viernes, 10 de junio de 2011

Viaje al fin de la noche. Louis Ferdinand Celine


      "Los hombres se aferran a sus cochinos recuerdos, a todas sus desgracias, y no se les puede sacar de ahí. Con eso ocupan el alma. Se vengan de la injusticia de su presente revolviendo en su interior la mierda del porvenir. Justos y cobardes que son todos, en el fondo. Es su naturaleza. "
      Este libro es posiblemente la mejor forma de comenzar con un autor tan complejo como Celine. Publicado en los años 30 es un libro que unifica las vivencias de guerra, colonias y emigración. Es un libro de viajes por las miseras humanas, de las que no escapamos vayamos a donde vayamos y que no son diferentes a las de cualquiera en la otra punta del mundo.
      Nos presenta a Ferdinand, herido en la I Guerra Mundial que pasa a trabajar en las colonias francesas de África y que se empeña en conseguir el gran sueño americano para terminar ejerciendo la medicina en un barrio marginal de Paris.
      El verdadero viaje es aquello que Celine nos va señalando, los vicios del ser humano que, pese a haber pasado tantos años persisten en el presente incluso en mayor medida. Posiblemente eso sea lo que ha conseguido mantener esta obra vigente medio siglo después, en la que Celine nos desgrana con suma lucidez una sociedad de la que sólo disfrutan unos pocos y, en la que el grueso de la población tiene que luchar por sobrevivir. En el caso del protagonista su primera lucha es en la guerra, donde lucha la supervivencia descubriendo que el patriotismo que a muchos les llena la boca se queda en el borde de la trinchera a la que mandan a otros a luchar. Vuelve a encontrarse en una situación similar en su trabajo, donde nuevamente la vida humana queda por debajo del valor del trabajo que realizan las personas y en Estados Unidos.. la vida de un hombre anónimo ni siquiera es tenida en cuenta. Vamos viajando por su desencanto con el mundo que le ha tocado vivir y con los entretenimientos que le proporciona hasta llegar a la segunda parte del libro, su viaje a Paris y su comienzo como médico allí, perdiendo una parte importante de su crítica social directa; no porque no haya necesidad, sino porque nuestro protagonista comienza a caer en el conformismo. Nos convertiremos aquí los lectores en críticos del protagonista cuando hasta ese momento lo hemos acompañado como críticos del mundo que lo rodea.
    Es una novela sin héroes donde acompañamos al protagonista a un lento descenso por los círculos del infierno de la sociedad que refleja y que, tal vez, al leerlo nos haga pensar en la que nos rodea a todos.
    Gracias