lunes, 30 de septiembre de 2013

Cuidaré de ti. Samantha Hayes




     "- Nos han contestado al anuncio.
     Me asomo por encima de la pantalla del portátil y pongo cara de pena. Una parte de mi había esperado no contestara nadie, que al final yo tuviera que arreglármelas sola. el calor del ordenador me abrasa las piernas, pero me da pereza moverme. Es trabajo y estufa: dos en uno."

     De vez en cuando busco estos libros para distraerme y desconectar. No suelen ser lecturas para recordar, pero no se trata de eso, sino de pasar un par de tardes sin sacar la nariz del libro. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, Cuidaré de ti.

     Conocemos a tres mujeres: Claudia, una mujer embarazada casi a punto de dar a luz con una vida aparentemente perfecta; Zoe, la niñera que contrata Claudia para que la ayude puesto que su marido pasa muchos meses fuera y ya tenía que cuidar a los gemelos del primer matrimonio de éste y a Lorraine, una policía que trabaja junto a su marido mientras decide si finalmente perdonarle una infidelidad.

     Esta novela parte de unos horribles asesinatos en los que abren a mujeres embarazadas para extraerles los niños cuando están a punto de dar a luz. Con este horrendo telón entramos en la vida de Claudia y su nueva e inquietante niñera. Conoceremos los pormenores de su casa, su trabajo, su familia y sus sospechas mientras empezamos a olernos que algo no va bien. Porque algo no va bien en esta historia y pronto empezamos a encajar piezas. claro que nadie dice que la historia sea fácil, porque aquí casi todo el mundo parece ocultar algo, o tal vez seamos nosotros los que empezamos a sospechar de todos.

     Me he encontrado con un libro que, sin buscar un ritmo trepidante ni llevarnos a la carrera, mantiene la intriga y la tensión hasta el último momento. Además reconozco que un par de cosas me pillaron por sorpresa, lo cual cuando llevas hechas muchas lecturas, siempre es de agradecer. El único "pero" que le pongo es sacarse un par de cosas de la manga, supongo que para terminar de hacer compacta la historia pero que, personalmente, considero que no hacían falta en absoluto.
     Un libro entretenido que tampoco aspira a más, de esas que sirven perfectamente para desconectar.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias

sábado, 28 de septiembre de 2013

Hagan sus apuestas




     Ya entramos en fechas. Como todos los años se abren las posibilidades y las listas donde están los nombres de siempre y algunas sorpresas. Se acerca el Premio Nobel de Literatura.

     No sé a vosotros, pero a mi es un premio que me desconcierta. Todos los años salen muchas listas anunciando los favoritos, todos los años las leo hasta encontrar a mis favoritos y todos los años... me confundo. Ya tenemos la lista de las apuestas en la página Ladbrokes. Porque sí, hasta aquí han llegado las apuestas y la tecnología y podemos ver que se concentran los nombres más sonados de la literatura. Pero si me disculpáis... no lo veo. O sí, veamos:
      Murakami está encabezando los favoritos con una apuesta 3/1, además saca libro nuevo... así que podría decirse que no nos haremos millonarios, pero es una apuesta relativamente segura. Salvo que no ha ganado ninguna carrera y siempre parece estar nominado. Joyce Carol Oates, para quienes opinen que le toca a una mujer le sigue de cerca  6/1 y en tercer lugar está el escritor y periodista Péter Nádas (7/1) aunque, si me permitís opinar, le falta trayectoria. Por cierto que lo bueno de opinar abiertamente es el bochorno de confundirme cuando anuncien que ha salido premiado uno de los nombres en quienes haya dicho públicamente que no confío. Pero, ¿quién dijo miedo? En cuarto lugar nos encontramos con poesía, Ko Un, un hombre que además de escribir ha participado activamente como defensor de la democracia y los derechos humanos. Y como dicen que "no hay quinto malo" empata con Assia Djebar en porcentaje, 10/1 y terminamos el quinteto favorito con una argelina multipremiada de la que tampoco he leído nada. Porque para eso me sirven a mi estas listas de apuestas, que no para invertir dinero con mejor o peor suerte, para anotarme nombres de escritores que descubrir de año en año. Además, se da la casualidad de que muchas veces coincide con el premiado... al que tampoco había leído.

      Y ahora, hagan sus apuestas. Si tuviera que elegir un ganador, lo tengo claro. Este año quiero que gane el Premio Nobel de Literatura Cormac McCarthy. Porque considero que es de los mejores escritores norteamericanos vivos y porque me apetece ver como rompe de nuevo su aislamiento social. Un hombre que aparece en público en contadas ocasiones y lo hace porque le apetece, ya sea para ver la ceremonia de los óscars o porque quiere dar las gracias a Oprah, y luego deja que se lo trague la tierra de nuevo dejando a interesados y periodistas con un palmo de narices. O espera, espera, que tengo uno mejor... ¡ya lo tengo!

     Este año quiero que gane el Premio Nobel de Literatura Pynchon. Porque en la literatura también hay un componente de espectáculo y porque Pynchon escribe bien y es complejo y tampoco es un escritor de masas... y porque nadie, nunca, bajo ningún concepto, ve a Pynchon sabiendo que es Pynchon.  Años llevan periodistas y aficionados a la literatura intentando descubrir quien está detrás de Thomas Pynchon o, simplemente cómo es él. Fijaos si es motivo de controversia y de leyendas urbanas, que se dice que hace unos años un periódico conocido publicó la posibilidad de que Pynchon fuera el nombre utilizado por el famosísimo J. D. Salinger para publicar, y el propio Pynchon respondió con un escueto "No está mal. Sigan intentándolo". Así que sí, yo quiero que le den el premio a Pynchon para ver si sigue siendo el hombre sin rostro de la literatura, porque la curiosidad está servida y muchos estaríamos pendientes de su reacción. Yo lo tengo claro, mi apuesta 20/1 para el Premio Nobel de Literatura es Thomas Pynchon, décimo en la lista. Por un montón de motivos razonables y, esta vez, también por espectáculo.

Thomas Pynchon por http://www.revistaintemperie.cl/
     Lo cierto es que no acierto nunca en mis apuestas con este premio, pero me resulta bastante divertido dejar constancia de ello y elucubrar y descubrir nombres y obras, y apuntar, y leer y recibir opiniones... Por eso hoy os pregunto, ¿cuál es vuestra apuesta para el Premio Nobel de Literatura 2013?

     Gracias

viernes, 27 de septiembre de 2013

El camino. Miguel Delibes




     "Las cosas podían haber sucedido de cualquier otra manera y, sin embargo, sucedieron así. Daniel, el Mochuelo, desde el fondo de sus once años, lamentaba el curso de los acontecimientos, aunque lo acatara como una realidad inevitable y fatal. Después de todo, que su padre aspirara a hacer de él algo más que un quesero era un hecho que honraba a su padre. Pero por lo que a él le afectaba..."

     Hoy me decido a rescatar, como ya hice hace no mucho de forma física, uno de esos libros leídos por obligación y apenas disfrutados por ese motivo. Libros que, con suerte, se recuperan pasados unos años y se percibe la necesidad de convertirlos en conocidos de todos los lectores. Hoy traigo a mi estantería virtual, El camino.

     Conocemos a Daniel, el Mochuelo, un niño que vive en el pueblo feliz entre su grupo de amigos hasta que su padre se empeña en mejorar su futuro. Para ello habrá de estudiar el Bachillerato en la ciudad y lo acompañaremos en su última noche llena de recuerdos de su vida en el pueblo junto a su gente.

     El camino es la tercera obra escrita por Delibes, un autor a todas luces imprescindible en el panorama literario. En esta obra, y volvemos otra vez a la voz de un niño, nos habla de comienzos nuevos. Por un lado, Daniel deja la infancia para comenzar una vida más adulta, más responsable, y por otro lo hará en un lugar que le resulta totalmente ajeno. Este Mochuelo apodado así porque todo lo mira, es un niño listo y tímido que vive con su pandilla que lo complementan hasta hacerlo sentirse cómodo, uno más, algo que no cambiaría marchándose de este pueblo sin nombre. Pero tiene que hacerlo.
     Delibes nos transporta a un mundo rural y a una infancia que, con sus alegrías y sus tragedias, nos provoca una sensación de ternura que difícilmente nos despegaremos a lo largo de la lectura. Los diálogos entre niños no tienen precio, el vocabulario cuidado, las descripciones naturales... pareciera que el autor hubiera medido al milímetro cada palabra para que suceda eso que dicen de "ni sobra ni falta".

     Si hace ya un tiempo traje Las ratas advirtiendo de su dureza, en este caso tengo que advertir a todos los que pasaron sus veranos en un pueblo, entre correrías, en una pandilla en la que se ponían motes.  A todos ellos les digo: Cuidado. Este libro puede producir nostalgia de aquellos tiempos en los que la vida era diferente y los amigos eran los mejores del mundo.

     Comenzaba hablando de los libros que pertenecen a programas escolares. Muchas de estas lecturas las estoy repitiendo en mi edad adulta y no siempre con el mismo resultado. El título de hoy, sin embargo, ha estado a la altura del recuerdo que guardaba de él.
     Y vosotros, ¿hay algún libro de vuestras "obligadas lecturas" escolares que recordéis especialmente?

     Gracias


jueves, 26 de septiembre de 2013

El detective moribundo. Leif GW Persson




     "En ese preciso momento notó como si alguien le hubiera clavado un punzón en la nuca. No era el preludio sordo de un dolor de cabeza común, sino un dolor agudo y penetrante que se le extendió enseguida por toda la parte posterior de la cabeza. Los ruidos de la calle, que se volvieron vagos, difíciles de percibir, hasta que se extinguieron. La oscuridad que le cegó los ojos, primero el derecho, luego el izquierdo, como si alguien hubiera bajado una persiana que se hubiera quedado a medias. El brazo que se le quedó como dormido, y los dedos rígidos y tiesos. La salchicha que se le cayó entre los dos asientos.
     Luego todo oscuridad, todo silencio."

     He leído dos libros de Persson y me ha gustado. Por eso me llamó la atención el libro que hoy traigo, era independiente de los anteriores, prometía un estilo distinto de la misma pluma y eso lo hizo irresistible. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, El detective moribundo.

      Conocemos a Lars Martin Johansson, una leyenda de la policía sueca por su pericia, incluso tras su jubilación. Es en ese momento, ya jubilado, cuando una embolia lo lleva al hospital retirándolo de su vida habitual en la que él tomaba todas las decisiones. Con una vida nueva a la que acostumbrarse, encontrará en una confidencia un caso ya cerrado y sin resolver, el motivo por el que seguir adelante. Buscar al asesino y violador de una niña de un caso de hace 25 años se convertirá en el motivo para seguir adelante de este hombre que irá encontrando apoyos durante su investigación. Ahora la duda es, ¿se puede resolver un caso desde un sofá?

     Persson parte de una premisa poco común para una novela policíaca. Esta vez no tenemos un policía recorriendo las calles y esquivando peligros mientras husmea entre pistas. Persson construye un puzzle eminentemente mental en el que tendremos que ir encajando las piezas de este viejo caso. Poco a poco acompañamos a nuestro protagonista y un puñado de personas que lo ayudarán tanto a intentar resolverlo como a encauzar esta suerte de nueva oportunidad de vivir. Asistiremos con él a una nueva vida de rutinas médicas que serán complicadas de aceptar para un hombre acostumbrado a ser quien manda en su entorno. Esa es la parte más personal de la novela, la que nos enseña al protagonista luchando día a día, con sus inseguridades en este caso físicas, ya que nunca dudará de su capacidad para desentrañar el misterio.

     Escrito de una forma pausada y con algún toque de humor, el autor es capaz de meterse en un tema tan espinoso como la pederastia y salir airoso, sin entrar en detalles que puedan espantar al lector. No se trata de eso, aunque por el camino nos hablen de algunas leyes y comportamientos que reconoceremos en la sociedad que vivimos. Una historia en la que, pese a todo, veremos aflorar nuestro lado más tierno para descubrir quién asesinó a Yasmine, una niña cuyo final se convertirá en el motivo de todos para llegar a un cuidado broche final que no decepcionará a nadie.

     Me gustan las historias de detectives, y ha sido un placer toparme con este detective moribundo. Y a vosotros, ¿os gustan las historias de detectives?

     Gracias

martes, 24 de septiembre de 2013

El país de las últimas cosas. Paul Auster




     "Estas son las últimas cosas -escribía ella -. Desaparecen una a una y no vuelven nunca más. Puedo hablarte de las que yo he visto, de las que ya no existen; pero dudo que haya tiempo para ello. Ahora todo ocurre tan rápidamente que no puedo seguir el ritmo."

     Paul Auster es otro de esos nombres que suenan eternamente en el panorama literario actual, existe todo un "universo" creado en sus novelas que fascina a unos y horroriza a otros, pero deja lugar a pocas indiferencias. A mi me gusta, me conquistó hace ya tiempo y sus libros van llegando a mis estantes poco a poco atraída tanto por el nombre del autor, como por las sinopsis. Hoy traigo a mi estantería virtual, El país de las últimas cosas.

     Conocemos a Anna Blume. Se encuentra buscando a su hermano William en El país de las últimas cosas y desde allí escribe una carta a su novio relatándole lo que se ha encontrado. Un país en el que todo parece preparado para buscar la muerte y todo se derrumba. Un país en el que Anna deberá intentar sobrevivir, no dejarse engullir por esa sociedad.

     El país al que nos traslada Auster es un futuro casi apocalíptico. En él, en una ciudad sin nombre, nos encontramos con un mundo pesadillesco en el que las personas parecen haber perdido la capacidad de sentir, de avanzar dando un paso adelante. En un lugar en el que no hay palabras, no hay sentimientos, ni recuerdos. y es en ese lugar en el que se encuentra Anna buscando a su hermano periodista. A medida que pasa el tiempo Auster nos va dejando caer en este mundo con la incertidumbre de si caeremos solos o lo haremos con la protagonista.
     Mucho se ha escrito sobre si este libro es una brutal crítica  a la sociedad de consumo llevada al extremo, una sociedad que vive una pérdida de valores y permite la existencia de toda una sociedad poblada por vagabundos y personas sin hogar. Posiblemente.

     Auster nos enseña en esta novela destrucción, crematorios, gente muriendo, sin ganas de seguir adelante. Una sociedad que pierde motivos y se convierte en un lugar oscuro y tétrico. Y también nos da una pequeña luz de esperanza, de hecho la concepción del propio libro lo es puesto que se trata de las anotaciones en forma de carta de su protagonista. Lo usa como ancla, plasmando sentimientos que percibimos con fuerza en cada una de las palabras que el autor pone en su boca. Y nos retumban cuando no notamos esos sentimientos.

     Siempre he dicho que mi libro favorito de Paul Auster es Brooklyn Follies, y lo mantengo. El país de las últimas cosas le queda cerca por todo lo que consiguió hacerme sentir durante su lectura. Un libro tremendo, si aún no habéis leído a Paul Auster... no dejéis de descubrirlo. De verdad.

     Por cierto, ¿habéis leído algo de Paul Auster?

     Gracias

lunes, 23 de septiembre de 2013

El amor en los tiempos del cólera. Gabriel García Márquez



     "Era inevitable: el olor de las almendras amargas le recordaba siempre el destino de los amores contrariados. El doctor Juvenal Urbino lo percibió desde que entró en la casa todavía en penumbras, adonde había acudido de urgencia a ocuparse de un caso que para él había dejado de ser urgente hacía muchos años"

     Volvemos con un clásico conocido por todos o casi todos y con el olor de las almendras.  cierto que no soy muy aficionada a las historias románticas, pero a este libro le tenía ganas y llegaba además sin haber visto ninguna adaptación. Hoy traigo, por tanto, a mi estantería virtual, El amor en los tiempos del cólera.

     Conocemos a Fermina y Florentino, dos jóvenes que se conocen viviendo un amor apasionado. Sin embargo Fermina contrae matrimonio con el doctor Juvenal Urbino, buscando tal vez un amor sosegado y tranquilo. Florentino aguardará medio siglo entre relaciones menores a reencontrarse con una Fermina viuda, a la que sigue amando.

     Al abrir este libro sabía que me iba a meter de lleno en una historia de amor, que no son mis favoritas, y también en uno de los libros más alabados, lo cual me picaba la curiosidad y me daba miedo a partes iguales. Siempre tengo miedo a no estar a la altura de determinadas obras. Así que tomé aire y comencé a conocer a Fermina, una mujer aparentemente enamorada de un hombre al que idealizaba, y que llegado el momento, se quedó con uno elegido de una forma totalmente práctica, el doctor. Por otro lado estaba su enamorado Florentino, que quedó marcado por ese amor y ese rechazo durante el resto de sus relaciones mientras continuaba esperando a Fermina. Y también al doctor que hizo feliz a Fermina, el marido que ofrece una vida sosegada y una felicidad tranquila. Así conocí al triángulo eje de esta historia de amor y perseverancia, una historia que se desarrolla a lo largo de sesenta años y en la que el autor, con algunos toques de humor incluso, nos muestra la vida en pareja, la vida de los sentimientos.

     Márquez hace uso de las palabras como sólo él sabe, con un vocabulario amplísimo reconocible ya desde los nombres de los protagonistas. Nos regala descripciones casi mágicas y construye un libro pausado, casi tan lento como larga es la espera de Florentino. En él vemos reflejada la paciencia y la perseverancia. Dicen que es una de las historias de amor más hermosas... yo lo que puedo deciros es que está relatada de una forma hermosa. Siempre merece la pena leer a Márquez y, si bien no me emocioné, si que disfruté con la lectura de esta obra a ratos incluso triste. Un gran libro que merece un lugar de honor en la literatura y unos personajes que consigue sacar los sentimientos del lector con cada paso que dan, tenernos pendientes de cada paso en esa gran historia de amor que es la de Florentino y Fermina.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias

   

sábado, 21 de septiembre de 2013

Mi librería favorita


Qué puedo decir, veo la luna entre montones de libros

     "Las librerías son santuarios. Son lugares para perderse y escapar de las duras exigencias de la vida, encontrar formas de soñar y nuevas fuentes de inspiración. Amo a todos los libreros: cualquiera que ayude a propagar la palabra está haciendo un noble trabajo."

     Mi librería favorita tiene dos plantas y media. No una ni tres, no, tiene dos y media porque amontona algunos en un lateral que no sabría como llamarlo. En la parte de abajo, al alcance de los niños, están sus libros. Colocados en mesas enormes y a poquísima altura se apilan libros de colores con portadas llamativas para que puedan tocarlos. Porque en mi librería favorita, los libros se tocan. También están allí los best seller, para esos lectores ocasionales y perezosos que no quieren que les compliquen la vida.
Pero luego, si vas por el lateral y subes la angosta escalera... entonces llegas a mi zona.  Allí están todos mis libros. Los que tengo ya y los que me restan por traerme a casa. Colocados por nacionalidades me permiten ir pasando de país en país a modo te turista ocasional de las letras. de este modo me puedo hacer un tour por la Rumanía de Cartarescu y su Nostalgia, luego dar un salto a Rusia y conocer toda una Saga Moscovita de mano de Aksonov, e irme al norte, hasta Reykiavik a visitar a Arnaldur Idriadson. Me puedo pasear por todos los países del mundo saltando de pluma en pluma y leyendo las frases que colocan sobre los estantes. Pero no penséis que allí pone simplemente "Poesía" o "novela anglosajona", no. Eso la convertiría en una librería corriente. Allí hay frases literarias, sobre libros, lectores y literatura, frases que invitan a acercarnos al escritor que las creo y a los libros que custodian.

     Supongo que no os lo imagináis si os digo que por la ventana se ve un árbol que parece la luna. Y diréis que me afecta, que llego ya soñando con las historias que voy a descubrir y que tal vez el forzar la vista entre letras me ha dejado la vista fatigada o leer dichas letras me haga ver conejos saliendo de puertas pequeñas y lunas a pleno día que emergen de ventanas enrejadas. Pero no es así... o bueno, tal vez sí, pero os aseguro que se ve una luna por las hojas a contraluz. Hay pistolas recortadas, que no escopetas, que salen de los estantes de las novelas más negras, a cuyos pies aún se conserva la silueta en el suelo de un lector desprevenido que tuvo que declararse víctima de la novela negra. Nunca recuerdo preguntar quien investigaba el caso, si Parker, Hole, Marlowe o tal vez Bevilacqua.

     Hay también custodios de tanto tesoro, cómo no. Y de entre todos siempre te quedas con alguno que sabes que conoce tus gustos y que ha leído la mayor parte de los libros que le van llegando. Y si le falta uno se lo apunta, y luego te lo comenta. Porque aún quedan personas así, que no son simples vendedores de libros, sino libreros a los que les gusta lo que hacen y les apasionan las letras. Y se conocen el nombre de los autores y te hablan de ellos como si fueran alumnos de su colegio, contándote sus logros en la última novela o ensayo.

     Ahora que la crisis va cerrando negocios, que el libro digital está llegando a las casas... es el momento en que recuerdo la sensación cada vez que llego a mi librería. La certeza de pasar un gran rato entre montones de libros, de disfrutar eligiendo el que me llevaré a casa y comentando el último que me llevé. Ir a buscar uno y salir con tres o con ninguno ese día pero volver al siguiente. Pocas cosas hay que me gusten más que anticiparme al  placer de una buena lectura. Una de ellas, por si no lo habíais notado, es hablar de libros. Y para poder hacerlo, necesitamos librerías. Por eso hoy os he presentado la mía.

     Y la vuestra, ¿me podéis decir cual es vuestra librería favorita? Prometo visitar tantas como estén en mi mano, y hacer fotos y subirlas a los viajes literarios del muro dominical en Facebook. Prometo, en definitiva, compartirlas.

     Gracias


viernes, 20 de septiembre de 2013

Ha vuelto, Timur Vermes




     "Lo que más me sorprendió fue el pueblo. Yo, desde luego, hice lo humanamente posible por destruir todo lo que le permitiera seguir viviendo en este suelo profanado por el enemigo. Puentes, centrales eléctricas, carreteras, estaciones de ferrocarril: ordené destruirlo todo. Ésa fue la orden que di.¿Cuándo? En marzo, y creo que me expresé con claridad a ese respecto. Había que destruir todos los servicios de abastecimiento, las empresas de distribución de agua, las instalaciones telefónicas, las granjas agrícolas, los bienes materiales uno por uno, todo, y con eso quise decir ni más ni menos que "todo"."

     Me encanta esta portada. Es sencilla y visual. Además la editorial ha jugado a demostrarnos que no necesitamos ver la cara de muchas personas para reconocer quienes son. Bastan rasgos representativos como su pelo, gafas, bigotes... Me pareció original. Y me atrajo, y mucho. Por eso hoy traigo a mi estantería virtual, Ha vuelto.

     Hitler se despierta en pleno 2011 en un descampado de Berlín. Ni sabe cómo ha sucedido, ni lo que ha cambiado el mundo y deambula por las calles hasta que un quiosquero lo echa una mano. Pero es Hitler, igual que antaño, y la gente comienza a divertirse con su aspecto, sus formas y su manera de hablar. Así que... acaba en un programa de televisión y comienzan sus aventuras como estrella mediática que sigue queriendo el poder.

     Ya he comentado que me gustan los temas de guerras, pero os aseguro que me sorprendió ver la existencia y sinopsis de este libro. Luego lo he meditado y convertir a Hitler en protagonista del humor no es algo tan novedoso (que se lo digan a Chaplin), pero no pude evitar sorprenderme igualmente. Como también lo hizo el precio. Nunca comento el precio de los libros, pero en este caso se ha fijado en 19,33 porque 1.933 es el año en que Hitler subió al poder. Y también eso me llamó la atención.

     Los libros que prometen humor suelo mirarlos con recelo, este no iba a ser menos. Pero en las primeras páginas, viendo por donde iban los derroteros ya empecé a sonreírme. el autor ironiza con un sentido del humor muy particular, tanto el pensamiento y las formas de su protagonista, como a la sociedad en que despierta. Porque es divertidísimo ver a Hitler en nuestra época de mezclas raciales, igualdad y tolerancia, claro. Ver sus reacciones y como responde con su discurso de siempre y que la gente se lo tome como un papel, hasta el punto de saludarle como si fuera realmente... quien es! y por si no lo habíais pensado eso también puede ser un problema a nivel de documentación. No se queda en una simple comedia, sino que además nos muestra la facilidad para alcanzar un éxito mediático, y como un personaje con un marcado carisma puede ascender rápidamente, incluso pensar en meterse en política (aquí diría que da miedo, pero os garantizo que miedo no he pasado).

     Ha vuelto ha sido un libro original y divertido con el que me he reído bastante. Una lectura de esas que gusta descubrir y recomendar diciendo; "mira lo que me he topado". Así que aprovecho que lleva poco tiempo a la venta para descubriros, si aún no lo conocíais, las peripecias de este personaje conocido por todos en una divertida sátira.

     Época de novedades jugosas, decidme ¿ya os habéis llevado alguna a casa? yo aún sigo en ello.

     Gracias

jueves, 19 de septiembre de 2013

La bofetada. Christot Tsiolkas




     "Con los ojos cerrados, un sueño que se disolvía y ya era imposible de recuperar, la mano de Héctor buscó lentamente por la cama. Bien. Aish ya se había levantado."

     Hoy traigo un libro que me llamó poderosamente la atención desde el principio. El título, el argumento, el revuelo que provocó que fuera éste, pese a que el autor llevaba más de una década escribiendo, el libro que lo hiciera conocido... En definitiva, estaba claro que me lo iba a leer aunque no tenía del todo claro lo que me iba a encontrar. Hoy traigo a mi estantería virtual, La bofetada.

     En la casa de Héctor hay una barbacoa a la que acuden varias personas, muchas con hijos. Entre esos niños está Hugo, el malcriado y cargante hijo de unos amigos suyos que amenaza a otro niño con un bate de béisbol. Harry, primo del anfitrión, lo ve y termina por pegar una bofetada al niño provocando que sus padres llamen a la policía y los asistentes a la barbacoa se posicionen respecto a lo sucedido.

     Posiblemente a estas alturas ya os parezca un libro que trata un tema espinoso. Dividido en ocho partes conoceremos la opinión de 4 hombres y cuatro mujeres sobre lo que allí había sucedido, opiniones que irán desde el maltrato infantil hasta la lección bien merecida. Pero no es sólo eso, sino que en esta novela coral y a través de estas voces se habla de mucho más. Se habla del entorno y la sociedad en la que viven y que lo forma, de dinero, educación, sexo, religión, amor y casi cualquier tema íntimo que se nos ocurra durante un período de seis meses que abarca el libro. Y lo hace de forma frontal sin temer meterse en polémicas; hay palabras malsonantes y prácticas sexuales... bueno, creo que me entendéis. La bofetada es la excusa para todo lo demás y más vale que sepamos lo que vamos a leer, y que seamos conscientes de una cosa: no es hermoso. Del final no os digo nada porque en este tipo de historias, como si se tratara de un buen thriller, todo es posible.
     Durante sus quinientas páginas nos encontraremos un lenguaje descarnado que en ningún momento busca suavizar lo que nos cuenta, tal vez porque vemos muchas miserias del ser humano y para eso su autor ha considerado que hay que llamar a las cosas por su nombre... y lo hace literalmente, ya sea en vocabulario o en prácticas descritas. Es un libro diferente, refrescante y para el que hay que estar preparado. Un suceso aparentemente trivial, en este caso en Australia, desencadena un torrente de palabras que a algunos les puede parecer excesivo pero que a mi me resultó sumamente interesante. Censurado en algunos países por temas y formas, nos presentará una sociedad de la que reconoceremos unas cuantas cosas y, sobre todo, nos dará temas de conversación (posiblemente complicados).

     Sé que en algunos momentos más que una opinión ha podido sonar a advertencia lo que os he contado del libro y, de hecho, tal vez sea justamente eso puesto que estoy segura que es un libro que no admite medias tintas. O te gusta como me sucedió a mi, o te horroriza profundamente.
      La bofetada es un libro que busca el realismo sonoro, como el impacto de, precisamente, una bofetada.

     Y vosotros, ¿cuál ha sido el último título que os ha entrado por los ojos?

     Gracias

miércoles, 18 de septiembre de 2013

El brillo de las luciérnagas. Paul Pen



     "Se lo pregunté a mi padre la noche que mi familia cumplía cinco años en el sótano. Cinco años desde el fuego. Yo llevaba algo menos. Nací poco después de que ellos entraran.
     - ¿Por qué no podemos salir?"

     Tras haber leído El aviso, sentía bastante curiosidad por este título. Me gusta seguir la pista de los autores cuyos primeros libros me llaman la atención y eso hice con Pen... hasta que empecé a ver entusiastas opiniones y decidí por ello dejarlo respirar un tiempo. Pasado ese tiempo lo leí, y por eso hoy traigo a mi estantería virtual, El brillo de las luciérnagas.

    Conocemos una familia en la que no hacen falta nombres. Un niño de diez años nos relata como vive con su hermana, su hermano, sus padres y su abuela en un sótano sin ver jamás la luz. Cuando nace el hijo de su hermana en ese entorno es cuando empiezan a surgir las preguntas en la mente de nuestro pequeño amigo. ¿por qué no salen?

     Darle la voz protagonista a un niño y que parezca verosímil es muy difícil. Llevar una historia completa a un espacio tan reducido como un sótano lo es aún más. Y justo eso es lo que hace Paul Pen en esta historia. Construye una novela en la que los personajes van destapándose poco a poco por sus formas de actuar, sus maneras, sus gestos... incluso en un espacio tan pequeño la gente es capaz de guardarse secretos los unos a los otros. Y de eso trata este libro de misterio e intriga: de secretos.
Avanzaremos por sus páginas en una historia de personas marcadas por un suceso anterior, marcas que llevan de forma física, pero más aún en su interior y que las llevan a actuar de formas desconcertantes para un niño inteligente que comienza a tener preguntas que necesitan respuestas. Y nosotros lo acompañaremos en la búsqueda de sus respuestas arañando la superficie de esas personas a las que cree conocer tan bien para descubrir lo que hay debajo realmente.

     Es evidente que la historia a ratos es dura, se viven momentos casi espeluznantes durante esa reclusión. Pero los niños son niños y entre los periodos de desánimo o crispación también se alternan los de cariño, ilusión por las pequeñas cosas, imaginación y ternura. Y de este modo llegaremos al final de una historia en la que vamos encajando piezas y, en mi caso, cambiando las afinidades con los personajes. Se que no es una opinión tan entusiasta como la de la mayoría, pero no puedo negar que es un planteamiento original y una historia absorbente que mantiene al lector con la intriga de saber qué hay tras tantos secretos. Unas veces seremos capaces de ver las cosas antes que un niño pero otras... os garantizo que os van a dejar de piedra.

     Como comienzo diciendo, me parece complicado escribir libros en los que los protagonistas sean niños, las miradas de los niños son difíciles de plasmar en papel. Y vosotros, ¿os gustan los libros cuyos personajes son niños?

     Gracias

     PD. Otro book tráiler


   
   

martes, 17 de septiembre de 2013

Veinte años después. Alejandro Dumas



     "En un cuarto del palacio del cardenal, palacio que ya conocemos, y junto a una mesa llena de libros y papeles, permanecía sentado un hombre con la cabeza apoyada en las manos.
     A sus espaldas había una chimenea con abundante lumbre, cuyas ascuas se apilaban sobre dorados morillos. El resplandor de aquel fuego iluminaba por detrás del traje del hombre meditabundo, a quien la luz de un candelabro con muchas bujías permitía examinar muy bien de frente."

     Si bien la historia de Los tres mosqueteros la conocía desde niña (gracias a Los mosqueperros, lo reconozco), tardé un poco más en saber que existía una continuación. Tras un tiempo de dudas y atraída tanto por su autor como por el periodo histórico en que se desarrolla, no pude menos que dejarme tentar. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, Veinte años después.

     Recuperamos a D'artagnan pasados veinte años. Es capitán de los mosqueteros y sus tres inseparables amigos han ido abandonando la guardia para continuar con sus vidas. Ana de Austria es regente de Francia y se apoya en Mazarino para gobernar un pueblo no demasiado contento que amenaza con ponerse de lado del conde de Beaufort así que nuestros ya amigos tendrán que unirse. Además, el hijo de Milady aparece en escena buscando justicia.

     Empezaré citando al autor: "La historia es la percha de la que cuelgo mis novelas". Y digo esto porque, al igual que en su primera parte, se toma varias licencias históricas para dar énfasis a la obra y los personajes.
     Me gustó acompañar a Dumas en el camino de la recolección de los mosqueteros, unos hombres que habían ido cambiando con el paso del tiempo y que pronto pude ver que ahora no iba a ser tan fácil unirlos puesto que estaban en bandos encontrados. Recuperar el carácter de cada uno fue como ver a viejos amigos, de esos que en un primer momento tal vez no te cayeron del todo bien pero que con el paso del tiempo ves con ojos más benevolentes.  De las ramificaciones de la historia, hay que destacar la aparición de Cromwell un personaje que tiene una gran fuerza histórica y que Dumas aprovecha a la perfección.
     Estamos además en un libro más político, lo cual me resultó interesantísimo principalmente por la facilidad de pluma del autor que hace que las páginas vuelen. Ayudar a unos u otros, apoyar un bando u otro y ver lo que sucede en los intermedios siempre me ha parecido apasionante. Y más si vamos descubriendo luces y sombras de un cuarteto que ya no sólo se basa en la inquebrantable lealtad de los muchachos de la primera parte. Pero no todo iba a ser política, y aquí es cuando entra en escena el hijo de Milady buscando vengar la muerte de su madre, consiguiendo una carga emocional que me trajo de cabeza en algunos momentos buscando la resolución a este espinoso tema. Y así, entre aventuras y desventuras y con ratos francamente divertidos, vamos descubriendo esta segunda parte de un gran clásico entre pequeñas y grandes sorpresas que nos dejarán con la miel en los labios si queremos continuar hasta el final de la historia. Porque, por si no lo sabíais, es una trilogía que finaliza con El vizconde de Bragelonne; pero como decía Ende: Esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión. 

     Hoy os invito a reír y llorar con un clásico más que conocido pero que tiene aún mucho que aportar y precisamente por eso, merece la pena que nos acerquemos a él. Aunque ahora que lo pienso, tal vez sea uno de estos clásicos que todos conocemos pero a los que muchos no se han acercado. Decidme, ¿vosotros conocéis mejor a los mosqueteros o a los mosqueperros?

     Gracias



lunes, 16 de septiembre de 2013

Circo Máximo. La ira de Trajano. Santiago Posteguillo




     "-¡Sólo tú puedes salvarla! ¡Sólo el gran Plinio puede conseguirlo!- dijo aquel hombre entre sollozos, postrado ante el poderoso senador de Roma, abrazándole las rodillas en señal de máxima sumisión mientras seguía repitiendo aquellas palabras como una letanía de sufrimiento eterno-. ¡Sólo Plinio puede salvar a mi hija! ¡Sólo Plinio!
     El viejo Menenio vio cómo Plinio se agachaba y lo cogía por los brazos para levantarlo."

     Muchas veces hemos hablado del grosor de los libros y está claro que hay gente a la que el exceso de páginas le provoca escalofríos. Pero para todo hay excepciones y hoy traigo a mi estantería virtual a un autor que se caracteriza por escribir libros voluminosos y cuyo último título estaba siendo esperado por una gran cantidad de personas. Hoy traigo, Circo máximo, La ira de Trajano.

     Seguimos conociendo a Marco Ulpio Trajano, en Roma durante el siglo II. Tras Los asesinos del emperador, Trajano ya está en el poder y conoceremos la primera parte de este periodo durante la cual uno de sus objetivos fue la conquista de la Dacia. Pero, evidentemente, en este libro hay mucho más.

     Lo primero a destacar de este libro es la cuidadísima edición con mapas y anexos que nos presenta la editorial y que nos vendrá estupendamente si sois como yo, y evitáis mirar en internet durante la lectura de un libro para no llevaros sorpresas desagradables. Estructurado en VIII libros y capítulos no muy extensos Posteguillo consigue dar dinamismo a esta novela. Utiliza eso que se viene a denominar lenguaje cinematográfico para conseguir que nos sintamos en esas calles que viven la historia y que veamos puentes, iglesias, desfiles y carreras. Porque si me preguntáis a mí, acabo de nombrar uno de los puntos fuertes de la novela: la carrera de cuádrigas. No me cansaré de decir que es tremendo como consigue contárnoslo y que vivamos el ascenso de puestos en ella.

     Santiago Posteguillo demuestra una gran documentación y conocimiento histórico, pero no sólo eso, sino también pasión a la hora de escribir. Como ya nos tiene acostumbrados nos engancha desde las primeras páginas sin piedad por la cantidad de horas que tendremos que invertir en su historia. Y lo hace convirtiendo el libro en casi una historia de acción que consigue mantener la intriga del lector con cada suceso (el tema vestal casi acaba conmigo, os lo aseguro). Abre frentes uno tras otro y nos presenta un juicio que nos tendrá pendientes tanto del resultado como de la celebración, nos habla de guerras en las que estaremos presentes, de traiciones, intrigas en palacio y aventuras. Seguiremos a un Trajano que nos muestra alguno de sus defectos y que estará acompañado de viejos amigos suyos como Longino y también nuestros como Domicia, Alana, Marcio o Adriano.
     Como ya nos tiene acostumbrados, conoceremos a buenos y malos y, pese a que en sus pequeñas historias ya nos supongamos quien "ganará", os garantizo horas de diversión a todos los amantes de la novela histórica.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Os dejo el book tráiler:

 
     "La vida es como un enorme Circo Máximo: siete vueltas, catorce giros, y en cada giro nos jugamos la propia vida, en cada decisión que tomamos o que otros toman por nosotros, sólo que la carrera va tan rápido que no tenemos casi nunca tiempo para pensar. Pero la victoria en la vida no es para el que llega primero, sino para aquellos que consiguen llegar a la última vuelta, al último giro y sobrevivir."

sábado, 14 de septiembre de 2013

¿Hay que terminar los libros?


http://www.milideas.net/


     "La vida es demasiado corta para leer malos libros"
     Arthur Schopenhauer

     Es curioso como las propias normalidades se diluyen entre lo que consideramos las manías de los demás. Nos vemos los brazos, las piernas, incluso algunas manías sobresalientes, pero estamos tan acostumbrados a nosotros mismos, que no apreciamos muchas cosas que para otros pueden resultar llamativas. Yo estos días he descubierto que tengo una costumbre poco habitual y es terminar todos los libros que empiezo (menos uno).

     Cuando empiezo un libro, me gusta terminarlo. Conocer la historia, el final. Además, muchos libros mejoran a medida que avanza (alguno hay que es el final justo la parte que estropea la historia, lo sé), así que no soy capaz de quedarme en la mitad. Siempre comento que tiene que ser difícil elegir un programa para una asignatura como literatura y acertar, entrar en esa dinámica de convertir leer en "deberes escolares" que convierten un placer en una obligación. Esos libros hay que leerlos, y terminarlos. Tal vez sea ese concepto de obligatoriedad el que hace que rechacemos la lectura como obligación a medida que crecemos, pero seamos sinceros, ¿leería mucha gente a ciertas edades si no fuera una tarea obligatoria? Y tal vez sea de esa costumbre de donde venga la mía de terminar las historias que comienzo. Me comentaba el otro día un amigo: "Si un  escritor decide cuando termina una historia, ¿por qué no voy a poder yo hacer exactamente igual?" Hombre, es evidente que se puede dejar una historia en cualquier momento, pero a mi no me gusta. No se trata de amor propio, de sacrificarme para terminar la historia... no. Simplemente es como me gusta hacerlo. Para poder formarme una opinión de un libro y comentarlo a gusto necesito conocer el final, y para no poder tener una opinión... pues para eso no lo empiezo.
     Y me sigo topando con gente que deja los libros a medias, y veo que empiezo a quedarme sola en este punto. Tal o cual libro enganchan, dicen. Y no veo ahí normalmente (ni excepcionalmente) tesos libros que se han convertido en grandes clásicos. No te dicen que engancha leer Los miserables o El Quijote. No, esos son libros magníficos, grandes clásicos que hay que leer junto a Dickens y, por qué no, Ulises. Pero no te cuentan que enganchan. Los que enganchan son los de Dan Brown, Zafón y E. L. James... esperad... creo que acabo de descubrir el motivo de las listas de libros más vendidos. La literatura de recreo, la que engancha y se termina y muy posiblemente olvidemos en no demasiadas semanas haber leído (ojo, no lo digo como crítica a este tipo de libros que yo también consumo).

     Mi rincón de lectura es un espacio reducido de una habitación de mi casa. Con luz natural y una lámpara pequeña. Me gusta leer en el suelo y tengo justo al lado un estante con los libros inmediatos. Recién leídos, recién comprados, a punto de comenzar. Y es justo en ese estante en el que tengo el único libro que no he terminado tras varios intentos... ahí seguirá, tal vez para siempre, pero me niego a ponerlo con el resto de los ya finalizados.
     Y por eso me surge la duda de saber si mi costumbre es realmente una rareza tan acusada.
De verdad, os aseguro que me llama muchísimo la atención. No sé si sabría decidir en qué punto un libro ha perdido su oportunidad, darle 50 páginas, tal vez 100... o si acaso se mide por capítulos. ¿Y luego?, ¿va con los ya leídos, los condenados, los jamás terminados, los acaso mañana o el mes que viene..?
   
     Hoy más que una entrada os dejo una duda. Aprovechando que por aquí pasamos aficionados a la lectura...¿termináis los libros?

     Gracias


viernes, 13 de septiembre de 2013

Invierno Ártico. Arnaldur Indridason




     "Se podría deducir su edad, pero era más difícil hacerse una idea sobre su lugar de origen.
     Pensaban que tendría unos diez años. Llevaba un anorak gris, desabrochado, con capucha, y pantalones de camuflaje, de colores verde y marrón, como los militares. En la espalda llevaba una mochila escolar. Una de las botas se le había caído y vieron que el calcetín tenía un agujero. Por él asomaba un dedo. El muchacho no llevaba guantes ni gorro. El pelo negro se le había congelado."

     Ayer se anunciaba el ganador del VII Premio Internacional RBA de novela negra. El galardón recaía sobre Arnaldur Indridason pos su obra El pasaje de las Sombras, y eso me ha servido para echar un ojo a las entradas y ver que aún no había traído ningún título suyo a mi estantería virtual. Por eso, hoy traigo, Invierno ártico.

     Enero es un mes helador en Islandia, y se encuentra el cadáver de un niño apuñalado, en estado de congelación. Al ser hijo de una tailandesa los motivos pueden ser muchos, incluido el racismo. Será labor del inspector Sweinsson y sus ayudantes el investigar el crimen. A medida que se adentra en la investigación, entrará en la parte más oscura de las vidas de la familia y de la propia sociedad islandesa.

     Este libro corresponde a la serie sobre el detective Erlendur Sveinsson, aunque como sucede con la mayor parte de las sagas protagonizadas por detectives, se puede leer por separado. Salvo las pinceladas que va dejando de su protagonista, todos los libros que he leído hasta el momento son autoconclusivos y, puesto que hablamos de sagas, creo que es el momento perfecto para explicar que El pasaje de las sombras es un libro totalmente independiente de esta saga.

     Invierno ártico es una novela en la que se ven los rasgos más habituales del autor. Con una trama principal y una secundaria, aprovecha la investigación para entrar en temas sociales escabrosos como la xenofobia. Es cierto que no es una novela trepidante, pero a medida que vamos encajando piezas descubrimos ese talento que tiene Indridason para tejer novelas sin fisuras. Historias que parecen dispersas y van cerrándose poco a poco, tomando velocidad hasta llevarnos a un final del que poco puedo decir para no desvelar la historia. En este libro desnuda una parte de la sociedad bastante "fea". Vemos diferencias de clases, aislamientos, inmigración, soledad, infidelidades... seguimos pistas certeras o falsas y nos adentramos, una vez más, en la novela negra que viene del frío. Porque Islandia en invierno es helador.
 
     Siempre reniego de las sagas que me tienen pendiente de su siguiente publicación, pero hay muchas en las que caigo, sobre todo de novela negra. Hoy va de sagas, no os voy a preguntar por premios y premiados después de haber hablado ayer de series. Así que decidme, ¿me podéis recomendar hoy una saga literaria que os haya hecho disfrutar?

     Gracias

jueves, 12 de septiembre de 2013

Ácido sulfúrico. Amélie Nothomb




     "Llegó el momento en que el sufrimiento de los demás ya no les bastó: tuvieron que convertirlo en espectáculo"

     No me gusta la televisión. Es algo que ya he comentado alguna vez. Me cuesta terriblemente sentarme delante de la televisión a ver un programa de entretenimiento. Y, de un tiempo a esta parte, los que menos me gustan son los reality shows. Tal vez por eso me atrajo particularmente este título. Hoy traigo a mi estantería virtual, Ácido sulfúrico.

     Conocemos a los participantes de un programa de televisión llamado Concentración. Como si de un campo real se tratara son elegidos y trasladados sin importar su voluntad a un recinto lleno de cámaras en el que serán sometidos a trabajos y castigos físicos por parte de kapos. El público es cada vez más numeroso y muestra sus filias y sus fobias a través de la prensa mientras no aparta los ojos del televisor. El programa avanza evolucionando en crueldad y aumentando audiencia hasta llegar a hacerlos partícipes de la nominación de los concursantes. Pero claro, de Concentración no sale nadie vivo. Cuando a uno lo eliminan, muere.

     Parecía un tema de moda desde que Stephen King nos habló de programas cuya eliminación consistía en la muerte, hablar de ello en la literatura. Sólo hay que ver el éxito de Los juegos del hambre. Y sin embargo me faltaba la otra cara de la moneda, y eso fue lo que pensé cuando vi este libro. Que podía ser justo eso, la cara b de la historia.  

     Con frases certeras y sin buscar en ningún momento sentimentalismos la Nothomb nos hace un retrato brutal de una sociedad en la que los medios de comunicación no tienen escrúpulos a la hora de mirar su parrilla en audiencias. Y en el que la población se siente atraída por el morbo sin mirar las consecuencias de sus actos. Un campo de concentración casi real, en el que la gente es golpeada, insultada y acaba muriendo es algo tan atroz como atractivo de forma morbosa para la sociedad que nos presenta la autora. Unos kapos elegidos mediante entrevistas en lo que vemos personas con pocos recursos que se ven catapultadas a la fama y a unos buenos sueldos y que, en el caso de Zdena, una de las protagonistas, es lo único que importa, sobresalir. Aunque su trabajo les exija deshumanizarse, todo vale a cambio de algo. Todo por un precio. Comparte protagonismo con CKZ114, una mujer que pertenece a los prisioneros, las grandes víctimas del juego, los participantes. Personas sin esperanza que viven y se adaptan como pueden a un lugar en el que no pidieron ser incluidos. Dos personas que se juntan en un entorno inusitado, y cada una tiene sus propias motivaciones para seguir levantándose cada día. Dos mujeres a las que acompañaremos sin tener muy claro que será de ellas en la página siguiente. Zdena golpea, CKZ114 recibe los golpes, al menos los físicos. Las personalidades no siempre son lo que parecen ni son tan fáciles de doblegar como los cuerpos. Y ese es precisamente el enganche de esta relación.
     El otro gran protagonista es la sociedad, el morbo y el horror y la audiencia. Hasta qué punto el morbo mueve a la gente a ver este macabro espectáculo que nadie parece poder parar. La justificación para verlo, el horror, el verlo para no sentirse excluido, para criticarlo, para hablar del mal... Pero verlo. Participar incluso, votar. Una crítica feroz a una sociedad que pierde valores, que olvida que lo que aparece en la pantalla bien puede no ser una mera ficción recreativa siempre que entretenga. Ese es el verdadero punto fuerte de este libro cuya única pega es que no termina de meterse hasta el cuello en un tema que me parece realmente interesante.

     Me ha gustado, sí. Pero he echado en falta que llegase un paso más allá. Que nos dejase entrar realmente en esa parte podrida de la moral y la exhibiera como si fuera un trozo de carne en un mercado. Porque eso es lo que hace con los concursantes (eso sí, de una forma pulcra y sin entrar en detalles escabrosos) y eso es lo que he echado de menos que haga con el entorno capaz de crear algo tan monstruoso como es el concepto del programa Concentración. Aunque, tal vez, lo verdaderamente monstruoso es pararse a pensar si un programa así podría tener un éxito relativo en la sociedad en que vivimos... eso si que pone los pelos de punta.

     He comenzado diciendo que apenas veo televisión, salvo alguna película o serie que sepa no va a durar demasiado alargándose en temporadas carentes de sentido respecto a la primera. Por cierto, ¿me recomendáis alguna serie? es... por quitarme el mal sabor de boca que Amélie Nothomb me ha dejado unido unido al concepto de Reality Show.

     Gracias

     PD. Lectura compartida con Marilú, y las que caerán.

martes, 10 de septiembre de 2013

Asesinato en el Orient Express. Agatha Christie




     "Eran las cinco de la madrugada de invierno en Siria. Junto al andén de Alepo estaba detenido el tren que las guías de ferrocarriles designan con el nombre de Taurus Express. Estaba formado por un coche con cocina comedor, un coche cama y dos coches corrientes.
     Junto al estribo del coche cama se encontraba un joven teniente francés, de resplandeciente uniforme, conversando con un hombre embozado hasta las orejas, del que sólo podían verse la punta de la nariz y las dos guías de un enhiesto bigote."

     Hay autores prolíficos que nos dejan títulos y títulos para elegir. Unos con más fortuna que otros nos embarcan en series interminables de libros que vamos comprando en goteos que nos dejan sin sitio en los estantes y sin dinero en los bolsillos. A mi se sucedió con esta autora hace unos años (vale, muchos). Sus títulos fueron mis novelas juveniles favoritas, y es cierto que pocas he traído por esta estantería virtual. Por eso, hoy traigo Asesinato en el Orient Express.

     Encontramos a Poirot en Estambul. Es invierno y viajará en el Orient Express, aunque sorprendentemente le costó encontrar alojamiento. Tras la primera noche descubrirá que una tormenta de nieve ha obligado a parar un tren que además lleva un hombre apuñalado entre sus pasajeros. Se trata de su tren. Y el asesino debería ser uno de sus ocupantes.

     Esta es una de las novelas que más me gustan de la Christie. Situar un crimen en un entorno tan peculiar y cerrado como un tren me parece un indicativo de la mente de su autora. No en vano sus libros se caracterizan por ir dejando migajas a un lector que se esfuerza en llegar a la resolución del crimen antes que sus protagonistas... y que la mayor parte de las veces no lo consigue.
     Caracterizada por un estilo sencillo que nos permite seguir sus tramas sin problemas, en este caso acompañamos a uno de sus dos personajes estrella, Hercules Poirot. Junto a él conoceremos a los pasajeros de este tren que esconde un asesino, asistiremos a sus declaraciones y sus observaciones entre pequeñas descripciones fruto de la perspicacia del protagonista. Y de este modo iremos acercándonos a la resolución de un misterio que, por muy enrevesado que se nos antoje, nos deja, como siempre, satisfechos a todos los lectores.

     Agatha Christie escribía para entretener, o así lo veo yo pese a que estamos ante la gran Dama del Misterio. Y sus novelas lo consiguen sobradamente. Tal vez por eso yo pasé unos años que las compraba todas gracias a una edición pequeña en tapa blanda y con cantos de color blanco. Recuerdo que se iban acumulando ya leídas en mis estantes y que, cuando veía un título nuevo, no podía resistir la tentación de llevármelo a casa para pasar una tarde intentando resolver un misterio que podía llevarme hasta los lugares más insospechados. Como en el título que traigo hoy, que nos sitúa justamente en un tren.

     Y vosotros, ¿habéis jugado alguna vez a ser detectives junto a Agatha Chritie?

     Gracias

lunes, 9 de septiembre de 2013

El pozo y el péndulo. Edgar Allan Poe




     "Sentía náuseas, náuseas de muerte después de tan larga agonía; y, cuando por fin me desataron y me permitieron sentarme, comprendí que mis sentidos me abandonaban. La sentencia, la atroz sentencia de muerte, fue el único sonido reconocible que registraron mis oídos."

     Cosas que se han quedado grabadas a fuego en mi memoria: ver escondida desde el pasillo parte de la película El resplandor y luego no dormir durante un par de dias; leer antes de tiempo el libro que hoy os traigo y ponerme nerviosa cuando no oía ruidos durante la noche. Ambos títulos los redescubrí en la edad adulta y me encantaron. Por eso hoy traigo el libro a mi estantería virtual, se trata de El pozo y el péndulo.

     Esta vez el narrador es el protagonista. Lo conocemos ya confinado en una oscura celda por la Inquisición bajo los suelos de Toledo. Una celda que irá modificándose para someterlo a la mejor de las torturas, la anticipación a una muerte atroz.

     El pozo y el péndulo es uno de los cuentos más famosos de Poe. En él, además de percibirse el terror psicológico esperado, podemos disfrutar de esa particular forma de narración casi poética, teatral, a la que el autor nos tiene acostumbrados. El protagonista nos irá desgranando las agonías de la mente. Lo acompañaremos mientras explora la celda totalmente oscura y descubre, tropezando, que puede caerse a un profundo agujero y morir allí abajo. Luego asistiremos al primer cambio: ya atado y tumbado de espaldas entre ratas e inmundicia, percibirá el sonido y viento producido por un péndulo que desciende poco a poco. Esta es la parte que más me angustió. La certeza de esa guillotina en movimiento que desciende poco a poco sin dejar aparente escapatoria, la mente, el estrés, la desesperación y la búsqueda de una idea para poder sobrevivir. Una supervivencia que tanto el protagonista como el lector saben será limitada. A fin de cuentas, todos conocemos la sentencia desde la primera página. Aún así, asistimos a un tercer cambio en el pozo: cambia de forma, de temperatura, se estrecha y nos hace sudar durante su lectura como si los confinados fuéramos nosotros. Nos obliga así a buscar la salida junto al desdichado narrador. Consigue que nos involucremos, y esa es la grandeza del relato que hoy traigo: la capacidad de Poe para fundirnos en sus palabras.

     Con un tono sobrio, el autor nos demuestra en este relato que no hace falta sangre para conseguir generar una atmósfera de terror. De hecho, suele ser más efectivo no hacerlo. La mente humana es la mejor de las torturas en muchos casos y este es claramente uno de ellos. Si nuestro protagonista hubiera recibido latigazos no estaríamos tan impresionados. El tono, las palabras precisas y la atmósfera que consigue son magníficas. Ese monólogo a modo de confesión, la sensación de que el protagonista vomita las palabras como si fuera una terapia, una única forma de "escapar" a la peor de las torturas a la que lo somete ese angustioso pozo, nos atrapa y consigue no dejar indiferente a nadie.

     Me gusta Poe. Es uno de los imprescindibles entre mis estantes al que ya he perdonado las noches que me robó el sueño por haberlo leído demasiado pronto.

     Y vosotros, ¿con qué libro empezáis la semana?

     Gracias

     PD. Si sois de los que optáis por los Audiolibros, la voz de Constantino Romero es el complemento perfecto a esta historia.


sábado, 7 de septiembre de 2013

Tributo del lector


   
William Faulkner
Fuente: http://tecnoculto.com

     Hay algo que se nos escapa a los lectores, al menos a mí. Y es la capacidad de crear. Cuando cierro un libro, soy capaz de recorrer mentalmente calles, escuchar el eco de conversaciones, disfrutar de olores... que ya son míos. Pero nada más. Supongo que por eso dicen que tenemos envidia. Sin embargo, no creo que los lectores tengamos envidia de los escritores, al menos yo no. Si acaso... admiración. Por eso ayer al cerrar uno de esos títulos que se van a permanecer un tiempo rondándome la cabeza, me dí cuenta de que, si bien cada día doy las gracias a los lectores que se pasan por el blog, jamás se me había ocurrido hacer lo propio con cada uno de los escritores.
   
     Yo puedo decir que sé pintar. Es fácil. Copiar, imaginar, lo mismo da. O tal vez me parezca fácil porque lo hago, no lo sé. Pero siempre se tiene delante y sólo hay que ir completando huecos en blanco. En cambio tú que escribes, cuando ves una hoja en blanco no tienes que limitarte a atestarla de color para que deje de serlo, no. Eso sería demasiado sencillo. Tú imaginas un mundo, un tiempo, unas personas y una situación hasta convertirla en algo tangible, en letras que salen de la hoja y penetran en nuestra mente. Tal vez sea por los ojos o quizás de una forma menos obvia: tal vez por las yemas de los dedos al pasar las páginas es por donde consigue entrar ese mundo que has creado solo para nosotros. Porque ese mundo que deja de girar cuando cerramos el libro, ese mundo ya no es tuyo, es nuestro. Y por mucho que nos digas quien es el bueno o el malo, las filias y fobias las ponemos nosotros. Y nos gusta lo que hace, lo que piensa, porque nos llevas de la mano, pero somos nosotros al final quienes decidimos si nos ha gustado el trayecto por la Europa Medieval, el planeta cuyo nombre nos sorprendió en la página 12 o esas calles que asomaron en tu mundo un martes a las 2 de la madrugada.

     Muchas veces he dicho que me gustan autores ya fallecidos, claro. Y busco hasta agotar sus obras y luego reniego de que saquen sus cartas, diarios, ensayos  o manuscritos inacabados. Posiblemente esto que acabo de decir sea una hipocresía, ya que los termino comprando aunque dude de la ética de hacer determinadas cosas.
     En el caso de los que seguís escribiendo es distinto. Tenéis miles de ojos invisibles mirando por encima del hombro cada línea, esperando la siguiente historia, el siguiente título, la siguiente ciudad. Es así. A lo largo del año los lectores nos enamoramos y nos desencantamos de letras, es inevitable. Y descubrimos nombres, maneras, realismos sucios o mágicos, narrativa, teatro, poesía, memorias, cartas...    

     Tras el parón del verano estamos en temporada de novedades, títulos que se agolpan en las mesas o que nos anuncian saldrán en las próximas semanas. Libros que esperamos con conocimiento de causa o con expectación, libros que cruzamos los dedos para que ya se hayan escrito y que no siempre aparecen, se hacen desear. Historias para soñar y cuya concepción se nos sigue antojando casi mágica. Vidas por descubrir que disfrutamos incluso antes de conocer (sin ir más lejos yo misma llevo unos días pensando en un libro que no verá la luz hasta el mes que viene y que leeré en buena compañía).

     Porque donde nosotros imaginamos lo que leemos, otros crean para nuestra imaginación.
     Por todo ello y por cada letra leída o esperada... Gracias.

     Por no hablar de mis ya conocidas afinidades lectoras confesaré que uno de los libros que espero es Burcher's Crossing. Sólo he leído un libro de su autor, pero es más que suficiente para esperar el siguiente con ganas.
     Y vosotros, ¿qué libro o autor esperáis con más ganas? (no se si abrir un marcador para George R.R. Martin solito)

     Gracias


viernes, 6 de septiembre de 2013

Desde el jardín. Jerzy Kosinski



     
     "Era domingo. Chance estaba en el jardín. Se movía con lentitud, arrastrando la manguera verde de uno a otro sendero mientras observaba atentamente el fluir del agua. Fue regando con delicadeza cada planta, cada flor, cada rama del jardín. Las plantas eran como las personas: tenían necesidad de cuidados para vivir, para sobreponerse a las enfermedades, y para morir en paz."
   
     Libros, y cómo nos llegan: pues bien, este lo compré porque me gustó la portada (no me preguntéis el motivo, el verde no es un color que me agrade en absoluto) y me lo llevé a casa sin más. Me gustó mucho su lectura y lo comencé a recomendar. Una persona despistada recordó que se lo habían recomendado y me lo regaló, y hace aproximadamente una semana otra persona decidió hacerme un regalo. ¿Adivináis? Pues sí. No obstante el libro merece la pena y por eso hoy traigo a mi estantería virtual, Desde el jardín.

     Conocemos a Chance, un jardinero que ha vivido confinado en la casa donde le había alojado un anciano salvándolo de ser internado en un centro pos su posible retraso mental. A la muerte del anciano, no le queda otra que irse de la mansión y enfrentarse a un destino poco prometedor, excepto porque lo atropella la esposa de un millonario que decide llevarlo a su casa. Una vez allí resulta convertirse en un hombre que fascina a quien lo conoce por su aspecto y maneras y comienza a adquirir una gran notoriedad social.

     Kosinski es uno de esos autores que consiguen atrapar al lector con facilidad, por eso sería una pena que nos limitásemos a leer El pájaro pintado. Rodeado de controversia sobre su identidad y la "originalidad de su obra", afirmaría en vida que, sin tener tendencias suicidas, le gustaría poder elegir su final en caso de enfermedad. En 1991 cumpliría lo que había dicho de forma velada y se suicidaría dejando una escueta nota: "Me he ido a dormir por un rato mayor de lo habitual. Llamando Eternidad a ese rato." Newsweek.

     El libro que hoy os traigo es divertido, irónico y muy crítico con la sociedad. En poco más de ciento cincuenta páginas el autor consigue hacernos reír y reflexionar a partes iguales creando a un personaje inolvidable, Chance. Tras una escueta presentación nos introduce en una historia que va hilando a través de malentendidos para conseguir encumbrar a un personaje que siempre da muestras de su inocencia. Él es jardinero y, frente a otras novelas cuyas sinopsis nos puedan parecer similares, él no miente. Son los demás quienes lo interpretan amparados en la vestimenta y maneras de este hombre.

     Podría decirse por el tono que es casi una fábula de la que extraer una moraleja, un pensamiento, una reflexión, y que lo hace entre sonrisas amables. Lo cierto es que, como comentaba al principio, descubrí el libro por pura casualidad y me enamoró, tanto como su personaje principal. Y muestra de ello es que no tenía mucha prisa por terminar el libro, no por nada... sino porque no sabía que iba a sucederle a mi buen amigo el jardinero. El final es simplemente perfecto, un broche redondo para mi ya amigo Chance, y eso no es algo que siempre se pueda decir en los libros.

     Hoy os invito a descubrir un libro sencillo sobre un personaje sencillo que se ve catapultado. Una historia que me encantó en su primera lectura y lo ha vuelto a hacer en una segunda pese a conocer el final. No dejéis de echarle un vistazo. O en todo caso a otro título del mismo autor, Kosinski merece la pena.

     Saco papel y bolígrafo antes de haceros la pregunta, y miedo me da. Estamos en septiembre, empiezan los colegios, los coleccionables y las novedades, ¿qué libros son los que consideráis imprescindibles de los que están llegando a las librerías?

     Gracias

     El vídeo de hoy corresponde a la adaptación cinematográfica: Bienvenido Mr Chance, protagonizada por Peter Sellers y Shirley MacLaine. Vamos, de anteayer.
  


jueves, 5 de septiembre de 2013

Benjamin. Federico Axat




     "Era la segunda vez que Ben viajaba en el viejo Chevrolet del abuelo. El trayecto hasta su casa podía llevarles veinticinco minutos, o quizás más, suficiente para sentirse aterrado.
      Emergiendo del asiento delantero, sus abuelos eran dos siluetas oscuras balanceándose rítmicamente en una coreografía hipnótica improvisada. La de Ralph, armonizando con tamaño del coche: una espalda inmensa de hombros rectos, el cuello estirado y la cabeza casi tocando el techo."

    Buscas un libro y te llevas otro. Eso me ha pasado con el libro que os enseño hoy. Buscaba la última novela del autor, El pantano de las mariposas,  y acabé tropezándome con este interesante argumento que me traje a casa. Hoy traigo a mi estantería virtual, Benjamin.

     Conocemos a Ben, un niño de nueve años que, enfadado con su madre, decide huir. No se le ocurre mejor lugar en el que esconderse que el desván, observatorio privilegiado de su casa y su familia y eso hará mientras va pasando el tiempo y cae en el olvido para ellos, descubriendo desde allí sus secretos más inconfesables.

     Si ayer hablábamos de un caso de desaparición contado por la pareja protagonista, en el caso de hoy me sentí atraída básicamente por lo mismo, un niño se esconde y se convierte en observador privilegiado. Asistimos a una familia peculiar, en una novela que no terminaría de catalogar como terror sino tal vez como un thriller psicológico. La madre es de esos personajes a los que coges manía desde la primera página, por su actitud, por la falta de aprecio hacia el niño... La familia al completo en general parece ser capaz de sobreponerse con demasiada rapidez. De hecho incluso el propio libro lo hace contándonos las historias del resto de sus personajes y dejándonos la sensación de haber relegado a un segundo plano a su protagonista y consiguiendo que no nos importe demasiado este hecho. Aunque justo en la frase anterior lo haya criticado de su familia. Así es como de una forma sencilla el autor da paso a las historias que se van entretejiendo en la casa. Hay drogas, muertes, infidelidades y misterios en una historia salpicada por flashbacks  y algún que otro giro que nos van a conducir hacia un final totalmente inesperado.

     El autor logra hacernos dudar de casi todo y que nos preguntemos una y otra vez sobre lo que está pasando para, de esa forma continuar leyendo con verdadera avidez. Me gustó Benjamin. Cuando lo terminé y por lo tanto con el final ya conocido, retrocedí en alguna de sus partes buscando grietas abiertas que se me podían haber pasado por alto sin verlas. Y esto es porque me hizo pensar y darle vueltas a la tremenda historia que Axat acababa de contarme. Un libro que posaba a duras penas y retomaba en cuanto tenía un rato libre, de esos que estás deseando terminar para poder comprenderlo todo. Porque sabes que será así y no te confundes. Un título que además me hizo ponerme sobre la pista del autor, ya que creo que es un nombre que se consolidará en las librerías, merece la pena ser descubierto.

     Y vosotros, ¿cuál fue el último autor que descubristeis con placer aunque el resto del mundo tal vez ya lo hubiera descubierto?

     Gracias

     Book tráiler


miércoles, 4 de septiembre de 2013

Perdida. Gillian Flynn



     "Parte uno. Chico Pierde chica.
     Cuando pienso en mi esposa siempre pienso en su cabeza. Para empezar, en su forma. Lo primero que vi de ella, la primera vez que la vi, fue la parte trasera de su cráneo. Sus ángulos tenían algo de adorable. Como un duro y brillante grano de maíz o un fósil en el lecho de un río. Tenía lo que los victorianos habrían descrito como una cabeza elegantemente torneada. Resultaba bastante fácil imaginar su calavera.
     Reconocería su cabeza en cualquier parte.
     Y lo que hay en su interior. También pienso en eso: su mente."

     Hay libros con los que me sucede un fenómeno curioso: sufro tal avalancha de publicidad y opiniones, que de no haberlos leído en un primer momento necesito dejarlos espacio. Me saturo y tras varias experiencias con lecturas que no disfruté, ahora les dejo espacio porque necesito "no verlos" para desintoxicarme antes de su lectura. Eso me sucedió justamente con el libro que hoy traigo a mi estantería virtual. Hoy traigo, Perdida.

     En esta historia a dos voces conocemos a Nick y Amy. Nick nos relata día a día lo que sucede en su vida a partir del día de su quinto aniversario de boda: el día en que su mujer desaparece. Lo acompañamos en ese duro momento a través de las miradas curiosas, de sospecha o comprensión de su entorno mientras nos desgrana su situación y sentimientos día a día. Amy es la mujer de Nick, la segunda voz de la historia a través de un diario en el que vamos conociéndola en su relación con Nick desde el día en que se conocieron. Y de este modo participamos de la gran pregunta, ¿dónde está Amy?

     Como comento al principio, casi comencé con recelo este libro. Al final me lo llevé de vacaciones como lectura de verano para desconectar. Y funcionó a la perfección. En apenas un puñado de páginas ya me sentía intrigada por esta pareja. Al estar contada a doble voz de forma alterna, consigue ir creando un tapiz sólido de la relación entre los protagonistas. Porque en este libro además, la gran protagonista es la ausente Amy y su relación con Nick. Flynn consigue enganchar al lector proporcionándole pequeñas dosis de ansiedad, como píldoras que terminamos recogiendo ansiosos por saber un poco más, por tener más sobre lo que especular que ha sucedido. Ahí radica realmente el punto de enganche de la historia con el lector: en la especulación. No podemos evitar hacernos mil preguntas, sobre todo en la primera parte del libro que aún estamos conociendo a los personajes. Sobre la actitud de él, la personalidad de ella, sus entornos, palabras, gestos... todo lo que nos dice la autora nos interesa y todo lo miramos con lupa, sobre todo lo que insinúa. Esta vez no acompañamos avispados policías en sus pesquisas, sino que acompañamos a la pareja protagonista a través de sus reflexiones.

     Perdida es una historia para mantenernos pegados a sus páginas. Una trama convencional convertida en una historia diferente que engancha sin compasión. Si bien es cierto que la novela no mantiene esa tensión hasta la última página y que no tiene un final a la altura  consigue interesarnos hasta el punto de que nos importe saber qué más va a suceder. Y eso es difícil cuando llevamos medio libro especulando sobre cómo se resolverá la historia.
     Si queréis un libro que os haga buscar huecos por pequeños que sean para continuar su lectura, no lo dudéis: Perdida. Sin más aspiraciones, eso sí.

     Y vosotros, ¿leéis los libros cuando están en boca de todos o necesitáis darles un tiempo?

     Gracias

     Echad un ojo




martes, 3 de septiembre de 2013

La solterona. Edith Wharton




     "En el viejo Nueva York de 1850 despuntaban unas cuantas familias cuyas vidas transcurrían en plácida opulencia. Los Ralston eran una de ellas.
     Los enérgicos británicos y los rubicundos y robustos holandeses se habían mezclado entre ellos dando lugar a una sociedad próspera, cauta, y, pese a ello, boyante. Hacer cosas a lo grande había sido la máxima de aquel mundo tan previsor, erigido sobre la fortuna de banqueros, comerciantes de Indias, constructores y navieros."

     Mi primer contacto con esta historia es de la mano de Bette Davis. Más o menos data de cuando la vida era en blanco y negro, pero es una película que tengo en casa y por eso cuando vi el libro me lo traje. Una edición viejísima y desgastada, pero tenía mucha curiosidad y el comienzo no me digáis que no es prometedor. Hoy traigo a mi estantería virtual, La solterona.

     Estamos en Nueva York, en 1850 y desembarcamos a conocer las normas sociales. Allí conocemos a Delia, una mujer viva y satisfecha que está ante un acontecimiento social, y a su prima Charlotte, el contrapunto. Charlotte decide entonces revelarle su secreto a Delia, quedando así ambas mujeres unidas frente a la sociedad neoyorquina.

     La pluma de la Wharton tiene un toque especial. Consigue que el lector se lleve un reflejo fiel de una sociedad rígidamente dirigida por los convencionalismos sociales. Una sociedad en la que la mujer era duramente marcada, con un rasero muy diferente al usado para el hombre. Y tal vez lo hacía tan bien porque era la sociedad a la que ella misma pertenecía, pero el caso es que ella que hablaba de medidas y raseros y mujeres y logros, fue la primera mujer en conseguir el Premio Pulitzer por La edad de la inocencia. En todo caso, ya sea con este o con otro título, es una autora a la que merece la pena conocer.

     La obra que hoy  os traigo tiene como protagonistas indiscutibles a dos mujeres. Dos personas con un fuerte carácter que han ido tomando decisiones en su vida en base al momento que les ha tocado vivir y que mantienen una estrecha relación que va de la rivalidad a la afinidad sin pasar por estadíos intermedios.
     Si bien el argumento es un melodrama que busca enganchar al lector, lo mejor del libro es la forma en que consigue que conozcamos la sociedad que refleja. Sin buscar buenos ni malos, dejando al lector esa opción si es que nos atrevemos a juzgar las reacciones de sus protagonistas. Unas mujeres que además se ven acompañadas de un puñado de personajes que consiguen que entre aire en esta historia marcada por un secreto y una pregunta directa al lector. La maternidad. No os explico más, el resto lo tendréis que descubrir en esta historia que, además, guarda un as en la manga en el final, un golpe de efecto que busca llegar al corazón del lector.
     Si os gustan este tipo de historias, no dejéis pasar el título.

     ¿La película? Una maravilla. Pero claro, eso os lo está diciendo una aficionada al cine clásico.

     Hoy me salto el tema literario. Ya que os he dicho muchas veces que no suelo ver la televisión y acabo de confesar mi afición por el cine clásico; decidme, ¿sois aficionados a este tipo de películas?

     Gracias

lunes, 2 de septiembre de 2013

La Biblia Bastarda. Mario Tascón y Fernando Tascón



     "Un insoportable chirrido procedente del sótano, anunció que la rotativa estaba a punto de atascarse. El estruendo que provocó la máquina al pararse dio paso a un silencio salpicado por el siseo de los latiguillos sueltos y las gruesas maldiciones proferidas por los operarios. Como siempre sucede cuando fallaba algo, el jefe de talleres se asomó por la escalera y, sin terminar de subir a la sala de redacción, dictaminó quién había sido el culpable mientras se  limpiaba los dedos en una madeja de fibras."

     Cuando fui a la presentación del libro que os acerco hoy, salí convencida de que la historia podía merecer la pena. Mario Tascón hizo una presentación magnífica de la parte que trascendía a la ficción, enseñando lugares clave que iban a aparecer en la novela y habló ámpliamente de de Biblia sobre la que versa el libro. Lugares, personajes y documentación fueron desfilando ante los presentes consiguiendo picarnos la curiosidad con esta historia. Hoy traigo a mi estantería virtual, La Biblia Bastarda.

     Corre el año 1934 y conocemos a Emilio Ruíz, periodista de La voz. Cuando su periódico publica una noticia sobre una antigua Biblia llegada a Londres, Emilio no sabe que está a punto de descubrir que existe una compleja red bajo la superficie de Madrid. Se verá envuelto en una trama por la que desfilarán bibliotecarias, políticos, restauradores y anarquista y que nos llevará a conocer al mismísimo zar Alejandro II.

     La Biblia Bastarda es un libro escrito a cuatro manos que, además, se mueve en dos hilos temporales que se alternan. Dicho así parece muy complicado, pero lo cierto es que las historias encajan a la perfección y gracias a ellas conocemos mejor el libro que da pie a la novela y que existe realmente, como muchos de sus personajes, el Códice Sinaítico. 
     En la más antigua, asistimos al descubrimiento en el monasterio de Santa Catalina de un códice que parece ser la Biblia primera de cuantas existen. Dicho descubrimiento, realizado bajo la protección del zar de Rusia, destapará la existencia real de Jesucristo, pero también una serie de discrepancias con la doctrina existente que podrían tambalear la fe. De este modo el Códice llega a manos de Alejandro II y su segunda esposa, Catalina.
     Este es el Códice que abre el segundo hilo temporal en forma de noticia periodística y que nos hace desembarcar en un convulso Madrid durante la Segunda República. Así conoceremos a Emilio Ruíz y nos sumergiremos en la historia y el ambiente de sus calles, acompañándolo en sus pesquisas.

     Es muy difícil conseguir, teniendo dos hilos diferenciados, que no haya uno que domine al otro acaparando la atención del lector. Y esta vez me he encontrado con un libro muy equilibrado en ese sentido. Son tan diferentes, que no compiten entre ellas pese a que al final convergen. Me ha gustado la ambientación, tanto en los grandes espacios como las ciudades, como en los pequeños, destacando sobre todo el retrato de un periodismo muy diferente al que conocemos hoy en día. Se apoya en conocimientos y datos que dan una sensación de credibilidad no sólo a la parte real, sino a la ficción también, consiguiendo que nos sumerjamos en la búsqueda de la verdad junto a este periodista. Y todo ello, y aquí es donde se diferencia del típico Bestseller facilón, sin buscar un ritmo trepidante, sino de una forma sostenida, dosificada, que nos va dirigiendo poco a poco al final de la novela.

     Al tener dos hilos temporales nos encontramos con personajes muy diferentes. Y si bien me hubiera gustado que la novela profundizara más en alguno de ellos, tengo que decir que hay dos grandes mujeres en la novela y un joven voceador de La voz que consiguen ganar al lector. En cuanto a Emilio, protagonista indiscutible de la parte más actual, es el que me dejó con más curiosidad, llegando incluso a desconcertarme en un momento dado a medida que lo iba conociendo.

     Hoy os traigo una historia no sólo entretenida sino también francamente interesante, para comenzar lo que es para muchos la vuelta a la rutina: La Biblia Bastarda.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis septiembre?

     Gracias

     Os dejo el Book tráiler: