ha quedado claro es si se trata una d una historia basada en hechos reales, o será que me ha dado esa sensación.

Ana Blasfuemia dijo... [Responder]

Desde que vi este libro no tuve dudas de que tenía que hacerme con él. Y es que hay libros que me llaman ("Ana, cógeme) y claro ¿quién abandona un libro que sabe hasta cómo te llamas?. Creo que tu reseña me sitúa exactamente en el mejor de los sitios para la lectura de este libro y que no me pillen de sorpresa algunas cosas. Ah, iré con lupa a cazar la frase :P

¿Que si leo viajando? Recuerdo un viaje en un autobús, por alguna sierra del sur, con todos los viajeros vomitando (el conductor era horrendo) y yo leyendo imperturbable. He aprendido a leer hasta andando, no te digo más.

Besos

Marilú CuEnTaLiBrOs dijo... [Responder]

Lo teeeeengo! Ya te comenté mis intenciones,me da miedo que ya coincidamos hasta en las compras, podría ser rara! Me fío mucho de tu criterio, ya solo es cuestión de poner orden.
Un besito

Enzo dijo... [Responder]

Una lectura que me parece muy interesante. Tomo nota para futuras lecturas.
Un beso.

Shorby dijo... [Responder]

Cómo voy a viajar sin un libro????
Oyoyoyoy! =)
No conocía este!

Besotes

Carax dijo... [Responder]

Ya lo tenía apuntado que me llamó mucho la atención en una reseña que leí no se donde (seguir tantos blog no es bueno para la memoria!)
Besos

Nocturna dijo... [Responder]

Hola guapísima!!
Yo si no llevo un libro en el bolso aunque no salga de mi pueblo no voy a gusto jajajaja. Aunque a veces no pueda ni leer una página pero si no llevo uno me siento como vacía. Muy buena entrada, besotes ;)

Margari dijo... [Responder]

No me sonaba este libro. Y tiene muy buena pinta. Me lo llevo.
¿Viajar sin un libro? No, no, no... Otra cosa luego es que lea mucho o poco, pero algo leo.
Besotes!!!

CHARO dijo... [Responder]

Aunque el título no me ha gustado mucho tu reseña si que me ha gustado y yo soy de las que leo cuando voy de viaje porque dispongo de más tiempo libre. Besicos

Carla dijo... [Responder]

Hoy justamente lo vi en la librería y me llamó la atención, pero tú me has terminado de convencer.
Y sí, siempre me llevo un libro cuando viajo, pero leo poco, lo reservo más bien para el avión.

Un beso!!

Marya dijo... [Responder]

Yo cuando voy de viaje suelo desconectar de la lectura pero si me llevo algo normalmente trato de que sea una lectura lo más ligera posible. Un besote :)

J.P. Alexander dijo... [Responder]

Uy parece muy interesante, gracias por la reseña. Te mando un beso y te me cuidas

Cartafol dijo... [Responder]

No pinta nada mal, yo , bueno nosotros apenas viajamos, estamos muybien acomodados y vivimos muy tranquilos todo el año no necesitamos salirnos del ruído, smi marido no le gusta tampoco viajar, asi que si lo hacemos es in extremis jajaja, e intento buscar un libro no muy denso, fácil de llevar y leer

Juan Esteban Bassagaisteguy dijo... [Responder]

Debo reconocer que no me llama mucho la atención el argumento de "Ritos funerarios", a pesar de lo impecable de la entrada.
Salvo que me toque manejar (claro, je), siempre llevo algo para leer en el viaje.
¡Saludos!

rachael calabrian dijo... [Responder]

Rotundamente sí... Me ha gustado mucho tu entrada. Gracias. Un saludo.

Meg dijo... [Responder]

Pues si que leo, pero mucho menos, ya que estoy acompañada prácticamente todo el tiempo y no es plan, solo en los descansos en el hotel y poco más. Este está en mi lista de deseos, me parece de lo más interesante. Un beso.

Valaf dijo... [Responder]

Mira, leído todo el post, no puedo sino copiar el principio. Sencillamente porque es genial y motivo para que me apunte este título:

"Dicen que debo morir. Dicen que le robé el aliento a unos hombres y que ahora ellos deben robarme el mío. Supongo, entonces, que todos somos llamas de vela, brillantes de grasa, parpadeando en la oscuridad y en el aullido del viento, y en la quietud de la habitación escucho pisadas, pisadas espantosas que se acercan, que vienen a apagarme y sacarme la vida del cuerpo en forma de corona de humo gris. Me fundiré con el aire y con la noche. Nos apagarán a todos, uno a uno, hasta que quede únicamente su luz, bajo la que se ven ellos. ¿Dónde estaré yo entonces?"

Impresionante.

Un besazo!!!

Azalea Real dijo... [Responder]

Cuando voy de viaje intento leer y al final casi nunca consigo ponerme a ello: demasiadas distracciones. Eso sí, casi siempre me traigo un libro, por si acaso.

Besos.

AMALIA dijo... [Responder]

Ya está anotado.

Siempre me acompaña un libro en mis viajes.

Besitos.

Sheol13 dijo... [Responder]

Uff otro que me apunto. Un abrazo.

Zazou B dijo... [Responder]

Esta la dejo para el barbecho. Tiene buena pinta pero hay muchos por delante.
Y en los viajes leo, por supuesto, y mi señor costalero me lo pone fácil, además: se queda dormido en 3, 2, 1... Lecturas y paisajes, la mejor compañia.

Angela Leon dijo... [Responder]

Que estupenda reseña y que estupenda historia. Me lo llevo sin duda.

Viajo muchísimo, demasiado y ahora agradezco el ebook en mi bolso porque antes llevaba una mochila con libros y eso en los aeropuertos junto al bolso y el equipaje d emano era un martirio, jajaja. UNos de los placeres de viajar no sólo es ir a sitios nuevos. Disfruto de una lectura sin que nadie me inorportune :)

Bs.

bea lavernia dijo... [Responder]

Hola!

Me lo he comprado hoy, en breve lo empezaré ;)

Siempre que voy de viaje me llevo un libro, no sabría que hacer sin ellos.

Cristina_Roes dijo... [Responder]

No conocía esta novela, pero me basta y me sobra tras leer esta reseña tuya para tener claro que debo leerla.
Lo que nos cuentas es pura tentación!
Sí, sí.... Me la llevo anotada. Esta también.

Besos.